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Pie de foto: Imagen del dictador norcoreano, Kim Jung Un acompañado de jefes militares

El Gobierno de Corea del Norte ha asegurado este miércoles haber llevado a cabo una prueba con una bomba de hidrógeno miniaturizada, apenas unas horas después de que se registrara un terremoto de magnitud 5,1 en el norte del país. Los servicios de inteligencia de Seúl ponen en duda las afirmaciones del régimen de Kim Jong Un. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá hoy para discutir lo sucedido ya que a pesar de la condena generalizada de la comunidad internacional, aún quedan dudas sobre qué ha ocurrido exactamente.

China ha negado haber sido informada del ensayo norcoreano y, al igual que otros tantos países occidentales, ha lanzado un mensaje de condena. Japón ha prometido una respuesta "firme" a la prueba termonuclear y EEUU ha condena do cualquier violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sin confirmar lo sucedido.

"Tenemos constancia de actividad sísmica en la península de Corea, en los alrededores de unas conocidas instalaciones nucleares norcoreanas, y hemos visto el anuncio de Corea del Norte sobre una prueba nuclear", ha indicado EEUU en su comunicado. "Estamos analizando la situación en estrecha coordinación con nuestros aliados regionales", ha apuntado, agregando que por el momento "no puede confirmar las afirmaciones (de Pyongyang)".

De hecho, Corea del Sur han afirmado que el dispositivo utilizado por Corea del Norte para realizar su última prueba podría no ser una bomba de hidrógeno. "Juzgando por su impacto, existe la posibilidad de que las afirmaciones de Corea del Norte sobre una prueba con una bomba de hidrógeno no sean ciertas", ha dicho el parlamentario Lee Cheol Woo, citando a fuentes de los servicios de Inteligencia. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa, Kim Min Seok, ha apuntado que las autoridades norcoreanas podrían haber inyectado una pequeña cantidad de hidrógeno en el dispositivo.

Historia de ensayos y desafíos nucleares

El ensayo armamentístico realizado este miércoles por Corea del Norte suma un nuevo desafío del régimen comunista a la comunidad internacional y se añade a una lista de pruebas nucleares y retórica belicista que, desde febrero de 2011, tiene como máximo exponente y defensor a Kim Jong Un.

En octubre de 2006, Pyongyang --entonces bajo mando de Kim Jong Il, padre del actual dirigente-- anunció la primera prueba de una bomba atómica, lo que llevó al Consejo de Seguridad de la ONU apenas unos días después a imponer por unanimidad un paquete de sanciones.

Dos meses más tarde, Corea del Norte regresó a la mesa de negociaciones dentro de un formato a seis bandas del que también formaban parte Corea del Sur, China, Estados Unidos, Rusia y Japón. El diálogo permitió que, en febrero de 2007, el régimen norcoreano aceptara avanzar hacia la desnuclearización a cambio de gestos y ayudas por parte de las potencias.

De esta forma, ese mismo año confirmó un compromiso para desmantelar instalaciones nucleares que, sin embargo, se vio interrumpido en agosto de 2008, cuando Pyongyang ordenó la suspensión de dichas medidas al considerar insuficientes las contrapartidas ofrecidas por la comunidad internacional.

La tensión creció hasta que, en mayo de 2009, Corea del Norte llevó a cabo una segunda prueba nuclear. Kim Jong Il dejó a un lado los gestos conciliadores para apostar de nuevo por la firmeza bélica, en aras de una supuesta autodefensa ante una larga lista de enemigos que siempre ha tenido a Estados Unidos como principal integrante.

Cambio de régimen

La muerte de Kim Jong Il en 2011 y el relevo a manos de su hijo, Kim Jong Un, generó una primera sensación de renovación que, conforme han ido pasando los años, ha terminado por apagarse. El nuevo dirigente, nacido supuestamente en 1983, también ha recurrido a la mano dura tanto con miras al mundo como a la cúpula de su propio régimen.

Así, y pese a que en febrero de 2012 Corea del Norte llegó a aceptar poner fin a su programa de enriquecimiento de uranio y a los ensayos atómicos, un año más tarde --el 12 de febrero de 2013-- confirmó su tercera prueba nuclear.

Kim afirmó en diciembre de 2015 que el país había desarrollado, además, bombas de hidrógeno. "Corea del Norte se ha convertido en un país con armas nucleares capaz de detonar bombas nucleares y de hidrógeno para defender la soberanía y la dignidad de la nación", dijo, ante el escepticismo internacional.

Este 6 de enero, sin embargo, un terremoto con una magnitud superior a 5 en la escala de Richter hizo saltar todas las alarmas. Pyonyang ha asegurado que ha logrado probar con "éxito" una bomba de hidrógeno, lo que ha generado una escalada de reacciones de condena y una carrera por ver qué es lo que ha hecho exactamente el régimen de Kim Jong Un.

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