Antonio Regalado 

Pie de foto: Albert Rivera no gobernará con los separatistas y acusa al presidente del gobierno de estar preparando una “nueva mayoría de la vergüenza”.

Madrid, 24, noviembre, sábado, Plaza de la Ópera. Competo. Mediodía. La fe de los asistentes conjuró el frío de un cielo gris y encapotado. Miles de personas, convocados por la Plataforma  España Ciudadana han gritado alto y claro al gobierno del doctor Pedro Sánchez que están en contra -y que, además,  les indigna-  que indulten a los golpistas catalanes porque defienden una España de ciudadanos libres e iguales; porque se sienten  orgullosos de  nuestra la bandera nacional y porque están hartos de las humillaciones e insultos que  TorraJunqueras y Puigdemont  han infringido al Estado, a  los  jueces, a la  Policía Nacional y a la  Guardia Civil;  porque, asimismo siguen  creyendo en la Constitución del 78, en la unidad de la Patria y en el Estado de Derecho. 

Patriotismo civil

El acto de apenas treinta y cinco minutos de duración sirvió a Albert Rivera, líder de Ciudadanos, para reafirmar en la calle lo mismo que denuncia en el Congreso de los Diputados. El presidente del partido naranja que fue recibido y despedido al grito de ¡Presidente, Presidente!, dejó este decálogo de mensajes:

  1. “Este gobierno está más cómodo con los que escupen a los ministros de España que con los que los defienden. b) La ley es el poder del que no tiene la Ley. c) En España, la Constitución marca los límites. Todos tenemos límites menos el Sr. Sánchez. Cuando los separatistas atacan a un guardia civil o a un juez, nos atacan a todos. d) El presidente no se ha reunido jamás con los constitucionalistas, si lo hace con Bildu, con ERC y con Torra. Está buscando una mayoría de la vergüenza.  e) Ciudadanos no tiene miedo a las urnas. Elecciones ya. f) No tenemos que pedir permiso a nadie por estar en las calles, ni aquí ni en Alsasua aunque nos hayan llamado perros. g) Vamos a seguir defendiendo la igualdad de todos los españoles; la ola de patriotismo civil que se ha desencadenado en España recoge nuestra diversidad dentro de la unidad. h) Somos patriotas y estamos abriendo una ola de esperanza que no se podrá parar jamás. i)  Es el momento de unir y no de separar. j) Vayamos a las urnas con las papeletas de la ilusión constitucionalista. ¡Vamos a ganar al PP y al PSOE”!

Tras este decálogo de intenciones dejó en el aire dos promesas electorales. Una) “Yo no gobernaré con los separatistas; nunca”. Y dos) “Me comprometo a respetar la sentencia de los jueces contra los golpistas. Y si son culpables de hacer que cumplan la pena del mayor delito que existe en democracia: el golpe de estado”

Sin independencia no hay democracia

Abrió el mitin el abogado Ignacio Gordillo, uno de los ex fiscales indomables de la Audiencia Nacional, que habló en calidad de ciudadano español. “Sin justicia independiente no hay democracia”, subrayó. Denunció las tropelías que la ministra Delgado ha hecho con la Abogacía del Estado excluyendo los 634 actos de violencia para rebajar la pena de rebelión; calificó de vergonzoso el decreto ley de Pedro Sánchez tras la decisión del TS en relación con los Actos Jurídicos Documentados. Adelantó el pacto con los golpistas -que serían indultados al día siguiente de la condena-, alabó al juez Manuel Marchena por su valentía, vaticinó la encerrona que supone para el Rey el tener que firmar esos indultos del gobierno sanchista  y terminó afirmando entre aplausos que “no podemos permitir este ataque a la independencia de la Justicia”. Y coincidió con Rivera en que “el golpe de estado es el mayor delito en democracia”. 

Insultos y victimismo

En el habitual control al gobierno de los miércoles, el pasado 21 pudimos constatar, una vez más, que el nacionalismo en cualquiera de sus versiones es incompatible con la democracia y con la libertad. El bochornoso espectáculo de ERC en el Congreso, escupiendo a un ministro del Gobierno de España, no se había visto jamás desde que en las Cortes de la II República, tanto Pasionaria como Largo Caballero amenazaran de muerte a los líderes de la oposición. Lo grave no es que Rufián sea fiel a su apellido e insulte a diestra y siniestra, lo más penoso es la hipocresía con la que niegan los hechos. Y encima, como buenos nazis, acusan a la víctima de haberlos ultrajado. En eso, TardáSalvador(el esputador de UGT) y los suyos, son verdaderos maestros. Tras la agresión, exigen al ministro de AAEE su inmediata dimisión y que pida perdón públicamente. 

Curiosamente, ningún compañero de Josep Borrel vio nada. Ni a señora Lastra –que habla de amago de escupir- ni sus compañeros del banco azul. El silencio de los corderos es peor que la mentira. Cualquiera que conozca algo de expresión corporal, sabe que la actitud del ministro de España es una reacción natural a una acción miserable. 

Tenía que llegar el jefe del Gobierno tras la subida al coche, el helicóptero, el Falcon, su propio coche blindado de nuevo en el aeródromo de Villanubla (Valladolid) para decir que “aquí no ha pasado nada” y culpar directamente de la crispación al propio Rufián y a Pablo Casado. La contemporización en estos tiempos cruciales, como ya aprendimos con Winston Churchill advirtiendo a Chamberlain de su cobardía, no es un error; es un delito de traición. Todo por unos meses más de permanencia en La Moncloa con respiración asistida. ¿Hasta cuándo –me pregunto con Josep Borrell y con Cicerón- van a abusar de nosotros los separatistas?

La verdad es que el papelón de la presidenta institutriz Ana Pastor, intentado eliminar (censurar) del Diario de Sesiones los vocablos golpistas y fascistas, resulta estéril. Su condescendencia con los anti constitucionalistas (incluidos Podemos) viene de lejos como vieja alumna de Rajoy y de Soraya. Firmeza desde el principio, señora presidenta, como la que mantuvo con los diputados del PP y de Ciudadanos. 

Unas horas antes del bochornoso control al Gobierno, la Generalidad exigía una indemnización económica por haber aplicado el 155.  Delinquen, se aplica la ley suavemente y a trincar. Ya sabemos que los mártires nacionalistas insultan como nadie y su victimismo no conoce fronteras. Siempre piensan en Madrid para que le siga inFLAndo la cartera y corra con los gastos de la despedida de solteros. 

El CGPJ por los aires

Ha resultado efectivo el washapp de Ignacio Coisidó al grupo parlamentario del Senado jactándose de controlar “desde atrás” la Sala del Alto Tribunal que juzga a los políticos aforados. Lo más preocupante no es eso sino el párrafo siguiente en el que se reafirmaba en el éxito del asalto al poder judicial porque al poner al presidente, aun cediendo un puesto (9 PP a 11 PSOE-Podemos) “les correspondía una porción de tarta mucho mayor que si hubieran entrado otros partidos”. Vergonzoso. Gran lección magistral de juez Manuel Marchena al renunciar a las presidencias del CGPJ y del Tribunal Supremo.  Ahora, los separatistas quieren que Marchena no presida bajo ningún concepto el tribunal que juzgue a los golpistas. 

Casado, tras el gol por la escuadra de Rafael Catalá aceptando que no se recusara a ningún candidato, ni siquiera al juez de Prada –“es preferible su ascenso para que no firme sentencias contra el PP”-, apuesta ahora por volver a la ley. ¿Y qué dice la Carta Magna? 

Párrafo 3 del Artículo 122 de la Constitución Española

El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un período de cinco años. De éstos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión”. 

Aunque luego el PSOE desarrolló  en 1985 una ley considerada acorde a la Carta Magna,   que consagró que la elección de los  20 miembros  se nombraran de la misma forma, los populares han aprovechado su pecado mortal de indiscreción para volver al espíritu de la Ley de Leyes  que ha defendido en solitario Ciudadanos. 

A pesar de la voladura controlada de la  ministra de Justicia al desvelar el nombre del candidato a  presidente sin que se conociera el de los vocales que tenían que votarlo, Pedro Sánchez imploró al PP en la Cámara Alta que se desbloqueara  el asunto. Pero va a ser que no. Mismamente, porque aunque tarde, los jóvenes de Génova13,  se dieron cuenta de que era regalar al presidente un balón  de oxígeno navideño para que siga su periplo escapista por medio mundo a bordo del Falcon 900B. 

De todos modos, malestar en el PP por la filtración del maldito wp; –basta analizarlo para comprobar que se trata de un argumentario autorizado por la dirección popular, con un añadido narcisista de Cosidó –“lo he vivido en primera línea”-, apostilló, que puede costarle el cargo. Malestar también por la caía y muerte política de María Dolores de Cospedal “después de los grandes servicios prestados a la causa”.  Nadie dijo que la política no fuera tan injusta como la vida misma. 

Y en esto llegó la señora May

Y el presidente Sánchez con su señora vestida de rojo, viajando por Cuba. Tras visitar la tumba del último sultán marroquí Hassan II, Pedro Sánchez, con Gibraltar como asignatura pendiente para aprobar antes que el Brexit profane la presencia perpetua en el Peñón, se ha reunido con todos los dirigentes comunistas, con los mismos Castros de siempre, y ni un encuentro con los disidentes. ¡Tan “valiente” con el régimen como con los separatistas! 

Sanchez rompió la tarde del sábado anunciado urbi et orbi que había conseguido un acuerdo trascendental tras amenazar con bloquear el acuerdo entre Londres y Bruselas. Debemos esperar a leer la letra pequeña. 

El presidente sigue ejerciendo de Jefe de Estado e hispanizando la vida como se decía en el Siglo de Oro; o sea, derrochando los dineros públicos. Tenemos una deuda galopante que se disparará a partir de enero, pero el presidente vende el Mundial de Futbol de 2030 en una carambola a tres bandas, sin hablar siquiera con Portugal. No se ha enterado que todos los países que organizan estos actos multitudinarios (España, Grecia, Sudáfrica, Brasil), terminan en la ruina. ¡Ah, y seguimos sin presupuestos! Bruselas no se cree tampoco los cuentos de las cuentas. 

 

Por todo lo expuesto hasta aquí y recogiendo el sentir de los contribuyentes de todo tipo y condición que acudieron a la Plaza donde está inmortalizada Isabel II, reiteramos al presidente del Gobierno el mensaje que escuchamos en directo: Ni indultos ni insultos. ¡Elecciones ya!