Paco Soto

Pie de foto: Ahmed Ouyahia, jefe de Gabinete del presidente Abdelaziz Bouteflika.

Ahmed Ouyahia, jefe de Gabinete del presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, provocó una agria polémica social y política al declarar que los inmigrantes que llegan al país magrebí generan “crimen y droga”. En una línea muy parecida a la que defiende la extrema derecha xenófoba en Francia y otros países europeos, Ouyahia declaró a la cadena de televisión privada ‘Ennahar’ que los inmigrantes en situación irregular son un “problema” para Argelia. “Esta gente ha venido de manera ilegal” a Argelia, y “su estancia en nuestro país tiene que tener en cuenta algunas reglas”, dijo Ouyahia. Precisó que las autoridades no han dicho que hay que “echarlos al mar o abandonarlos en el desierto”. Ouyahia no es un político cualquiera en Argelia. Además de jefe de Gabinete de Bouteflika, dicho dirigente es un hombre fuerte del régimen argelino y líder del Reagrupamiento Nacional Democrático (RND), el partido que dirige el país junto con el Frente de Liberación Nacional (FLN).

Las declaraciones del jefe de Gabinete del presidente argelino fueron contestadas inmediatamente por diversos protagonistas de la vida social y política de dentro y fuera del país. Abdelmoumene Khelil, secretario general de la Liga Argelina de Defensa de los Derechos del Hombre (LADDH), manifestó que “las declaraciones [de Ouyahia] son dignas de los discursos de la extrema derecha”. Otras voces críticas se pronunciaron contra Ouyahia y Amnistía Internacional (AI) calificó sus palabras de “chocantes” y “escandalosas”, porque “alimentan el racismo y favorecen la discriminación y el rechazo de estas personas”. El primer ministro, Abdelmadjid Tebboune, reconoció que en Argelia existe un vacío jurídico en materia de inmigración, y prometió que su Gobierno elaborará una ley sobre el derecho de asilo. Tebboune se alejó de los propósitos xenófobos de Ouyahia y defendió un modelo social basado en “el derecho moral y humano que nos impone prestar asistencia a nuestros hermanos que se han visto obligados a abandonar su tierra por culpa de la pobreza y la guerra”.

Pie de foto: Un grupo de migrantes africanos en el Mediterráneo.

Migrantes africanos

La mayoría de los migrantes que viven en Argelia son africanos que desearían trasladarse a Europa, pero se han tenido que quedar en el país magrebí. Muchos de estos migrantes viven en condiciones infrahumanas, sufren una dura explotación laboral y son víctimas del racismo de bastantes argelinos que consideran que los negros son una raza inferior. Las redes sociales son el instrumento que utilizan los sectores xenófobos y racistas de la sociedad argelina para defender sus propósitos contrarios a los migrantes económicos y demandantes de asilo de origen africano. Algunos internautas defienden incluso el asesinato de los africanos que residente en Argelia. La situación es tan grave que el ministro del Interior, Noureddine Bedoui, se vio en la obligación de declarar que “Argelia acoge a estos refugiados que vienen de países en situación difícil, son nuestros invitados y tenemos que ayudarlos desde el punto de vista médico, social y psicológico, individualmente y en grupos”. 

Etiquetas: 
Argelia
refugiados