diarioabierto.es

Pie de foto: La propuesta de la Comisión también contempla la creación de centros en el norte de África.

La Comisión Europea ha anunciado este martes su propuesta para financiar los ‘centros controlados’ de migrantes en territorio comunitario, un plan con el que pretende apoyar de manera temporal a los países del Mediterráneo, como España, que permitan los desembarcos de barcos de rescate en sus puertos y entregará 6.000 euros por cada solicitante de asilo acogido por parte de un Estado miembro.

Así, estos centros serán gestionados por el país en el que se encuentren, pero contarán con “total apoyo” tanto a nivel financiero como logístico por parte de la Comisión y de las agencias europeas, quienes desplegarán equipos expertos de la Guardia europea de fronteras y costas (Frontex), Europol y la Oficina Europea de Apoyo al Asilo en los puertos de llegada con el fin de determinar quiénes tienen derecho a protección internacional y quienes deben ser devueltos a su país de origen.

El objetivo de la propuesta es acelerar el proceso para determinar el estatus de cada migrante así como la tramitación de solicitudes de asilo, mientras que la carga económica recaerá sobre el presupuesto de la UE, que financiará tanto las infraestructuras necesarias como los costes de las operaciones, las cuales contarán asimismo con la participación de equipos médicos, intérpretes y mediadores culturales para atender a los migrantes.

La Comisión también pondrá en marcha un “punto de contacto central” encargado de coordinar a los países miembros que decidan participar en los “esfuerzos de solidaridad” y acoger a refugiados, como ha sucedido con los últimos barcos de salvamento llegados a puertos italianos y españoles con migrantes rescatados en el Mediterráneo, y que han sido repartidos por varios países europeos.

No obstante, la intención de Bruselas es que estas medidas sean temporales hasta que los países miembros desbloqueen la reforma del sistema común de asilo, que ha generado profundas divisiones en el seno del Consejo Europeo, si bien la Eurocámara ya ha adoptado su posición al respecto.

En todo caso, los países miembros previsiblemente darán su visto bueno en los próximos días a este paquete de medidas, de manera que se pueda contar “cuanto antes” con un nuevo marco europeo para los desembarcos de migrantes rescatados en aguas del Mediterráneo, que clarifica el apoyo financiero y logístico de la UE.

Por otro lado, la propuesta de Bruselas también contempla la creación de “centros regionales de desembarco” en países del norte de África, en “estrecha cooperación” con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que deberán ser complementarios a los centros de migrantes en territorio europeo.

Los migrantes que sean rescatados en aguas internacionales por barcos de rescate con bandera de un Estado miembro podrán ser desembarcados en países del norte de África considerados seguros, como Argelia o Túnez, en el caso de que estos acepten acoger estos centros. Bruselas no contempla, no obstante, que barcos europeos devuelvan a migrantes a Libia por la inestabilidad que vive el país y las denuncias de violaciones de derechos humanos.

Los desembarcos en Libia solo serán posibles si los rescates son llevados a cabo en las aguas jurisdiccionales o en aguas internacionales por parte de los guardacostas libios. Estas medidas llegan como respuesta al mandato recibido por la Comisión por parte de los Veintiocho, tras la cumbre de líderes de la UE del pasado junio, la cual estuvo centrada en el reto migratorio.