F. Javier Blasco. Coronel del ET (retirado)

Existen varias definiciones del término, aunque a los efectos de este trabajo de análisis prefiero aplicar esta [1] porque creo que se ajusta más a las intenciones y el mensaje que quisiera trasladar. “Metamorfosis proviene del latín metamorphosis, que a su vez deriva de un vocablo griego que significa transformación. El sentido más preciso de la palabra, por lo tanto, hace referencia a la mutación, la evolución o el cambio de una cosa que se convierte en otra diferente”.

Aunque se puede aplicar a todo tipo de cambios en las cosas, animales y personas, durante años, todo apuntaba a que la más común de ellas estaba en la zoología para “definir la modificación que viven ciertos animales mientras crecen y se desarrollan”. Así mismo, se usa en la geología para “definir los cambios que se producen en los materiales cuando cambian las condiciones físicas o químicas que dieron lugar a su origen”.

Quisiera centrarme en las metamorfosis que, sin que muchas veces nos demos cuenta, venimos presenciando en el Mundo en general y, en especial, en España donde muchos de dichos cambios aparecen tanto en el campo social como en el político y en el hecho de que la mayoría de ellos han sucedido en tan solo el último año; aunque muchos de ellos, pueden tener su origen en un periodo más lejano.

Hace justamente un año, en que España por boca y gestos, principalmente, de aquellos catalanes que -durante años, han vivido asediados por los trapicheos, chulerías, desprecios, desmanes y abusos de ciertos partidos y grupúsculos independentistas y separatistas; gracias  o por la connivencia y el apoyo directo e indirecto de las autoridades regionales y los cómplices silencios y determinadas miradas para otro lado de las nacionales-  salieron a la calle de forma festiva, en grupos de amigos o en familia enarbolando sus banderas de España, movidos por los penetrantes e impactantes ecos del mejor discurso, hasta la fecha, pronunciado por SM el Rey solo cinco días antes de aquello.

En una pobre y deslavazada intentona de recordar aquellos momentos vividos, el partido más votado en las últimas elecciones catalanas (Cs) aun siendo domingo y no muy veraniego, a duras penas, reunió solo a dos mil personas frente al Parlament.  

Borrell, la persona que encandiló a todos con su cálido y estudiado verbo, sus oportunos gestos y en razón de las expectativas por su procedencia política, inesperadamente, se alzó de forma encendida en contra de todos aquellos atropellos y, aparentemente, muy alejado de la deriva de la marca de su partido en Cataluña, el PSC. Se hizo con el candor y apoyo del público asistente, tanto en directo como en diferido, gracias a que la mayoría de los medios recogieron aquel candente discurso en defensa de Cataluña, los catalanes y por ende de España y los españoles. Pues bien; ahora resulta que, aquél erudito, acertado y aclamado orador; hoy forma parte del gobierno como ministro de Asuntos Exteriores. Un gobierno, que llegó al poder en función de una torticera moción de censura y gracias al malintencionado apoyo de aquellos partidos independentistas y separatistas a los que él tanto criticó en sus palabras de aquel 8 de octubre.

Ciudadanos, el partido -que como ya se ha mencionado- ganó las últimas elecciones catalanas- lleva un año sin poder y ni siquiera querer ensayar alguna acción política en la que haga valer aquella mayoría que, como bien es sabido, la alcanzó tras una feroz campaña, contra todo y todos; pero, principalmente, contra aquellos que cabalgaban a su lado.  Es más, se puede decir sin temor a un grave error, que su actitud de constante beligerancia con el gobierno de entonces, con el que, además, había firmado oficialmente varios pactos, fue la que allanó y mucho, de forma intencionada o no el camino, para la mencionada mención de censura tras un apresurado y errado cálculo de posibilidades propias que les daba muchas papeletas para llevarlos directamente a la Moncloa.

Los medios de comunicación tienen una gran dosis de metamorfosis y mucha culpa en este periodo de tiempo. Una inmensa mayoría; salvo los diarios, cadenas y redes de cabecera del PSOE, han pasado de ayudar a la comprensión y deseo popular de la moción de censura -a base de hostigar con auténtica saña al PP por su indolencia, taciturnidad, poca hombría y demasiadas dudas en la aplicación, intensidad y duración del Artículo 155 en Cataluña- a alabar las bondades de un gobierno “estrella” que nos fue presentado a bombo y platillo -cual gala de los óscar- por el nuevo y flamante presidente del gobierno, Pedro Sánchez.

Pero como las mentiras suelen tener las patas muy cortas, pronto, en muy pocos días, las primeras promesas incumplidas, las increíbles y poco meditadas decisiones, las nefastas medidas anunciadas, contramedidas, rectificaciones y ciertas tropelías ilegales o poco ortodoxas y fuera de los parámetros de honestidad y buenas prácticas de muchos de sus miembros; hicieron que tanto los medios como las redes empezaran a dudar e incluso pasaron a criticar duramente aquel gobierno que ahora es feo en lugar de bonito o estrellado en lugar de estrella.  

Del propio presidente del Gobierno, quien defendió su moción de censura en base a un comentario partidista y sin motivar jurídicamente de un juez de su cuerda y en la honestidad de los políticos, poniendo de ejemplo, ni más ni menos que Alemania -maldito ejemplo-,  en muy pocos días conocimos que en realidad es un desaforado, vulgar y mal plagiador de una tesis de la que no se sabe, a tenor de las pruebas que aún siguen saltando, si la escribió él o se la escribieron una o varias personas. Los burdos y básicos errores y los grandes plagios de todo tipo y dispares son tan clamorosos que, desde luego, nunca debió ser admitida a examen y menos calificada como “cum laude”; título que gracias a su historia particular también ha sufrido un cambio y ahora para algunos casos se conoce jocosamente como “cum fraude”. 

Pero su mayor fraude, si se me permite, es que realmente es el primer presidente que se ha convertido en un hombre sin un programa constructivo en favor de los españoles; sólo con ansias por sentarse en la Moncloa; porque para gobernar España -con el menor número de diputados en la historia- no se puede jamás ser aupado y menos sostenido por los votos de los partidos que la quieren trocear y/o borrar del mapa.

Entre otras de las grandes transformaciones del presidente está el haber pasado de criticar encarnizadamente a sus antecesores en el cargo cuando aquellos dilataban o escondían sus presentaciones ante la prensa, a no dar ninguna rueda de prensa en más de dos meses a pesar de la que está cayendo; a aparecer cual estrella de cine, casi siempre fuera de España o en cualquier paripé barato como la famosa carrera de obstáculos de ayer (con cochecitos de bebé) o como guía turístico del palacio de la Moncloa; sin dar opción a preguntas y con un discurso populista y totalmente infundado ni respaldado con presupuestos reales. La falta de presencia en los medios la suple con una pareja de ministras de las que se dice que sube el pan cuando hablan –la vicepresidenta y la portavoz- y con el asalto con alevosía y nocturnidad a la administración única del ente público RTVE. Cargo que ha sido ocupado -inicialmente de manera provisional, aunque ya veremos que pasa; porque, como bien es sabido, para él todo cargo o movimiento que le beneficie se alarga indefinidamente- por una persona que, mostrando también una inesperada mutación, ahora ha sido capaz de llevar a cabo la mayor y sangrienta purga de la historia del ente, en un tiempo récord.

Además, contrariamente a todo lo predicado sobre las puertas giratorias en los demás grupos y gobiernos, no lo ha dudado ni un segundo, ha aprovechado su escaso tiempo al mando para colocar, con buenos sueldos, a todos sus afines, amigos y allegados, incluso a su esposa, quien sin la titulación apropiada, por ser quien es, ya está al frente de unos altos estudios, en un centro que hasta entonces era considerado de élite, que por su entidad así lo precisan.

Todo apunta  a  que como no se siente cómodo en casa (España) a pesar de todos los graves problemas que tiene que arreglar, se pasará gran parte de lo que dure su legislatura dando vueltas por el extranjero, haciéndose ver para mejorar su imagen interna y externa, gastando a manos llenas el erario público al hacerse acompañar de grandes cohortes y varios escoltas y llenado las entradas de los informativos y su álbum familiar de fotos con las de breves encuentros con politiquillos o personajes de poca monta con los que, además, se reúne en los sitios más extraños.

Muchos de los ministros y altos cargos “estrella”, en pocos días han resultado ser de lo peorcito de los mortales, tres han sido cesados o dimitidos, otros tres o cuatro están en el alero y sujetos con pinzas por la no mucha insistencia de la oposición y porque les sustenta el principal partido que, normalmente, suele vocear a grito partido contra cualquier tipo de corrupción, eso sí, siempre que no sea en su propio partido, Podemos. Ahora, como son amigos y van a “pachas” e incluso, como su dirigente, Pablo Iglesias presume de tener tomadas las riendas del gobierno y del presidente ya no exige ni vocea la dimisión de cualquiera de ellos. Otro cambio y no nimio.

El uso y el abuso de la Justicia a base de retorcer las propias leyes nacionales y extranjeras nos lleva a que ahora, los encausados fugados o no y perseguidos por la Ley y los Tribunales -por altos y aparentemente intocables que estos sean- son los que acosan y denuncian a los jueces que llevan o investigan sus causas. Lo malo de todo esto, es que han aparecido una serie de poco ilustrados jueces y juzgadillos de poca monta en la misma Europa que se han hecho eco de esto y se niegan a entregarles como está estipulado en razón de una eurorden o admiten a trámite sus denuncias, quejas y demandas contra los jueces o los tribunales españoles que les persiguen y encausan.

A todo esto, el Gobierno de España, preso y cautivo de los favores y apoyos recibidos por los separatistas miran para otro lado e incluso intentan, con ruines motivos, no defender a los jueces demandados.  Las deudas contraídas con ellos le llevan a ignominiosas cesiones como, entre otras muchas, el traslado de los presos a cárceles de Cataluña, o lo último ocurrido hoy en el Parlamento europeo [2].

El centro derecha y la propia derecha española han vivido un periodo de varios años de letargo, mucha autocomplacencia por sus éxitos alcanzados, bastante timidez y hasta miedo de cumplir su programa y otro tipo de promesas hasta los topes. Debido a estas circunstancias, hace unos años que apareció Ciudadanos, un grupo que en gran parte procede del PP y empezó regionalmente en Cataluña; que muta y cambia constantemente su ideario, posturas de apoyos, programas y hasta orientación política. En él se cambia todo, menos las caras de los más visibles. El partido últimamente ha ido incrementando sus filas en dirigentes y votantes a base de ir robando tanto al PSOE como al PP aquellos que se impacientan con los malos resultados, se sienten frustrados, incomprendidos o no saciados en sus aspiraciones personales (la vida política es una carrera de obstáculos). Además, se ha hecho un gran espacio y hasta, como se ha reiterado, han ganado unas elecciones regionales en Cataluña; una victoria pírrica pues, tras casi un año, de nada ha servido ni a ellos ni a nadie.

A pesar de que VOX –una total escisión del PP compuesto por un determinado tipo de radicales y/o extremistas de derechas y algunos procedentes de Falange, lleva tiempo siendo una mosca borriquera en los lomos del PP aunque nunca ha tenido una gran audiencia ni seguimiento. Como resultado de las malas, escasas y poco eficaces gestiones del PP en el tema de Cataluña o ante la moción de censura, ciertos encontronazos internos posteriores a la misma para restructurarse y por la alarma nacional que suscita la deriva a la ultraizquierda que está tomando el gobierno de Sánchez sin que el PP reacciones enérgicamente, puede que cundiera el pánico entre aquellos de sus integrantes de corte más radical a la derecha, y entre los que no han querido esperar o han desconfiado de la próximas reacciones del PP; en consecuencia, todos ellos se han agrupado entorno a VOX. El domingo pasado se escenificó el primer acto multitudinario del partido y sus seguidores, al que asistieron unos 10.000 asistentes; aunque no parezcan muchos, este número fácilmente se pueden transformar en muchos más a nada que los acontecimientos se precipiten.

La amalgama de ideologías de derechas y liberales, que se durante muchos años (el periodo de Aznar) aunaban y manejaban en una maquinaria perfectamente engrasada bajo las siglas del PP, en pocos años y fundamentalmente durante este último, se ha ido transformado en tres partidos claramente diferenciado; todos merodean en el mismo espectro electoral en busca de votos. Malas, muy malas noticias para la derecha y todo lo contrario para las izquierdas. Ya sabemos la importancia de aquello que encierra la frase atribuida a Julio César “Divide y Vencerás” [3].

Las Lenguas o idiomas regionales en España han ido sufriendo una transformación paulatina. Se le atribuye a Franco la idea de que dichas lenguas son el vehículo de traslado y apoyo a las ideologías separatistas de los diferentes pueblos de España y por eso tuvo que limitarlas al máximo y hasta rebajarlas a la categoría de dialecto. Lo de la multiplicidad de lenguas no es un hecho propio español; Italia es un ejemplo de ello y de cómo allí se ha sabido superar a pesar de las muchas y grandes trabas lingüísticas, geográficas y de arraigadas costumbres para ello [4]. En España año tras año y en este último mucho más y gracias a la ceguera de todos los gobiernos precedentes, se ha producido todo lo contrario, ahora son esas leguas las que se exigen para todo en sus lugares de origen y se busca, persigue y penaliza al que no las usa y lo hace en español en Cataluña, Valencia, Balares, País vasco, en gran parte de Galicia y pronto lo veremos en Asturias.

Las manifestaciones ciudadanas también están sufriendo cierto tipo de gran mutación o transformación. Si antaño eran los trabajadores en general o los diferentes grupos gremiales los que mayoritariamente llenaban las calles en señal de reivindicación o protesta, ahora son los pensionistas los que, a pesar de tener una paga asegurada, no verse obligados a ir al paro, tener una vida sin tanto sobresalto económico y no perder nunca parte de sus estipendios;  los que salen a la calle en protesta organizada todas las semanas en busca de las pensiones y revalorizaciones que ellos consideran justas y no se dejan convencer con determinado tipo de extraños acuerdos y amagos.

Un fenómeno que nadie se explica por su gran metamorfosis es la degradante, denigrante y creciente sobreactuación malévola de una persona -conocida desde sus tiempos de cadete en S. Javier como “Julito el Rojo"-, que habiendo ostentado durante años la máxima Jefatura de las Fuerzas Armadas (JEMAD) -por designación de anterior gobierno socialista- ahora se dedica en la filas de Podemos a atacar a España, al Rey, las fuerzas armadas, las tradiciones, los símbolos y las fiestas nacionales[5] para vergüenza y escarnio de los que, por imperativo legal y disciplina, nos vimos obligados a trabajar cerca y bajo sus tibias, timoratas y muy titubeantes órdenes[6]. 

La aceptación y trato a la inmigración descontrolada ha sido otro elemento en plena metamorfosis. Siendo conscientes de que Europa en general y España en particular precisamos de un flujo constante de inmigrantes que suplan las deficiencias estructurales poblacionales y laborales, también es cierto que dicha inmigración no puede ser incontrolada en cantidad y grado de calificación de las personas a recibir. Por ello, en la UE se lleva años pretendiendo legislar armónicamente y tratando de arrancar compromisos comunitarios para hacer frente a los importantes flujos migratorios que asoman a nuestras fronteras como consecuencias de las muchas diferencias y hambrunas en África y sobre todo, de las terribles y cruentas guerras tras las primaveras árabes y los conflictos armados con los terroristas yihadistas. 

Las acciones de respuesta común en la mayoría de los casos han sido poco acertadas, tremendamente lentas e inhumanas en muchos casos. Hasta ha habido que pagar sumas multimillonarias a países -no muy punteros en los respetos a los derechos humanos- como Turquía para que sirvan de "mal cobijo" y contención de los incontrolados flujos.

Pero, por aquello de nuestro espíritu diferenciador y por cambiar el sentido general comunitario, en España, con la llegada del nuevo Gobierno, nos hemos erigido “voluntaria y torpemente” en el principal país de acogida de Europa por culpa de los perniciosos “efectos llamada” como consecuencia de determinadas posturas “buenistas y oportunistas” del propio Sánchez que propiciaron que los necesitados albergaran determinadas o grandes esperanzas.

Las cifras de llegadas diarias son tremendas, tanto que hemos superado con creces el total de cualquier año pasado y, quizá por ello, ya casi ni se hacen públicas. Los refugiados, “ayudados” por mafias y ONGs "especialmente preparadas" para ello llegan hasta cerca de nuestras costas por oleadas y en pateras; allí son recogidos por salvamento marítimo; traslados a tierra; muy pocos de ellos son repatriados y el resto repartidos en autobuses y aviones especiales por toda España. De tal modo y manera, que los centros de acogida, regionales y locales del interior –sobre todo el de Madrid- han quedado desbordados por la imprevista, no anunciada y nada regulada llegada masiva de necesitados. Hasta la alcaldesa Carmena ha quitado de la fachada del Ayuntamiento de Madrid el oportunista cartel de “Welcome Refugees” que, hasta hace poco, no era más que un reclamo publicista.           

La recuperación, el avance y gran crecimiento de la ultraderecha no es un fenómeno exclusivo español, en Europa lleva años reapareciendo en cotos abonados como Italia o Francia y mucho más cercano, sobre todo en este año en Alemania, Polonia, Eslovenia, Hungría, Holanda y determinados países nórdicos. Las laxitudes en las legislaciones tras las amargas experiencias de la II Guerra Mundial han hecho que estos movimientos vuelvan a encontrar cierto espacio, eco y apoyos de todo tipo. 

Paralelamente a este fenómeno también han aparecido grupos de extrema izquierda; siendo curiosas ciertas alianzas entre ambos extremos para gobernar como en Austria.  América no está exenta en absoluto y sobre todo en la parte centro y sur de dicho continente donde proliferan ambos extremos dando lugar a gobiernos o partidos populistas que fácilmente acaban con años de cierta prosperidad incipiente y en algunos casos bastante asentada, como en Brasil.

Increíble el hecho de que nos enteremos que -ni más ni menos- el director de la Interpol se encuentre ahora, tras varios días de silencio absoluto, detenido en manos de las autoridades chinas aprovechando una visita oficial, por ciertas acusaciones del pasado en su país. Que se lleven a cabo a plena luz del día y públicamente asesinatos dirigidos por gobiernos empleando agentes químicos o biológicos sobre personas sospechosas de ser espías en el pasado o en el presente.  Que se juegue al despiste y se cree mucha inestabilidad con las amenazas del todavía el hombre más poderoso del mundo, Trump, que lleva un año amenazando a diestro y siniestro y prometiendo llevar la destrucción y la muerte sobre países proliferadores en Armas de Destrucción Masiva como Corea del Norte e Irán.

Que las amenazas con recargos en los aranceles de los mercados internacionales hacen que se encuentren bloqueados y en franco retroceso. Que se cambie súbitamente de criterio y ahora se ataque en toda Europa, y sobre todo en España, el diésel cuando durante muchos años ha sido promocionado y subvencionado tanto el combustible como los vehículos que lo usan porque era el menos contaminante [7]. Que ya no haya seriedad ni se exijan consecuencias ante los gestos, actos, mentiras, abusos y acciones poco decorosas de los dirigentes de naciones de relevancia y que no se actúe contra ellos o se les obligue a dimitir. Que haya tenido que surgir el movimiento Me too [8] para enterarnos que las altas figuras o esferas del mundo de la política, los negocios, el espectáculo de altura están tremendamente corrompidas llenas de abusadores, misóginos y corruptores de todo tipo.

Que la OTAN, el por siempre indiscutible y muy necesario brazo armado para la defensa de Occidente, atraviese por grandes dudas sobre su existencia, misión y financiación y que otro tipo de organizaciones políticas y económicas como la UE estén en franco peligro por la proliferación de partidos y gobiernos euroescépticos entre muchos de sus miembros. Que los separatismos empiecen a ocupar muchos espacios y cierto cobijo, aunque estos solo sirvan de consuelo a alocados nostálgicos para su modus vivendi, elevado bienestar y mucha alegría personal.

Acostumbrados a permanecer casi inamovibles durante décadas y décadas, en las que los avances eran pocos y asumibles en el tiempo y el espacio, tras la desaparición de los dos grandes bloques, la aparición de las altas tecnologías y el empuje de determinadas y marcadas generaciones, todo se acelera en el mundo.  Los movimientos políticos, logísticos, industriales y tecnológicos nos arrastran a reposicionarnos de forma casi constante y a tratar de mantener un nivel de conocimientos y posibilidades actualizado día a día. No obstante, esto no debe ser óbice ni cortapisa para que nos dejemos avasallar por aquellos que social y políticamente quieren batirnos para dominar nuestros pensamientos, sueños, deseos y aspiraciones. Los cambios suelen ser buenos, aunque no siempre; pero, sobre todo deben suministrarse y acogerse con determinada mesura y mucho raciocinio para su mejor asimilación y aplicación. No todo lo nuevo es mejor que lo anterior. Los éxitos logrados por nuestros antecesores no pueden ser borrados de un triste y súbito plumazo. Los vendedores de humo o inventores de milagrosos crece-pelo suelen aparecer siempre en épocas de grandes cambios y aprovechando determinados desconciertos. Debemos estar atentos, muy atentos a ellos y denunciarlos con todas nuestras fuerzas.

[1] https://definicion.de/metamorfosis/

[2] https://okdiario.com/espana/2018/10/08/psoe-independentistas-impiden-que...

[3] https://www.aprender.org/quien-dijo-divide-y-venceras/

[4] El 44% habla exclusivamente el italiano, un 51% lo alterna con el dialecto de su región, y un 5% habla exclusivamente en dialecto, sobre todo en zonas rurales, y en edades avanzadas. https://blog-italia.com/cultura-de-italia/idiomas-de-italia

[5] https://okdiario.com/espana/2018/10/08/ex-jemad-agita-ofensiva-podemos-c...

[6] Yo, personalmente, he trabajo en intimo contacto con él y doy fe de los apelativos que le otorgo.

[7] Me pregunto qué manos negras o prisas industriales habrá para obligarnos a la adquisición y empelo los vehículos ecológicos, híbridos o puramente eléctricos con tanta prisa.

[8] https://elpais.com/tag/movimiento_metoo/a