Pedro Canales

Pie de foto: Nuevos actores en el escenario del Sáhara.

Los partidos políticos marroquíes y las instituciones electivas que representan quieren ser reconocidos como nuevos actores en el escenario de la crisis del Sáhara y participantes en las negociaciones para su solución. Es lo que se desprende de los dos grandes mítines realizados, uno hace algo más de un mes por el RNI (Reagrupación Nacional de Independientes) en Dajla, y el otro este fin de semana por el partido nacionalista Isticlal en Laayún, la antigua capital del Sahara español durante la colonización.

Al llamamiento de Hamdi Uld Rachid, presidente de la Región de Laayún-Sakiet el Hamra, acudieron decenas de miles de ciudadanos (50.000, según los organizadores), que llenaron la plaza central de la ciudad, llamada de La Marcha Verde. El mitin, el mayor que se ha conocido en la región del Sáhara desde su independencia, fue presidido por el Secretario general del Isticlal, Nizar Baraka.

El objetivo de la manifestación, según los organizadores, era lanzar un llamamiento “a los actores políticos y a las fuerzas vivas de la nación, para reforzar el frente político en defensa de la integridad territorial”.  

Hami Uld Rachid, que es miembro del Comité ejecutivo del Isticlal y pertenece a una de las familias de notables saharauis más conocidas, no se contentaba con haber formado parte de la delegación marroquí a las conversaciones de Ginebra II, realizadas a propuesta del representante del secretario general de la ONU, el alemán Horst Kochler, y quería reivindicar la participación que como institución les corresponde en las negociaciones sobre el conflicto.

El líder del Isticlal, Nizar Baraka, desde la tribuna, pidió al gobierno de Rabat “acelerar la trasferencia de atribuciones a los Consejos regionales”. Una manera de poner en marcha el Plan de autonomía propuesto por Marruecos a la ONU como solución a la crisis del Sáhara. Para el partido nacionalista, se trata de implicar “a las mujeres y a los jóvenes en la gestión de los asuntos públicos”.

El periódico marroquí Ajbar al Yum, en su edición de este lunes 8 de abril, destaca las declaraciones realizadas por el especialista en cuestiones saharauis, Abdelmayid Belghazal, según las cuales “el Isticlal ha decidido organizar este mitin en primer lugar como mensaje a la comunidad internacional”; y en segundo lugar, dirigiéndose al Estado marroquí, para mostrarle que “en las instancias regionales, quienes deciden son ellos”. Una manera, según Belghazal, de significar que “tienen el poder de decisión y no están dispuestos a que se les sustraigan las estructuras que el Estado les ha trasferido”.

Otro analista político marroquí, Dris el Karrori, citado como el anterior por el periódico en línea 360.ma, considera que este mitin hay que inscribirle en la situación política y diplomática que hay en torno al conflicto del Sáhara: “el objetivo es el de crear una dinámica política al margen de las mesas redondas con el Polisario (referencia a Ginebra I y II), para encontrar una solución política duradera marcada por un espíritu de compromiso”. Una manera de movilizar la opinión pública saharaui para determinar “las verdaderas relaciones de fuerzas y la representatividad”.

El mitin de Laayún sirve también como mensaje al Frente Polisario para decirle que los saharauis que viven en el territorio no van a esperar indefinidamente a que el Polisario se decida a aceptar la autonomía, y que están dispuestos a presionar a las autoridades de Rabat para poner en práctica el proyecto autonómico, para el que se muestran aptos.