César Pérez, director de inversiones de Pictet WM/Diarioabierto.es

“Puede haber efectos indirectos que amplifiquen las pérdidas, pero es improbable que sean sistémicos”. Los mercados se han visto perturbados por el dramático declive de la Lira turca y el posible contagio. Además, el BCE ha expresado preocupación por la exposición de los bancos de la UE a prestatarios turcos, haciendo caer las acciones de los bancos europeos y el euro. Las preocupaciones han provocado que el índice VIX de volatilidad haya aumentado. Pero el mercado de acciones de EEUU se ha mostrado más resistente que el de Europa y mundial.

En conjunto los mercados emergentes han sufrido en medio de la creciente preocupación en torno a Turquía, pero los más penalizados hasta ahora son aquellos con fundamentales más débiles hasta ahora.  De hecho, aunque el sector financiero en Turquía puede estar expuesto a una moneda asediada, su deuda supone menos del 3% del mercado de crédito.  Hay que tener en cuenta que este estrés está vinculado a la depreciación de las monedas con el dólar, que presiona las rentabilidades a vencimiento de la deuda.  Pero el efecto se ha dado sobre todo en bonos del gobierno de Turquía y Argentina, siendo más modesto en países de fundamentales más sólidos como Brasil, Sudáfrica, Rusia, Indonesia y México. No es de sorprender que los bonos de Turquía y Argentina hayan sido más afectados, mientras que la deuda de gran parte de Asia emergente haya sido resistente.

En lo que respecta a bancos europeos se han visto afectadas las acciones de los mayores prestamistas de Turquía, el BBVA de España, Unicredit de Italia y BNP Paribas de Francia. Sin embargo, con requerimientos más estrictos, los bancos de la eurozona son más seguros financieramente que hace una década y sus ratios de capital son saludables. Incluso entre los prestamistas más expuestos el riesgo está contenido.  España tiene, con mucho, la mayor exposición. Representa 2,5% del total de sus activos bancarios, frente a menos de 0,5% en Francia y en Italia, a pesar de la derivada monetaria en algunas inversiones y préstamos subyacentes, pero la exposición de los bancos europeos al potencial contagio Turco parece manejable. Puede haber efectos indirectos que amplifiquen las pérdidas, pero es improbable que sean sistémicos.

En EEUU siguen creciendo los puestos de trabajo

Mientras en EEUU la creación de puestos de trabajo, importante indicador de salud del ciclo ha continuado creciendo (8% anual en junio), indicando un fuerte aumento para la segunda mitad del año, otra señal de que las tensiones comerciales han tenido impacto limitado hasta el momento. La gran mayoría de empresas del índice S&P 500 han mostrado buenas cifras el segundo trimestre, con crecimiento de beneficios del 22,8%. 56,2% ha superado las expectativas del consenso de Bloomberg en más de 2%, frente a 61,1% el primer trimestre. Un apoyo lo está proporcionando la actividad de fusiones y adquisiciones, que en 2018 puede alcanzar 1,2 billones de dólares, cerca del máximo de 2015. El valor en porcentaje de la capitalización del mercado de acciones puede llegar a 5,2% en EEUU (6,4% Europa y 3,6% en emergentes).

El índice PMI manufacturero mundial, indicador de la salud económica, ha disminuido de nuevo en julio, sexto deterioro en 2018, pero permanece muy por encima del umbral de 50 y cómodamente en territorio de expansión. El aumento de los salarios de los trabajadores japoneses ha aumentado fuertemente en junio 3,6% anual, la mayor tasa en dos décadas, principalmente por aumento de las bonificaciones (2,9%), que es improbable que se mantenga. Sin embargo, la tendencia está firmemente situada y esperamos que la inflación en el país aumente gradualmente.

La preocupación por Facebook es exagerada

Los beneficios por acción en el índice tecnológico MSCI World Tech en relación con el mundial están en máximos de una década y puede alcanzar techo a medida que la rentabilidad de las tecnológicas de EEUU (inverso de la cotización/beneficios) converge con la rentabilidad a vencimiento a dos años de la deuda del Tesoro.

Sin embargo, la preocupación por la desaceleración en usuarios activos mensuales de Facebook es exagerada. Su modelo se basa en la monetización de la base ya instalada. Sólo 20% de 700.000 millones de dólares del mercado publicitario global está en línea y 80% es atribuible a Google y Facebook, de manera que la perspectiva sigue prometedora.

Fuerza del capital privado

Por su parte Elon Musk, consejero delegado de Tesla ha indicado en Twitter su intención de privatizar la empresa. Si tiene éxito, será la mayor privatización, en 70.000 millones de dólares, con la diferencia respecto a la de Dell en 2015, de que la empresa lucha por alcanzar el punto de equilibrio. En cualquier caso, es indicador de la fuerza en capital privado.