Embajador Mubarak Mahgoub Musa 

Pie de foto: Al Dardiri Mohamed, ministro de Relaciones Exteriores de Sudán. (Fatih Aktas - Agencia Anadolu).

El encuentro que reunió al ministro de Relaciones Exteriores de Sudán, Mohammed Ahmed, con el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, John Sullivan, al margen de su participación en el marco de la 73ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que comenzó el 25 de septiembre, podría considerarse como el inicio oficial de la segunda fase del compromiso constructivo entre los dos países.

Siguiendo los pasos del anterior compromiso de cinco vías que condujo a  la  revocación del  embargo económico en Sudán, las dos partes están preparadas actualmente para participar extensamente en  un diálogo definido por un tiempo específico y un marco temático,  que probablemente debería allanar el camino hacia el levantamiento del nombre de Sudán de la lista de  "Estados patrocinadores del terrorismo SST ¨, la normalización de las relaciones bilaterales y el aumento del nivel de  representación diplomática bilateral al nivel de Embajadores

Para ese mismo fin, y durante la reunión que mantuvo  el  Dr. Dirdiri con el Representante Permanente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas  Nicky Healy, este último expresó la disposición de su Gobierno para avanzar en el diálogo y el compromiso positivo con Sudán, teniendo en cuenta los grandes esfuerzos de Sudán para lograr la paz  en el Estado de Sudán del Sur y otros países de la región.

De hecho, Washington publicó recientemente informes positivos sobre Sudán, en particular el último informe periódico del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el estado del terrorismo en el mundo, que ha transmitido una serie de señales positivas con respecto a Sudán. Estas señales fueron alentadoras para que la diplomacia Sudanesa participe en conversaciones constructivas con su contraparte Estadounidense, con el objetivo final de eliminar a Sudán de la lista de ¨Estados patrocinadores del terrorismo (SST) , haciendo un balance de los cambios en la política exterior de los Estados Unidos, lo que ayudaría a establecer una nueva fase en las relaciones entre Jartum y Washington.

Por otra parte, no alteraría la veracidad de los hechos , afirmar que la administración del  presidente Trump  ha tratado el archivo de Sudán de manera diferente a las administraciones anteriores de los Estados Unidos;  además de levantar dos décadas de embargo comercial,   Washington  ha seguido enviando señales positivas que incluyen entre otras cosas; eximir  a Sudán de la Ley de protección temporal y otras medidas de los Estados Unidos, incluida la prevención de la entrada de los Estados Unidos a ciudadanos de varios países africanos.  Estas señales indican de una manera u otra que eliminar el nombre de Sudán de la lista de ¨Estados patrocinadores del terrorismo"SST debería estar a la vuelta de la esquina, teniendo en cuenta que ese legitimo derecho y de hecho muy atrasado, ha sido debidamente reforzado por los crecientes motivos regionales y mundiales de lograr ese fin.

Mientras se escriben estas palabras, se está realizando otra visita histórica a Washington; el Jefe de Estado Mayor Conjunto de Sudán, el Teniente General Kamal Abdul Marouf, participa en una conferencia antiterrorista (posiblemente el primera a ese nivel en más de 30 años).  El general Abdul Marouf realizó una serie de reuniones con sus homólogos en el Pentágono, deliberando sobre temas de interés y beneficio común.

Por su parte, el subsecretario Adjunto de Defensa para Asuntos Africanos, Alan Patterson, elogió los roles desempeñados por Jartum en su entorno africano, su coordinación con los países vecinos en la región y sus contribuciones al establecimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad, además de los esfuerzos de Sudán en la lucha contra los delitos transnacionales, la trata de personas y la inmigración ilegal.

De hecho, las relaciones militares entre los dos países han sido testigos de un desarrollo constante, que incluye entre otras cosas; intercambiar la apertura de Agregadurías  Militares en Jartum y Washington, invitando a representantes del Ejército Sudanés a participar en las reuniones de AFRICOM en Alemania en 2017, además de invitar a Sudán a participar en el ejercicio conjunto de entrenamiento militar Estadounidense-Egipcio 'Operación Estrella Brillante' en Egipto, que está esencialmente destinado a mejorar la capacidad de las fuerzas Estadounidenses (y sus aliados) en el Medio Oriente en caso de guerra. 
Efectivamente, a pesar de todos los estereotipos negativos aquí y allá, la verdad es que Sudán está y siempre ha estado a la vanguardia de las naciones que combaten el flagelo del terrorismo. Sudán siempre ha mantenido el entendimiento de que el terrorismo no tiene identidad ni religión, por lo que debe ser rechazado y denunciado enérgicamente en todas sus formas y manifestaciones. Del mismo modo, Sudán cree firmemente que los terroristas están cometiendo estos actos, a partir de sus desviadas  ideologías y sus viles pensamientos.  En efecto, Sudán tiene una larga trayectoria en la lucha contra el terrorismo en su región y más allá.

Así mismo y de igual modo, Sudán fue sin duda un pionero desde 1998, al llamar la atención no solo sobre la importancia de alcanzar un entendimiento común y un consenso sobre la definición de terrorismo, sino también sobre la importancia del trabajo colectivo y global a la hora de  abordar el problema del terrorismo, incluso antes de que muchos otros países se hayan alarmado por dicho fenómeno.

Siguiendo las palabras con acciones, en agosto de 2016, y en colaboración con la Liga Árabe, Khartoum organizó otro importante taller sobre el papel del discurso religioso ante el terrorismo.  La elección de Khartoum  como lugar de reunión no era casualidad, más bien, fue un reconocimiento a la experiencia pionera y ejemplar de Sudán en el manejo de casos de personas involucradas en la violencia o que enfrentan el peligro inminente de la radicalización. Una de las recomendaciones más importantes de dicho Foro fue  la necesidad de revisar los planes de estudio de las escuelas para garantizar el arraigo de un mensaje de tolerancia y comprensión religiosa, volver a capacitar a los imanes y a los líderes de las comunidades religiosas y reclutarlos  para difundir interpretaciones instruidas  de los  textos  sagrados y recurrir al debate con los sospechosos de radicalización.

Recordemos que los grupos de expertos  de naturaleza investigadora ¨think tank ¨ en  Estados Unidos continuaron abogando por un replanteamiento de las sanciones, así como  la eliminación de Sudán de la lista  (SST).   El Grupo de Trabajo Sudanés  en  el Consejo Atlántico, por ejemplo, sostiene que en uno de sus recientes informes "Continuar manteniendo Sudan en La lista (SST) sin ninguna evidencia de patrocinio del terrorismo, y teniendo de hecho pruebas abundantes de la cooperación de Sudán en la lucha contra el terrorismo, así como varios elogios de miembros de las comunidades de inteligencia y diplomáticos: marchita  la credibilidad y el apalancamiento de los EE. UU. en Sudán,  en la región, y en un sentido amplio, los  esfuerzos de los EE.UU. contra el terrorismo.”
Sin embargo, el testimonio más revelador e histórico sobre Sudán se hizo ante el Congreso en 2009, donde el General J. Scott Gration, Ex enviado presidencial de los Estados Unidos en  Sudán, instó a su gobierno a eliminar a Sudán de la  lista (SST), lo que lo hace inequívoco; no solo "no había evidencia" que apoyara la inclusión de Sudán en dicha lista, sino que, por el contrario, recordó al Congreso por entonces que la propia CIA se refirió  al sólido historial de la cooperación antiterrorista de Sudán por haber "salvado vidas estadounidenses". Del mismo modo, la crucial ayuda de Sudán en la lucha contra el terrorismo fue descrita de manera similar por el Subsecretario de Estado de la Administración de Bush, Richard Armitage, como "realmente fantástica.¨

En tono sarcástico, J. Peter Pham  , Director del Centro de África del Consejo Atlántico,  presenta en su artículo "¿Sudán sigue siendo patrocinador del terrorismo?" un argumento sólido que refuta el razonamiento de la continuación del nombre de Sudán en la lista de  Estados patrocinadores del terrorismo"SST   . El Sr. Pham concluye: "Si bien las relaciones entre los Estados Unidos y  Sudán a menudo han sido difíciles en los más de veinte años desde que el país africano fue designado por primera vez como " patrocinador estatal del terrorismo ", hoy en día es difícil argumentar de manera convincente que las razones que motivaron esa declaración aún se sostienen . De hecho, el informe sobre terrorismo del Departamento de Estado del año pasado,  elogió incluso  la cooperación de Khartoum  contra el financiamiento del terrorismo con cierto detalle ".

Otro sólido argumento se formuló en el artículo "¿Por qué Trump debería considerar la eliminación de Sudán de la lista de terrorismo" publicado en el New York Times, el 25 de septiembre de 2018 por David Hoile, director del Centro de Investigación de África. David Hoile dice que “nunca hubo pruebas que justifiquen que Khartoum se colocara en 1993 en la lista de países que se determinó que habían brindado apoyo en repetidas ocasiones por actos de terrorismo internacional¨.

David Hoile añade que "el abuso político de la Administración de Clinton contra la legislación federal antiterrorista rechazó las repetidas ofertas de cooperación antiterrorista y de intercambio de inteligencia por parte de los sudaneses en la Organización terrorista ¨Al Qaeda¨ antes de que hiciera metástasis". El Sr. Hoile llega a la conclusión de que si el Gobierno de Clinton hubiera aceptado las ofertas de Sudán, una cadena de horribles eventos  que se extienden hasta el día de hoy, como las atrocidades del 9/11 y más allá, podrían haberse evitado.

Por otro lado, Europa no tiene una opinión opuesta si no está lejos de la posición de los Estados Unidos; en su reunión, el Ex Ministro de Asuntos Exteriores de Sudán, el Profesor  Ghandour, en abril de 2017, la ministra de Asuntos Exteriores de Bulgaria, Ekaterina Zaharieva (Bulgaria, que ocupó la presidencia de la UE) describió a Sudán como uno de los mejores socios de la UE para combatir el Terrorismo, el fundamentalismo violento, la migración ilegal y la trata de personas. El FM búlgaro continuó describiendo a Sudán como un ancla de estabilidad en una región sin estabilidad.