Mahdi Abdul Hadi dirige el centro de reflexión palestino Passia. Desde su oficina de Wadi el-Joz, en las cercanías de Jerusalén-Este, explica las diferentes razones que han provocado la crisis actual entre palestinos e israelíes y las opciones posibles para el futuro.
 
Por Alexandra Schwartzbrod (Libération)
Foto: El analista palestino critica la irresponsabilidad de Hamás y lamenta la falta de liderazgo político del presidente Mahmud Abbas.
 
Pregunta: ¿Cómo explica este nuevo rebrote de la violencia?
Respuesta: “Después de la elección de Al-Sisi en Egipto, en mayo, Hamás perdió su tradicional apoyo. Es por eso que aceptó reconciliarse con Al-Fatah según las condiciones que impuso Mahmud Abbas. Abbas exigió la permanencia de su Gobierno, compuesto de tecnócratas y empleados a su servicio, y el mantenimiento de su propia agenda basada en la negociación con Israel y el rechazo de la violencia. A cambio, Abbas prometió a Hamás que se ocuparía de negociar con Egipto la reapertura de Rafah, la frontera entre Gaza y Egipto. Hamás aceptó todas sus condiciones, porque pensó que se abriría Rafah, y sólo pidió elecciones en un plazo de seis meses. Pero ocurrieron dos episodios que cambiaron la situación. Primero, tres jóvenes israelíes fueron secuestrados y encontrados muertos a balazos  en Cisjordania. Israel lanzó una ofensiva contra Hamás en ciudades y pueblos. Varios centenares de miembros del movimiento fueron detenidos. Después, unos extremistas israelíes secuestraron a un joven palestino y lo quemaron vivo. Este asunto abrasó Jerusalén. No es una Intifada lo que está ocurriendo, porque una Intifada necesita un liderazgo, un consenso, una financiación. Sobre esta cuestión, los palestinos están divididos. Ha habido manifestaciones en ciudades árabes como Um el-Fahem, Nazaret… Pero una vez más sin liderazgo ni proyecto político. Es una población que se subleva para reclamar respeto”.
 
P: ¿Qué cree que pasará en los próximos días en Jerusalén y en Cisjordania?
P: “Los jóvenes palestinos de 17 a 23 años que tiran piedras por la noche después de la ruptura del ayuno, muchas veces tienen un empleo, en un hospital, una tienda, o un centro de alquiler de coches, y no piensan perder su trabajo. Después de 47 años de ocupación, esos jóvenes hablan hebrero, no tienen líderes, pero están indignados por el crimen de Mohamed Abu Khdeir y quieren manifestarse. Desafían a Israel por la noche y regresan al trabajo al día siguiente por la mañana. La verdadera batalla ocurre en Gaza”.
 
P: ¿Qué es lo que más teme en este momento?
R: “Todo el mundo quiere vengarse, esto es lo más terrible: el Ejército israelí, los colonos, Hamás… En la actualidad se desarrolla la cultura del miedo por todas partes en Israel y en los territorios palestinos. Ya no sabes quién es tu amigo o tu enemigo y lo que pasará después. En Jerusalén, los palestinos han puesto en marcha comités de protección de civiles compuestos por vecinos, miembros de la familia, para proteger a su gente”.
 
P: ¿Cómo se explica que Hamás siga provocando a Israel desde Gaza?
R: “La reconciliación con Al-Fataf se acabó y Hamás ha perdido el apoyo de Egipto. La única manera que tiene Hamás de salir de este callejón es la confrontación con Israel.  Piensa que así podrá obligar a la comunidad internacional a implicarse en el conflicto, aunque tenga que pagar un precio muy caro. Por eso dispara cohetes que provocan a Israel y obliga a su Ejército a reaccionar. Hamás quiere movilizar a la comunidad internacional y conseguir que Egipto se haga cargo del asunto palestino-israelí. Es una política suicida. Para Hamás no hay otra opción que la huida hacia adelante. No tiene otra opción”.
 
P: ¿Mahmud Abbas no puede hacer nada para frenar esta escalada?
R: “Después de la reconciliación con Hamás, Mahmud Abbas no ha hecho nada. No se ha ocupado de Gaza. Es demasiado perezoso y muy débil, lo que le impide usar su autoridad en Gaza. Él pensó que había ganado la batalla al controlar el instrumento de las negociaciones con Israel. El proceso de reconciliación [entre los palestinos] no ha funcionado, porque Abbas no se ha comportado como un líder. Muchos palestinos piensan que es un colaboracionista [de Israel]. Es por eso que Hamás está ganando popularidad en Cisjordania”.
 
P: Entonces, ¿qué puede hacer Mahmud Abbas?
R: “Solo puede jugar dos cartas: Egipto y Naciones Unidas. Tiene que conseguir algo de una de estas dos partes. Si se queda sin hacer nada, entonces demostrará que sólo es capaz de ser el alcalde de Ramallah”.
 
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