F. Javier Blasco. Coronel retirado

Durante años se ha escrito y hablado mucho sobre el tema que nos ocupa; hasta yo mismo lo he hecho en varias ocasiones. Creo firmemente que tras tantos escritos, comentarios, opiniones y legislaciones específicas no queda un asunto o resquicio libre sobre esto que no se haya juzgado o tratado en profundidad.

Se dice que los tiempos corren que es una barbaridad, es cierto, sobre todo cuando ya alcanzas una cierta edad y ves que aún te quedan muchas cosas por conocer, deseos por alcanzar, problemas por resolver e incógnitas por despejar y te das cuenta claramente que no vas a tener tiempo ni posibilidades de cumplir o cubrir todo aquello.

El que el tiempo corra, no quiere decir que los problemas, al menos los más importantes, desaparezcan a la velocidad y ritmo de aquel, fundamentalmente, los que, en su momento no fueron bien identificados, o fueron malinterpretados, erróneamente planteados, pesimamente resueltos o dejados sin resolver. Aquellos, quedan remanentes en el tiempo, persisten e incluso, en la mayoría de los casos, se agrandan o agravan por la propia putrefacción o las graves y complicadas derivas del mismo.

Una de las consecuencias del rápido paso del tiempo es que las personas encargadas de dirigir los designios de los pueblos o de las alianzas de varios de ellos van cambiando por desaparición de los previos titulares a raíz de lo breve y tasado de algunos procesos o mandatos electorales, las complicaciones derivadas del desgaste de poder o determinadas maniobras, más o menos legales, que provocan cambios inesperados al convertirse otros, con menos posibilidades, en verdaderos compañeros de cama que te apoyan en todo y te llevan a la cumbre, aunque dichos partidos se asemejen en sus idearios cómo físicamente lo hace un huevo y una castaña.

En Europa y más concretamente en la UE se ha hablado y tratado de corregir todo con respecto al problema migratorio y sus consecuencias; se han propiciado, tras maratonianas y múltiples reuniones y plenarios, infinidad de leyes, normas, acuerdos de obligado o no cumplimiento y aprobado no pocos presupuestos varios para dotar generosamente las fronteras de medios militares, policiales y asistenciales a fin de acotar y humanizar al máximo posible y, de acuerdo con las leyes internacionales, los procesos de acogida sobre el viejo continente. Incluso, hace dos años, ante la gran avalancha de personas que pretendían establecerse en territorio europeo, se adoptó la medida de pagar miles de millones de euros a Turquía para que fuera dicho país el que sirviera de muro de contención de tanto necesitado y nosotros pudiéramos seguir viviendo tranquilos, aunque las conciencias de algunos pocos, no quedaran en paz con ello.

Los procesos de guerra derivados directa o indirectamente de las llamadas Primaveras Árabes –nunca llegaremos de verdad a saber lo caro y perjudicial en vidas y recursos, que ha costado a la humanidad el dichoso movimiento, impulsado, apoyado y aplaudido por occidente-, otros conflictos locales o regionales en el norte, centro y el cuerno de África y en Oriente Medio y aledaños, unido a las consecuencias derivadas de las profundas crisis económicas mundiales y las grandes diferencias económicas y sociales entre continentes tan cercanos han sido los detonantes más que válidos, necesarios y suficientes para que por un motivo u otro, millones de refugiados o de los conocidos como inmigrantes económicos, se decidieran desde hace años y de forma progresiva, a lanzarse a la aventura; para, tras peregrinajes más o menos prolongados y llenos de penurias y avatares, cruzar el charco por cualquiera de las rutas que le dan acceso a la “nueva tierra prometida”.

Es muy normal que, para facilitar todo proceso de movimiento masivo de personas, pronto aparezcan diferentes tipos de “agencias de viaje”. Agencias, muy pocas legales, casi todas creadas, dirigidas y dominadas por mafias sin escrúpulos para obtener pingües beneficios al traficar con los que ahora se viene a llamar “carne humana” con los que hacen lo que sea necesario para llegar a su destino o poder juntarse con sus seres queridos ya asentados previamente en estas tierras.

También conviene destacar que en este tema habría mucho que hablar sobre la actitud, pasividad o sobreactuación, en su caso, de algunos países europeos de forma individual o colectiva y de sus gobiernos anteriores o actuales en los que este tema ha influido y mucho en que hayan subido, caído o alcanzado el poder y la capacidad política actual.

Las gentes en general, muy dadas a la emoción individual y colectiva, han influido también en la exigencia y aceptación inicial de estas necesitadas personas; aunque, también han influido y mucho en el proceso de enfriamiento paulatino de dicha efervescencia hasta llegar incluso al rechazo generalizado o encarnizado y total contra todo aquello que se identifica como un riesgo personal, social, político o económico para sus vidas, poblaciones, presupuestos y propiedades. Movimientos estos, bastante alentados por la multiplicación de actos terroristas atribuidos o realmente perpetrados por elementos de la yihad islámica que llegaron a tierras europeas camuflados entre las incontrolables riadas de inmigrantes o refugiados.

No es nada despreciable remarcar el papel que pueden ejercer en este tipo de situaciones tres elementos fundamentales de amplia repercusión mundial y con grandes posibilidades de propiciar variopintos tipos de rentas, me refiero claro está a: los insaciables y muy dirigidos medios, un buen número de ONGs y alguna Organización Internacional (OI) oficial y sobre todo, los nuevos o recién llegados a la política de altura o los aspirantes con visos de conseguirlo.

Los medios viven de noticias impactantes, la normalidad les mata; por ello, cuando un proceso migratorio como este, que azota a toda Europa se alarga en el tiempo, hay que tratar de buscar y resaltar de vez en cuando, acciones o movimientos impactantes que provoquen esperanza, repulsa e incluso el rechazo de las políticas o acciones tomadas individual, colectiva o regionalmente y que vuelvan a crear tensión, ánimos o ensalzar, otra vez, el espíritu solidario en las gentes y sus gobernantes para con ello, no quedar, estos, descolgados o descolocados con respecto a sus votantes.

Así, en este tema cabría resaltar hechos publicitados a todo trapo como el de la famosa crisis del Aquarius, la parafernalia montada entorno a su rescate y los excesos políticos, individuales o colectivos para ello. Otro elemento no menor al anterior es la difusión, de tiempo en tiempo, de fotos o reportajes gráficos impactantes en los que normalmente se suelen recoger trágicas escenas de niños atravesando alambradas, pasando hambre y frio o abandonados a su suerte en aguas del Mediterráneo por lo que, finalmente, aparecen fallecidos por ahogamiento. Noticas, reportajes y fotogramas, que no hay que prodigar mucho, por no cansar, y, que, como todas las exclusivas impactantes, tras un determinado y obligado descanso de la audiencia y de su beneficiosa y oportuna difusión hasta la saciedad, pasan irremisiblemente, junto a otras de menor éxito al baúl de los recuerdos sin mucha pena y con muy poca gloria.  

Habría mucho que hablar de las ONGs y las OIs. Tengo la sensación de que existe una tendencia muy generalizada a pensar que por el mero hecho de que una asociación u organización pertenezca o se identifique con uno de dichos grupos, es una cosa buena sin la menor vacilación. Pero en realidad, siento decirlo, no es así en absoluto.  

Además de las muchas y escabrosas historias que aparecen en los medios, de vez en cuando, como denuncias de algunas de estas organizaciones o de sus integrantes por estafas, abusos y otras muchas inenarrables fechorías; debo decir que, por razones personales y laborales, he estado muchos años trabajando en íntimo contacto con bastantes de ellas y se de verdad como funcionan. La línea de actuación de la inmensa mayoría de aquellas obedece a buenos propósitos y sus intereses tratan de cubrir amplios espectros y proyectos de ayuda y, al mismo tiempo, de supervivencia económica más o menos holgada de sus integrantes -su modus vivendi- sobre la base de determinados donativos particulares, subvenciones o subcontratas con gobiernos u otro tipo de organizaciones y la propia iglesia de todo tipo de religión que, por falta de capacidad o escasa especialización, no pueden cubrir determinadas necesidades o actuaciones concretas.

Pero, en algunos casos y no son pocos por desgracia, algunas de estas organizaciones obedecen, se nutren y responden a determinadas agendas ocultas que tienen su origen en causas políticas, religiosas, mafiosas, étnicas, industriales y de tipo social o de consumo. Ello hace que sus actuaciones -con la apariencia de una total legalidad y bajo la cobertura de leyes humanitarias específicas, interpretadas o forzadas al límite de sus posibilidades- ejerzan sus funciones en benéfico propio o ajeno o en busca de determinada publicidad positiva o negativa que haga bien o mal a unos u otros, incluso a gobiernos, si fuera preciso. Sus capitales de financiación provienen de organizaciones mafiosas, grandes empresas, movimientos políticos, sociales, religiosos e incluso de determinados Estados u asociación de estos.

Por todo lo anterior, recomiendo tomar con mucha cautela sus actuaciones ya que, en algunos casos, y así lo estudian cada vez más los tribunales, estas pueden responder a intereses espurios o ser totalmente ilegales, aunque tengan la apariencia de ser totalmente humanitarias, altruistas y legales. No hay una legislación internacional que las modere, controle y coordine; su registro es poco fiable y cualquiera puede montar una ONG simplemente con dar un nombre. aunque sea falso, y el número de un móvil en cualquier país del mundo.   

Con respecto a los políticos baste con repasar los recientes acontecimientos interpretados por los dirigentes de varios países de Europa, sus variopintas acciones, ciertas posiciones encontradas, algunas amenazas directas o encubiertas y hasta engolamientos diversos entre la clase política que actualmente rige los designios de los países miembros de la UE. Por unas causas u otras, en muy pocos meses, han cambiado la inmensa mayoría de ellos, todos los que llegan tienen claramente sus propias agendas con respecto al tema ya que unos son puramente el fruto de haber manejado hábilmente el tema de la migración sobre Europa en general o en su país en particular, porque ven en esto un caladero de votos o una forma de pasar de la insignificancia entre sus compañeros a pretender liderar o aparentar hacerlo sobre algo, que, al parecer desconocen, ya está muy manido,  trillado y cada vez parece mucho más complicado o imposible de resolver.

Casos y ejemplos los tenemos muchos entre los nuevos líderes europeos; pero por no extenderme demasiado, quisiera centrarme en nuestro reciente, iluminado y muy calculador presidente. El señor Sánchez y sus consejeros más cercanos, vieron en este tema una posible gallina de los huevos de oro para aumentar y lanzar la popularidad del presidente de España internamente y ante la decaída y casi al borde de la ruptura Europa. Su imprudente y llamativa -por su efecto- maniobra sobre y con el Aquarius aparte de darle un aspecto positivo y personal de humanidad y responsabilidad, pretendió venderse en ambos ambientes como un paso hacia el potente liderazgo de esta misión imposible [1].  

Pretendía hacer ver que solo él tenía la respuesta; que, ante este problema, con independencia de que la UE lleve años tratando, legislando y abordando y gastando ingentes sumas de dinero, sus “mágicas” soluciones, al estilo de los socialistas tipo Zapatero, serían el calmante de todos los males y la solución a un problema que afecta en general a todos y cada vez más a España.

Ya sabemos cuál ha sido el resultado de su minigira y encuentros bilaterales con algunos dirigentes europeos, así como su presencia e intervenciones entre y con sus pares en la UE. Al final, tras tanto bombo y platillo, nada nuevo sobre el horizonte e incluso hasta perjudicial. Porque ahora debemos acoger a un número indeterminado de migrantes que están actualmente en Alemania, pero que llegaron a suelo europeo por fronteras españolas; mantener, y yo me atrevería a decir que ampliar en mucho, los actuales CETIs y CIEs, si no abrir más de ellos; propiciar la clasificación urgente de los migrantes que lleguen a nuestras fronteras por cualquier motivo con la finalidad de tratar de devolverlos a su país de origen si no reúnen los requisitos para ser refugiados o intentar endosarlos, de forma voluntaria, a otros países europeos donde los migrantes anuncien querer residir. Todo eso a cambio de una foto con Merkel y Siripas, el reconocimiento, con la boca pequeña, de Europa de todo lo que hacemos en el tema de la inmigración y una compensación económica, sin determinar, por nuestras ayudas a Alemania. 

Sánchez ha pasado en cuestión de horas de tratar de liderar la UE en este tema a convertir a España en una mini Turquía (recibir emigrantes y refugiados a cambio de dinero) junto a Grecia, mientras el resto de países europeos mediterráneos no harán nada similar. Igualmente, y por otro lado no menos importante, pasó de ser el mayor critico de Merkel a salvarle literalmente el trasero político [2]. Capacidad de cambio y reacción no se le puede reprochar, pero hay que decir que tanta como muestra, nos sigue dejando perplejos y bastante descolocados.  

Tras este breve repaso a la situación y a la vista de que este nuevo esfuerzo de la UE y sus dirigentes; forzado, dicho sea de paso, por la situación política del más importante, Alemania y la negativa, bajo coacción, de continuar siendo uno de los pocos que cumplía con lo anteriormente acordado sin que nadie moviera un dedo en su apoyo ni comprensión, Italia. De un esfuerzo, vendido como ímprobo y agotador hasta altas horas de la madrugada -como viene siendo su costumbre- pero del que no se ha sacado nada nuevo; incluso, yo diría que, al contrario; debo decir que una vez más mis temores reflejados en tantos trabajos anteriores, irremisiblemente, se vienen cumpliendo.

La UE no sabe más que reaccionar con parches ante las graves crisis, no tiene fuerza legal ni capacidad moral para obligar a sus miembros a cumplir con lo acordado, pasa por los pelos la calificación de Unión monetaria, pero dista mucho de serlo en los aspectos monetarios o políticos y sigue sin tener capacidad legislativa de obligado cumplimiento en los aspectos de Seguridad, Defensa, Política Exterior ni en resolver  los problemas, de toda índole, que no solo la rodean por todos los frentes, sino que bastantes de ellos, ya los tienen dentro

Mucho me temo que acabará disolviéndose poco a poco o convirtiéndose en un club formado de diferentes grupos de socios a varias velocidades y con diversas y muy distantes capacidades. Rusia, que se frota las manos con todos estos problemas manifiestos, e incluso, puede que hasta los fomente y explote y sobre todo con nuestra escasa o nula capacidad para resolverlos, seguirá al acecho. El Reino Unido está cada vez está más convencido de haber adoptado su Brexit oportunamente y a tiempo, evitando con ello llenarse aún más de foráneos no queridos y sin tener que seguir trabajando con un grupo de países gobernados por ineptos e irreflexivos políticos. Por último, el Tío Sam, personalizado por Trump seguirá acogotándonos económica y arancelariamente para impedir la salida de nuestros productos hacia su importante mercado y, al mismo tiempo, tratará de hundirnos del todo con sus maniobras de fortalecimiento de las capacidades militares de la OTAN a sabiendas que somos incapaces de ello y nunca alcanzaremos el techo marcado; con lo que nos convertirá aún más, en un esclavo de los yanquis.

Solo pido a los imberbes politiquillos de tres al cuarto, a los aficionados de brujo vende humo y a sus asesores bien formados en “actuaciones” de marketing pero totalmente inútiles e inexpertos en las lides diplomáticas y de la alta política internacional, que se dejen de ensayos, de intentos de imposibles liderazgos y que no pongan más en riesgo a sus países ni lleven esperanzas a muchos acelerados corazones ávidos de ellas. Porque, la realidad es que, tras minúsculos y desatinados ejemplos de apoyo y generosidad, deben replegar velas y virar en redondo para recuperar el escaso y triunfalista camino recorrido por no ser destinatario de una acertada meta fijada sin de un desatino. Déjense de sus brillos personales, no nos lleven a mayores situaciones de ridículo y no nos carguen con más responsabilidades de las que ya teníamos antes de sus ideas brillantes; mientras los demás piden otra copa, porque con Vds. al cargo del bar, la barra, al parecer es gratis y solo basta con dejar una propina al abandonarlo y dejar los vasos vacíos sobre la mesa.        

[1] https://www.elconfidencial.com/espana/2018-06-23/pedro-sanchez-gira-exte...

[2] http://www.elmundo.es/internacional/2018/06/30/5b368a61e5fdea87728b469e....