Atalayar

Pie de foto: El director del Instituto Cervantes (izq.), Juan Manuel Bonet, y el ministro libanés de Cultura, Ghattas Khoury, se dan la mano en presencia del embajador de España en el Líbano, José María Ferré de la Peña.

Juan Manuel Bonet destaca que en el Líbano "existe un gran interés por España y lo español, así como por Iberoamérica". El director de Cultura del Instituto y la expresidenta de Filipinas Gloria Macapagal abrieron los nuevos locales en Intramuros.

El director del Instituto Cervantes, Juan Manuel Bonet, ha inaugurado la nueva sede de la institución en Beirut, ubicada en el moderno Distrito Digital de la capital del Líbano. Unas horas antes, el Cervantes inauguraba dependencias en Intramuros, el histórico centro amurallado de Manila (Filipinas), con el director de Cultura, Martín López-Vega, y la expresidenta del país Gloria Macapagal. La apertura de ambas instalaciones, tras años sin apenas centros nuevos, servirá para reforzar la promoción del español y su cultura en esos dos países asiáticos en los que el Instituto está presente desde los años noventa.

Juan Manuel Bonet celebró que exista en el Líbano "un gran interés por España y lo español, así como por Iberoamérica, un continente donde siempre ha sido importante la presencia libanesa". Recordó además que España está presente el aquel país de Oriente Medio desde los años cincuenta del siglo pasado, cuando se creó el Centro Cultural Español, que en el año 1995 se convirtió en centro del Instituto Cervantes. Acompañaron a Bonet el ministro libanés de Cultura, Ghattas Khoury, y el embajador de España en el Líbano, José María Ferré de la Peña.

El Distrito Digital es una zona en expansión de la ciudad. "Al instalarse en ese moderno edificio ‒dijo Bonet‒, el Instituto Cervantes sintoniza con el Líbano más actual y cosmopolita, un Líbano que hoy busca superar sus viejas divisiones". Ubicada en la calle Nassif Yazigi, cuenta con más de 1.100 metros cuadrados y sustituye a la sede que el Cervantes ha ocupado hasta ahora en la céntrica calle Maarad.

Bonet bautizó la biblioteca del centro como Biblioteca Fernando del Paso en homenaje al escritor y académico mexicano (Ciudad de México, 1935). El autor de Palinuro de México envió un saludo a través de un breve vídeo grabado, y su hijo Alejandro leyó el discurso del premio Cervantes 2015 en el que agradecía el gesto y justificaba su ausencia por su precaria salud.

En este viaje al país de los cedros, Juan Manuel Bonet firmó cinco convenios de colaboración (con la Biblioteca Nacional del Líbano, la Universidad Libanesa, la Universidad San José, la Fundación Rafic Hariri y el Grupo Empresarial ZRE), todos ellos "muy importantes para nuestra consolidación aquí, tanto en el campo educativo como el cultural".

2.116 matrículas en cursos de español

Además del centro ubicado en Beirut, el Instituto Cervantes cuenta en el Líbano con un aulario en la ciudad de Kaslik y con otras aulas en Trípoli. Las tres sedes sumaron el pasado curso académico un total de 2.116 matrículas para estudiar español en los 240 cursos organizados.

Por otro lado, en 2017 se inscribieron 76 aspirantes al Diploma de Español DELE, que realizaron las pruebas en alguno de los dos centros de examen existentes en el país: el propio Cervantes de Beirut y la extensión en Kaslik.

El español está presente en la enseñanza reglada del país tanto en escuelas y universidades privadas como en la universidad pública. La Universidad Libanesa cuenta con la especialidad de lengua española, un programa de tres años dentro del Centro de Lenguas y de Traducción, que funciona como cantera de profesores de español para las escuelas públicas. También es posible estudiar español como asignatura optativa en una docena de universidades, entre las que destacan la Universidad Internacional Libanesa (LIU, con 600 alumnos el año pasado repartidos por sus sedes de Beirut, Trípoli, Tiro y Sidón) y la Universidad de San José (525 alumnos).

Filipinas, "un país especialmente familiar"

También este martes, el Cervantes inauguró unas nuevas dependencias en Manila ubicadas en Intramuros, el histórico distrito amurallado. El director de Cultura del Instituto, Martín López Vega, recordó el cometido de la institución en el archipiélago: "Una misión, la de difundir la lengua y la cultura en español, que resuena –dijo– con especial eco aquí en las Filipinas, un país que sentimos especialmente familiar a través de su lengua y su gente".

También intervino la expresidenta de Filipinas Gloria Macapagal, bajo cuyo mandato se aprobó la implantación de la asignatura optativa de lengua española en los centros de enseñanza secundaria. «Siempre quise que el español fuera parte del sistema educativo filipino», reconoció Macapagal Arroyo, que propuso al Instituto que diseñe «cursos de español para centros de llamadas telefónicas (callcenters) junto con la Asociación de Comercio Exterior de Filipinas».

La exmandataria agregó que «el legado español forma parte de la identidad filipina, y esta Casa Azul en Intramuros es una parte de España en Manila». «Filipinas y España mantienen estrechos lazos desde Magallanes y Villalobos», por lo cual «la influencia cultural y lingüística de España sigue siendo fuerte hoy».

Las nuevas instalaciones del Cervantes en Manila, con 416 metros cuadrados, ocupan las plantas baja y primera de la conocida como Casa Azul, en la plaza San Luis Complex. Cuentan con sala de exposiciones de 60 metros cuadrados, auditorio con capacidad para 90 personas sentadas, varias aulas y la biblioteca Miguel Hernández con 30.000 volúmenes, la principal biblioteca de Filipinas en número de libros de literatura española e hispanoamericana.

Esta sede complementa la que el Cervantes ocupa desde 2015 en Makati, el distrito financiero de la capital, cuyos 600 metros cuadrados de superficie acogerán principalmente clases de español y otras actividades académicas. La presencia del español en el país se remonta a más de 400 años, ya que Filipinas perteneció a la Corona española hasta 1898 y fue lengua oficial hasta 1976 junto con el inglés y el tagalo.

Uno de los centros con más alumnos

Manila es uno de los primeros centros del Cervantes por número de alumnos: el pasado curso académico se inscribieron un total de 3.096 estudiantes en los 543 cursos de español que ofreció el centro, con un total de 6.986 matrículas.

El centro coordina además las Aulas Cervantes de Hanoi, Kuala Lumpur y Yakarta, todas ellas en la región de Asia-Pacífico. Igualmente coordina otros 16 centros de examen DELE en países como Malasia, Tailandia o Indonesia, entre otros. En esta amplia zona de actuación, el pasado año 2017 hubo 1.859 candidatos al Diploma de Español DELE.