Ángel Álvarez Hernández/WebIslam

Pie de foto: Islam es paz

Después del horror, la tragedia y la barbarie del atentado de Barcelona con 15 muertos y un centenar de heridos, la comunidad musulmana salió a la calle y venció a los terroristas que querían secuestrar el islam, y a los islamófobos que querían fomentar el odio contra ellos criminalizándoles por lo que no habían hecho, ni eran responsables. Las banderas de España y de Catalunya recorrieron plazas, pueblos y ciudades, llevadas de las manos de musulmanes, para dejar claro que no son terroristas y están al lado de las víctimas. Hemos visto los rostros de mujeres musulmanas llorando de dolor por lo ocurrido. Hemos leído las cartas emotivas que chicas musulmanas escribían a los periódicos condenando el monstruoso crimen. Hemos escuchado el lamento lleno de rabia de jóvenes musulmanes que se indignaban y gritaban contra los asesinos.

Los musulmanes han salido a la calle y han hablado con su voz. Han dejado claro que un grupo de salvajes con el cerebro lavado por un pseudo-imán fanático, no saben nada del islam, ni los representan, y la inmensa mayoría del pueblo español, lejos de culpabilizar a los musulmanes, ha señalado con el dedo acusador como responsables a los que financian a los terroristas.

El verdadero islam, nos habla de paz, de misericordia y de amor. Se cuenta que el Profeta de Allah, (saw), dijo:

"Tened misericordia con aquellos que están en la Tierra para que Aquel que está en el cielo sea misericordioso con vosotros" (At-Tirmidhi). “Dios no mostrará misericordia a quien no es misericordioso con la gente.” (Sahih Al-Bujari).

España y Catalunya se han encontrado de repente con dos millones de vecinos musulmanes, que lloraban con ellos por cada muerto y cada herido. Barcelona nos ha arrancado el corazón a todos y nos ha dejo helados, con el alma fría y los ojos sedientos de lágrimas.

Cuando aún estaban sobre La Rambla, los cuerpos sin vida de los inocentes asesinados, la extrema derecha, ya sacaba a pasear su locura, para atacar mezquitas y llenar algunas ciudades con pintadas cargadas de odio, y de histeria, pero unos pocos centenares de exaltados, tampoco representan a España, ni a Catalunya.

Estamos con las víctimas, con los niños que no jugaran nunca más con sus padres, con las parejas rotas, con los amores que se han marchado. Estamos con Barcelona, y la amamos más que nunca. Allah, en su Sagrado Corán nos ofrece esperanza y nos dice:

“Observa, pues, la Misericordia de Dios, y como Él vivifica la tierra luego de la sequía; ciertamente Él resucitará a los muertos…” (Corán 30:50).