Atalayar

Pie de foto: El Instituto Cervantes y la Fundación Mujeres por África colaborarán en la enseñanza del español en África. Juan Manuel Bonet y María Teresa Fernández de la Vega firmaron el convenio de cooperación para extender el aprendizaje de la lengua española en el continente africano.

El Instituto Cervantes y la Fundación Mujeres por África colaborarán en la enseñanza del español en África, según el acuerdo que suscribieron este mediodía el director del Cervantes, Juan Manuel Bonet, y la presidenta de dicha Fundación, María Teresa Fernández de la Vega. Asistieron a la firma del convenio el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, y embajadores de varios países africanos. A continuación, se analizó en un coloquio el presente y el futuro del español en ese continente. 

El acuerdo tendrá su primera concreción en la ciudad de Nador (Marruecos), donde el Aula Cervantes que se abrirá próximamente compartirá edificio con la primera sede de la Fundación en territorio africano, que se llamará Faro de Nador. Ambas se ubicarán en el antiguo colegio Lope de Vega, un inmueble ya rehabilitado, cedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores. 

Juan Manuel Bonet dijo que África sufre males endémicos como hambrunas, sequías, terrorismo islamista o baja tasa de escolarización (30 millones de niños no están escolarizados), pese a lo cual es un continente «con inmensas potencialidades en distintos campos de la cultura». Para el director del Cervantes, «hoy iniciamos una colaboración que será muy fructífera» y permitirá aumentar el conocimiento y uso del español así como el número de estudiantes. 

El Plan África, recordó Bonet, persigue reforzar la presencia del Instituto, que hoy cuenta con 11 centros en el norte del continente (en Marruecos, Argelia, Túnez y Egipto) y un Aula Cervantes en Dakar (Senegal). Esta última ascenderá pronto a la categoría de centro, mientras que se estudia la apertura de una nueva Aula en Abiyán (Costa de Marfil). 

Una actuación sobre tres pilares

Fernández de la Vega explicó que su Fundación se asienta sobre tres pilares: África, mujeres y lengua. África, porque es el continente del futuro y de las oportunidades, donde la mitad de la población tiene menos de 15 años y 26 países pasarán a tener categoría de renta media en 2020. 

Mujeres, continuó la ex vicepresidenta del Gobierno con Rodríguez Zapatero, porque son el motor del desarrollo, transforman las sociedades y luchan por la igualdad en educación, salud, cultura o emprendimiento. Y lengua, porque «queremos compartir con ellos el tesoro del español». 

Tras la firma, se abrió un coloquio sobre la situación del español en África, donde lo estudian un millón y medio de personas (el 92 por ciento de ellos, en África subsahariana), según el informe publicado por el Instituto en 2014. Participaron el director académico del Cervantes, Richard Bueno; la subdirectora académica, Carmen Pastor; y dos jóvenes africanas graduadas en Lengua y Cultura Españolas: Sally Mekame, de Gabón, y Océane Rakotondrasolo, de Madagascar. Ambas cursan un máster en España para convertirse en profesoras de español en sus respectivos países. Moderó el debate la periodista Desirée Ndjambo. 

Los participantes apuntaron diversas iniciativas que pueden acometerse, como enviar o facilitar a los profesores de español manuales actualizados para que en sus clases fomenten la comunicación oral, en vez de primar el aprendizaje de la gramática, una metodología inspirada de la docencia tradicional del francés. 

También propusieron reforzar la información sobre los diplomas de español DELE (solo el 12 por ciento de los examinados africanos proceden del área subsahariana, frente al 88 por ciento del norte), organizar cursos de profesores, actos culturales o congresos de hispanistas, entre otras actividades, y facilitar el acceso a tecnologías tan básicas como las grabaciones audiovisuales, para su utilización por profesores y alumnos.