Miguel Ortíz Asin. Presidente del Fórum Canario-Saharaui (FOCASA)

El pasado jueves día 31 de mayo se había anunciado "a bombo y platillo" a través de medios afines una "gran conferencia interparlamentaria" a favor del Frente Polisario en el Parlamento Europeo, en su sede de Bruselas, mediante la distribución de la correspondiente propaganda de distinto tipo. Todo ello preparado en una sala "ad hoc", donde fueron invitados algunos de sus partidarios y diputados del parlamento que los apoyan, con objeto de denunciar los Acuerdos pesqueros y agrícolas de Marruecos con la Unión Europea, con el convencimiento de que iban lograr una victoria de reprobación tal y como previamente habían proclamado a los cuatro vientos. 

La sorpresa fue monumental cuando el representante del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), el Sr. Vincent Piket, fue rebatiendo todas las tesis que había formulado el Polisario, prevaleciendo las disposiciones legales en que se fundamentaban todos los acuerdos. El Sr. Piket, jefe asimismo de la división Magreb del SEAE, organismo que gobierna bajo el liderazgo de la Sra. Federica Mogherini las relaciones diplomáticas de la Unión Europea con los países no miembros, dijo respondiendo a aquellas acusaciones, que el Tribunal de Justicia de la UE en ningún momento había dado la razón al Polisario. "No, el Polisario perdió la demanda y el Tribunal le requiere para el pago de las costas del proceso". 

Igualmente explicó que "los acuerdos siguen siendo válidos desde el punto de vista de la legislación europea y el derecho internacional". La UE tiene relaciones con Marruecos y bajo ninguna circunstancia puede firmar acuerdos "con una entidad que no tiene identidad legal, no tiene personalidad jurídica y que no Estado miembro no reconoce, el Polisario no es el único representante de la población saharaui. No es reconocido por los Estados miembros. Esta es una realidad y un hecho político que no podemos negar".

En el marco del proceso de adaptación del acuerdo agrícola y la renovación del acuerdo de pesca, la Comisión Europea, "que ha obtenido un mandato unánime del Consejo de la UE", órgano de toma de decisiones, consultó a una amplia gama de representantes de las poblaciones locales, incluidos los representantes electos, la sociedad civil y las diversas partes interesadas del Sahara. 

En relación con las reivindicaciones del Frente Polisario englobadas en el contexto reivindicativo territorial y político del Sahara, el Sr. Piket mostró su firmeza en la exclusividad de la ONU para tratar ese problema, y reiteró la posición de la UE de no interferir en ese tema. 

La intervención del representante del Departamento de la Diplomacia Europea supuso un nuevo gran revés a las aspiraciones partidistas del Polisario, dejando clara la situación jurídica y el estado actual de los acuerdos pesqueros y agrícolas de Marruecos con la Unión Europea. 

 Por otra parte el diputado esloveno Ivo Vajgl, perteneciente al grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, y declaradamente reconocido simpatizante de distintos movimientos separatistas, presidió la sesión, mostrando una fuerte reacción contra la Comisión Europea, y acusándola de estar de acuerdo con los "intereses comerciales" de algunos Estados miembros, queriendo  justificar su participación en los temas de explotación de recursos naturales, derechos humanos en el Sahara o el referéndum de autodeterminación. Temas que ya no son parte del léxico de las Naciones Unidas. Por otro lado, no dijeron nada sobre Argelia, que permanece detrás de todo este asunto con su apoyo y financiación permanentemente.