Paco Soto

Pie de foto: Said Chaou, narcotraficante de origen marroquí y nacionalizado holandés.

Los aparatos del Estado en Marruecos acusan directamente a Said Chaou, un narcotraficante de origen marroquí y nacionalizado holandés, de financiar y teledirigir desde el extranjero la rebelión del Rif, el ‘hirak’, que empezó hace ocho meses en Alhucemas, y ha puesto en un serio aprieto político al poder y su pieza clave, la institución monárquica. A Chaou se le conoce como “el mercenario de la agitación”, y le gusta el poder, fue diputado en Marruecos, y el dinero. El pasado 24 de junio, Rabat decidió llamar a consultas a su embajador en los Países Bajos. El motivo: la supuesta actividad delictiva de Chaou en la crisis rifeña. Las autoridades marroquíes tienen más que sospechas que Chaou es un traficante de drogas importante que en 2010 y 2015 se enfrentó a dos órdenes de búsqueda y captura por “asociación de malhechores” y “tráfico internacional de estupefacientes”. Said Chaou nació en 1967 en Douar Manoud, cerca de Alhucemas, y emigró a los Países Bajos en la década de los ochenta del siglo pasado, donde se hizo rico gracias al tráfico de drogas.

En los años 2000, el rifeño regresó a Marruecos para llevar a cabo negocios en el mundo del turismo, y en 2007 fue elegido diputado por el grupo Al Ahd, que se integró después en el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) de Ilyas El Omari. Chaou, según investigaciones policiales y judiciales, siguió metido hasta las cejas en el tráfico de drogas desde los Países Bajos y conectado con potentes redes mafiosas. Fue a partir de 2013 cuando Chaou se decantó por el independentismo rifeño, según informaciones periodísticas. En abril de 2014, creó en los Países Bajos el ‘Movimiento 18 de septiembre por la Independencia del Rif’, para liberar a este región norteña del “yugo marroquí”. Defendió un “gobierno rifeño en el exilio” y una “asamblea constituyente” para reagrupar a las diversas tribus rifeñas.

Medios a su servicio

El narcotraficante financia una cadena de televisión, ‘Anoual TV’, y la web ‘www.tabrat.info’. Utiliza estos medios para defender sus tesis independentistas. El semanario ‘Jeune Afrique’ informó de que tiene seguidores en los Países Bajos y en Melilla. Los más relevantes son Abdessadek Boujibar, Farid Aouled Lahcen, Abdelwafi Hartit, alias Massine, Karim El Moussaoui y Fikri Al Azrak. Chaou defiende la independencia y una república para el Rif, y asegura que su movimiento cuenta incluso con un brazo armado. Al parecer, varios activistas del ‘hirak’ detenidos por la Policía reconocieron que el ‘Movimiento 18 de septiembre’ había financiado activistas de la revuelta popular. Chaou y sus seguidores, según los aparatos de seguridad marroquíes, aprovecharon el descontento popular rifeño, que es real, para manipularlo. Financiar el ‘hirak’ es también para Chaou una manera de blanquear dinero. De lo que se trata es de “exacerbar la agitación en Alhucemas”, indica ‘Jeune Afrique’. Y para alcanzar este objetivo, el narcotraficante utiliza redes criminales en Países Bajos, España y Marruecos. “Chaou es un mafioso, la independencia del Rif le importa un bledo; lo que busca es blanquear dinero y asentar aún más su poder en el Rif. La rebelión del norte es el pretexto”, dice un activista del ‘hirak’ a Atalayar.

Pie de foto: Protesta callejera en Alhucemas.

Avivar la llama de la revuelta

Said Chaou es consciente de que la contestación rifeña tiene sus propios límites, y una parte de la población podría cansarse con el paso del tiempo. Por ello, no escatimará esfuerzos por avivar las llamas cuando se apaguen. Ya lo ha hecho varias veces. Corre incluso el rumor de que hay un intento de introducir armas en Marruecos. Chaou abrió también un frente diplomático, y mandó una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en nombre de su movimiento, donde denuncia “la política criminal “y el “empobrecimiento” que impulsa el Estado marroquí en el Rif. En la carta califica a Marruecos de país “colonizador”. Según algunos analistas, Chaou es una persona próxima a Ilyas El Omari, presidente del PAM. Así las cosas, Rabat hace todo lo posible por detener a Chaou a través de la Justicia internacional, y pide la colaboración de las autoridades holandesas. Recientemente, en una entrevista con Atalayar, el periodista, antropólogo y presidente del movimiento berberista Asamblea Mundial Amazigh (AMA), Rachid Raha, declaró: “Hay un señor llamado Said Chouou, primo de Ilyas El Omari, que se escapó a Holanda por estar perseguido por una denuncia de tráfico de drogas, y constituyó un pequeño movimiento, formado por algunas personas, con el fin de chantajear a las autoridades marroquíes para que dejen de perseguirlo”.

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