Pedro Canales

Pie de foto: Abderramán Yussufi junto con Felipe González

El 8 de marzo, el Teatro Mohamed V de Rabat, volvió a vivir al ritmo de la unidad del Magreb. El ex primer ministro marroquí Abderramán Yussufi recibió un vibrante homenaje por su 94 cumpleaños y su trayectoria de 80 años de militancia al servicio de la independencia de Marruecos y de todos los pueblos del Magreb. Yussufi acababa de presentar un libro con sus memorias, “Récits du passé”, que son las del Movimiento y la Resistencia popular por la descolonización de África del Norte.

Además de importantes figuras de la Resistencia magrebí, estaban presentes dos consejeros enviados por el Gabinete del rey Mohamed VI, André Azulay y Abdelatif Menuni, el jefe del Gobierno, Saad Edin El Othmani, el histórico dirigente del Ejército de Liberación del Sur que combatió la colonización española en el Sahara, Mohamed Bensaid Ait Idder, parlamentarios, diplomáticos, ministros y representantes de la sociedad civil. Algunas personalidades extranjeras, como el ex presidente del Gobierno español Felipe González, compañero de Yussufi en la dirección de la Internacional Socialista y su amigo personal, y muy particularmente el diplomático argelino y ex ministro de Asuntos Exteriores Lajdar Brahimi, enviado oficioso del presidente Abdelaziz Buteflika de quien es amigo personal y uno de sus principales confidentes.

Yussufi habló de los “valores” que contiene el libro de sus memorias, “que son la base de la construcción del Marruecos de las libertades, de la democracia y de las instituciones”, así como los de “la defensa de la integridad territorial”, en alusión velada al conflicto del Sahara Occidental aún pendiente de la solución definitiva preconizada por las Naciones Unidas en base al diálogo y el entendimiento de los protagonistas, Marruecos, Argelia, Mauritania y el movimiento independentista Polisario.

Para el veterano líder socialista, “la fuerza de las Naciones consiste en la reconciliación con su pasado, y en una buena lectura del presente”. El ex presidente español González se unió al homenaje retomando las palabras del propio Yussufi, a quien calificó de “gran resistente”.

El argelino Lajdar Brahimi no dudó en declarar que “comparto con Abderramán Yussufi las preocupaciones y las inquietudes por el proyecto de la unión magrebí, que sigue siendo posible”. Las palabras del enviado oficioso de Abdelaziz Buteflika no eran banales. “Este homenaje es una ocasión para reunirnos en torno a Yussufi y proseguir la lucha por la edificación del Magreb”.

El ex ministro de Exteriores argelino señaló en su intervención que el libro de Si Abderramán contiene verdades históricas de la lucha de los pueblos magrebíes, con sus éxitos y sus fracasos, pero que la construcción de la unión del Magreb “es un derecho de los pueblos de la región”, “es un objetivo que requiere lucha y acción”. Para Abderramán Yussufi, como para Lajdar Brahimi, y también para el presidente argelino Abdelaziz Buteflika, según algunas indiscreciones, se trata de una asignatura pendiente. “Es el sueño de todo dirigente histórico del Magreb – explica un diplomático marroquí -, al que no puede renunciar”. 

Pie de foto: El expresidente del Gobierno de España, Felipe González, durante su intervención en el homenaje a Abderraman Yussufi.

El ex primer ministro marroquí Fathallah Ualalu, recordó a los presentes en el acto que Abderraman Yussufi contribuyó a la formación de los primeros núcleos de la Resistencia armada, del Ejército de Liberación y de la solidaridad con la Revolución argelina en guerra contra las fuerzas coloniales francesas. De hecho, Abderramán Yussufi fue uno de los abogados que defendieron a los 5 dirigentes de la Revolución argelina hechos prisioneros por el Gobierno colonial presidido por el socialista Guy Mollet que secuestro el avión DC-3 de la compañía marroquí RAM cuando se dirigía de Marruecos a Túnez con los líderes argelinos, entre ellos el futuro presidente Ahmed Ben Bella, para participar en una cumbre de la resistencia magrebí. Yussufi facilitó cumpliendo su cometido, el encuentro de Abdelaziz Buteflika con los prisioneros en 1961 en el castillo de Aulnoy en la región parisina, pocos meses antes de la Independencia de Argelia.

No ha sido esta la primera vez que Abderramán Yussufi, a quien el rey Mohamed VI escucha atentamente, y Lajdar Brahimi, que goza de la confianza íntima de Abdelaziz Buteflika, se reunían en Rabat. Hace ya tres años lo hicieron con motivo del 50 aniversario del secuestro y desaparición de Mehdi Ben Barka, durante un homenaje al líder tercermundista en la Biblioteca Nacional de Rabat. Ocasión que permitió una notable declaración del rey Mohamed VI, para quien el líder marroquí, tan querido en Argelia, en Marruecos, como en el resto de países en desarrollo, era “un hombre de paz”. El soberano alauita envió un mensaje al acto en el que atestiguó que Ben Barka, un hombre muy cercano a la familia real, “ha entrado ya en la Historia”.

También en ese mismo recinto del Teatro Nacional Mohamed V de Rabat, fue donde Abderraman Yussufi presidió un acto de homenaje póstumo al presidente argelino Ahmed Ben Bella con motivo del 50 aniversario de la Independencia de Argelia. Esta vez Argel estuvo representada por el secretario general de la Organización Nacional de Muyahidines, antiguos combatientes del Ejército de Liberación, Said Abadu, quien agradeció “el apoyo inconmensurable de Marruecos a la causa de la resistencia argelina frente a la colonización”.

Son muchos, como Brahimi, Yussufi, Bensaid, Ktiri, Abadu, quienes piensan que aún se está a tiempo de salvar el proyecto de unión de África del norte, por el que tantos hombres y mujeres se sacrificaron.