Pedro Canales

El secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, elegido en el Congreso del movimiento independentista hace algo más de año y medio, ha defenestrado al “primer ministro” de la República saharaui, Abdelkader Taleb Omar que dirigía el Gobierno saharaui desde hacía 15 años. En su lugar, Ghali ha puesto a Mohamed El Ouali Akik. Varios medios de comunicación y de opinión saharauis, esperaban el cambio del “Primer ministro”, ya que su principal tarea que es la gestión de los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia) donde viven desde hace más de cuarenta años decenas de miles de refugiados, no ha dado resultados notables.

Las condiciones de vida de la población que habita en los campos, sigue siendo pésima; la ayuda alimentaria internacional, que llega principalmente de España y de las Naciones Unidas, es claramente insuficiente; la atención sanitaria es totalmente dependiente de la ayuda exterior; y el futuro de la juventud, que no ha conocido otra vida que la de las jaimas de refugiados, es incierto y desilusionante.

Sin embargo, la designación de El Ouali Akik en sustitución de Taleb Omar, ha alterado los equilibrios tribales en el seno de las instancias saharauis. En efecto, aun siendo nacidos ambos en El Ayún, con un año de diferencia a principios de los 50, Taleb Omar representaba a las tribus del sur,  los Uled Delim, mientras que El Ouali Akik representa a las tribus Tekna del norte del Sahara. Aunque el núcleo central del poder saharaui, la Secretaria del Frente y los principales mandos ejecutivos, sigue en manos de la tribu de los Reguibat , el “gobierno” correspondia a un representante de las tribus del sur, fronterizas con Mauritania. “Aun es pronto para medir el alcance de esta designación” – declara Mustafa Salma, un exiliado del Polisario que vive en Mauritania y que ejerció altos cargos en el aparato policial en su vida anterior en los campamentos.  “Será necesario esperar a ver la composición del nuevo gobierno de Akik, pero desde ya se puede decir que es un cambio de rumbo. Akik no es un condicional de Argelia”, señala, a pesar de haber pasado por la Escuela de Estado Mayor Interarmas argelina de Cherchell.

En efecto, El Ouali Akik, con menos autoridad que su predecesor en el seno del Polisario, donde ha ocupado cargo en el aparato de seguridad, pero fiel al Secretario general Brahim Ghali, no dejará de introducir cambios en el personal administrativo de los campamentos. En sus 15 años de gestión, Abdelkader Taleb Omar había colocado a familiares y gente de su confianza en los principales puestos del aparato gubernamental. Según fuentes saharauis, la decisión de Ghali de defenestrar a Taleb Omar y colocar a un hombre de su confianza, va dirigida a asentar su poder en un momento en el que el Frente Polisario se encuentra sometido a fuertes presiones internacionales y su estrategia ultimatista encuentra cada vez menos adeptos.

No es casualidad que mientras en los campamentos se operaba este cambio, los representantes de la política exterior del Polisario y negociadores ante las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Unión Africana, tratan de endurecer sus posturas. Mohamed Salem Uld Saleck, declaraba hace tres días en una rueda de prensa en Argel, que si bien es cierto que su movimiento tiende la mano para entablar negociaciones directas con Marruecos – cosa que el gobierno de Rabat viene rechazando categóricamente -, “en caso de que Marruecos no acepte la solución pacífica, tenemos el derecho de reclamar una intervención militar de la Unión Africana”.  Uld Saleck blandía al respecto un Articulo del Tratado de constitución de la Unión continental, que permite una intervención armada en caso de agresión u ocupación del territorio de uno de los Estados miembros. Es la primera vez que el Polisario recurre a este Artículo del Tratado, y no es casualidad que lo haya hecho desde Argel, donde Saleck posee más apoyos que en Tinduf.

Mohamed Uld Saleck, que dirige la diplomacia del Polisario desde hace más de 20 años, pertenece a la tribu de los Uled Tidrarin, que tienen de este modo asegurada su cuota parte tribal. Uld Saleck junto con Omar Mansur, hoy marginado como “ministro” para Iberoamérica, son los dos últimos supervivientes de la gran purga de los años 80 lanzada por el entonces jefe del Polisario Mohamed Abdelaziz, contra quienes cuestionaban la primacía de la tribu Reguibat y querían una mayor representatividad de las tribus menores que pueblan el territorio.

La actitud guerrera de Uld Saleck, no se corresponde con el clima de búsqueda de negociaciones entablado por el nuevo representante del Secretario general de la ONU, Horst Kohler, que reuniría Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, “en alguna parte de Europa”.

Curiosamente, se recuerda en estos días, que mientras la inmensa mayoría de las tribus saharauis  son de ascendencia árabe de las huestes guerreras llegadas del Yemen y de Arabia hace muchos siglos, la de los Reguibat, que son la columna vertebral de los habitantes de la región, son de ascendencia amazigue (bereber) y de ellas surgieron los Almorávides fundadores del Imperio musulmán que se extendió por la Hispania andalusí. Sus ancestros crearon un gran reino unificado; sus descendientes, quieren despedazar el ya existente, para implantar una quimérica República en las arenas del desierto.