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La tregua en Siria, una más, es uno de esos gestos políticos en los que pocos creen, pero la población (como muestran las imágenes de este artículo) piden a gritos paz. Al Assad no da muchas esperanzas a la paz cuando lo primero que dice horas antes de la misma es que va a reconquistar todo el país. Las imágenes horas antes de la tregua en Siria demuestran que lo que la población necesita es la paz. La definitiva. Mientras Damasco se iba de compras, otras zonas del país seguían sufriendo el acoso de las bombas.

Pero son pocos los que creen que la paz se abra paso. Y menos tras escuchar a Al Assad. "El Estado está determinado a recuperar todas las regiones en manos de los terroristas y a restablecer la seguridad”, es lo que dijo en Daraya, en las proximidades de Damasco tras el rezo en una mezquita por la celebración del Eid el Adha (fiesta del sacrificio) que arranca este lunes en el mundo islámico. Assad la puede celebrar. Gran parte de su pueblo tiene bastante con no morir hoy.

“Las Fuerzas Armadas proseguirán su trabajo, al margen de circunstancias internas o externas”, puntualizó el presidente, en un oscuro presagio sobre la tregua. “Todavía hay quien sigue apostando por las promesas de potencias extranjeras que no conducen a nada”, sentenció El Asad, según la agencia estatal Sana.

El grupo rebelde Ejército Libre de Siria, que recibe apoyo de Turquía, ha dado la bienvenida a la tregua, pero otra de las principales milicias insurgentes, Ahrar al Sham, ha anunciado que no la respetará, ya que considera que "solo servirá para reforzar al régimen”. El resto de los grupops opositores exigen garantías a EEUU.

¿Cuánto durará la tregua? ¿Y después?

Sí, porque una tregua entre el gobierno sirio y los grupos rebeldes entraba en vigor este lunes al atardecer, a pesar de que las fuerzas de la oposición no han aprobado este acuerdo negociado entre Estados Unidos y Rusia.

El objetivo del acuerdo es congelar los enfrentamientos entre las tropas progubernamentales y los grupos rebeldes. El mismo excluye a los principales grupos yihadistas presentes en Siria: la organización Daesh y el Frente Fateh al Sham (exrama de Al Qaida conocida bajo el nombre de Al Nosra).

He aquí los principales puntos del acuerdo, que también desembocaría en una cooperación militar contra los yihadistas, según declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, y su homólogo ruso, Serguei Lavrov.

- Una tregua inicial de 48 horas comenzará este lunes a las 19H00 locales (16H00 GMT). Si se respeta, podría prolongarse por un periodo de otras 48 horas, según Lavrov.

- El acuerdo llama a las dos partes "a cesar todos los ataques, incluidos los bombardeos aéreos", y a evitar "cualquier intento de avance territorial a expensas de la otra parte", según Kerry.

- El régimen sirio debe abstenerse de realizar "misiones aéreas de combate en toda la zona donde se encuentra la oposición y sobre la cual se han puesto de acuerdo", según el jefe de la diplomacia estadounidense.

- El acuerdo no aclara, sin embargo, si la tregua involucra o no a las regiones en las cuales los rebeldes están aliados a los yihadistas de Fateh al Sham, grupo considerado "terrorista" por Washington y Moscú, al igual que el Daesh.

- Desde este lunes, rusos y estadounidenses instalarán un centro conjunto para compartir información, "para delimitar los territorios controlados por Fateh al Sham y los grupos de la oposición".

- El acuerdo llama a "un acceso humanitario sin trabas y duradero en todas las regiones sitiadas o de difícil acceso, incluida la ciudad de Alepo".

- Preconiza en particular la "desmilitarización" de la ruta de Castello, en el norte de la segunda ciudad del país, con el objetivo de permitir el acceso de la ayuda humanitaria. El gobierno controla actualmente este exeje de reaprovisionamiento de la parte rebelde de la localidad, donde viven 250.000 personas.

- Si la tregua se mantiene durante una semana, Estados Unidos y Rusia "entonces trabajarán juntos para lanzar ataques militares para vencer" al EI y a Fateh al Sham.

- Según Lavrov, los ataques coordinados serán realizados por aviones rusos y estadounidenses en determinadas zonas, en tanto que la Fuerza aérea siria podrá hacerlo en otras.

- El punto precedente sólo podrá ser aplicado si "los grupos que integran la oposición legítima se distancian" de los yihadistas.

Al igual que en un precedente acuerdo alcanzado en febrero pasado, Estados Unidos y Rusia se encargarán de evaluar informaciones sobre (eventuales) violaciones (de la tregua) por parte de los beligerantes. Tras un "periodo de retroceso de la violencia (...) facilitaremos una transición política, que es el único medio para alcanzar un final duradero de esta guerra", según Kerry.

¿Quién está tras este acuerdo en el que pocos confían?

El gobierno de Bashar al Asad controla un ejército de unos 150.000 efectivos, que alcanzaba a los 320.000 al comienzo de la guerra, en 2011.

Este ejército está apoyado por unos 200.000 hombres suplementarios, en particular pertenecientes a las Fuerzas de Defensa Nacional. A éstas se añade el Hezbolá chiita libanés (que aporta entre 5.000 y 8.000 hombres) y combatientes iraníes, iraquíes y afganos.

El gobierno está fuertemente apoyado por Rusia, que desde septiembre de 2015 desarrolla una campaña de bombardeos aéreos, lo que ha permitido en particular a las fuerzas progubernamentales rechazar a los rebeldes en las provincias de Alepo (norte), Lataquia (oeste), Damasco y Daraa (sur), así como al grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Palmira.

Respecto a los grupos rebeldes que combaten en diferentes frentes. El número de combatientes es desconocido, aunque en 2013 se calculaba entre 70.000 y 100.000 efectivos, según el secretario de Estado norteamericano John Kerry.

La más importante alianza anti-régimen es el Ejército de la Conquista, que domina casi toda la provincia de Idleb (noroeste). Está integrada por grupos islamistas como Ahrar al Sham y Faylaq al Sham, pero también incluye a otros de la misma inspiración, en particular el Frente Fateh al Sham (ex Frente al Nosra), que está excluido del acuerdo de cese el fuego, algo que provocaría problemas sobre el terreno.

Los rebeldes considerados moderados están apoyados por Occidente, en particular por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Los rebeldes islamistas cuentan con la ayuda de Turquía, Arabia Saudita y Catar.

El acuerdo excluye a los movimientos yihadistas, en primer lugar al grupo Daesh así como al Frente Fateh al Sham. A pesar de las derrotas sufridas desde 2015, el EI controla aún un tercio del territorio sirio, esencialmente en el este del país. El Frente Fateh al Sham es el ex Frente al Nusra, que recientemente renunció a su adhesión a Al Qaida.

Los kurdos ocupan un lugar aparte en el conflicto sirio y no son mencionados en el acuerdo. Sin embargo, la coalición árabo-kurda Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y las Unidades de Protección del Pueblo kurdo (YGP) indicaron que respetarán el acuerdo. Desde 2012 han establecido una semiautonomía en el norte y noreste del país, y combaten en particular contra el Daesh.

 

Estas son las claves del acuerdo entre EE.UU. y Rusia para la tregua en Siria

Los ministros de Exteriores de Rusia y de EE.UU.  acordaron imponer un alto el fuego a las partes del conflicto sirio, que deberán acatarlo a partir del 12 de septiembre. Asimismo, los dos países se han comprometido a distinguir a la oposición de los yihadistas.

Pie de foto: Estas son las claves del acuerdo entre EE.UU. y Rusia para la tregua en Siria

Rusia y Estados Unidos han anunciado un plan histórico para la paz en Siria. Así lo han anunciado el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Seguéi Lavrov, y su homólogo estadounidense, John Kerry, tras una reunión en Ginebra (Suiza) que ha durado más de 13 horas.

Por su parte, el Gobierno sirio ha aceptado las condiciones recogidas en el acuerdo que arrancará el próximo lunes, según informa la agencia oficial siria SANA citando fuentes conocedoras del asunto. Las fuentes indicaron que el objetivo de esta iniciativa es “alcanzar una solución política a la crisis en Siria”.

La oposición política, por otro lado, se muestra escéptica con el acuerdo. “Tendremos que esperar para ver si el régimen y sus aliados rusos respetan realmente este alto el fuego”, dijo a Dpa Samir al Nashar, de la Coalición Nacional Siria. “No confiamos en el régimen porque ha violado con demasiada frecuencia otras promesas de tregua”, añadía.

Se trata del segundo acuerdo entre Moscú y Washington para una tregua en Siria, después de que el primero –suscrito a finales de febrero pasado- saltase por los aires en cuestión de semanas, tras las continuas violaciones atribuidas principalmente al régimen sirio.

De hecho, las intenciones de paz se han empañado por nuevos ataques el sábado en el país: al menos 24 civiles murieron y otros 90 resultaron heridos en ataques aéreos contra la ciudad de Idlib, ubicada en el noroeste y en manos de los rebeldes opositores a Bashar el Assad. Los responsables del ataque fueron aviones de combate no identificados por el momento. La Coalición Nacional Siria acusó al régimen del ataque, que calificó de una “masacre”.

Además, otros 10 civiles habrían muerto en ataques aéreos y bombardeos en Alepo, según el el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Principales puntos del acuerdo

El plan acordado por los jefes de la diplomacia de ambos países contempla los siguientes puntos:

Ambos países van a trabajar juntos para reducir la violencia en Siria y garantizar el acceso de ayuda humanitaria. "Es necesario lograr un alto el fuego en Siria de al menos 7 días", según Kerry

"Si el acuerdo sobre el alto el fuego en Siria se acata, Rusia y Estados Unidos continuarán trabajando para efectuar ataques contra los terroristas", aseguró Kerry.

Moscú y Washington han pedido a las partes del conflicto sirio que se comprometan a acatar el alto el fuego a partir del 12 de septiembre. Así, a Rusia le corresponderá lograr persuadir al régimen de Damasco para que se atenga a los términos del acuerdo y deje atacar las posiciones de las fuerzas rebeldes, mientras que Estados Unidos deberá encargarse de garantizar que los sublevados no siguen atacando a las fuerzas gubernamentales sirias.

Si la tregua de siete días de duración tiene éxito, Estados Unidos y Rusia pasarán a la siguiente fase del acuerdo, por la que se comprometen a coordinar sus objetivos militares y compartir la información de Inteligencia. En esta fase, el régimen de Al Assad ya no estará autorizado para seguir atacando al grupo terrorista Frente Fatá al Sham, la antigua filial de Al Qaeda en Siria, y solo podrá combatir contra Estado Islámico. El objetivo del acuerdo es que las fuerzas militares de Rusia y de Estados Unidos actúen de forma coordinada para concentrarse en la lucha contra Estado Islámico y Frente Fatá al Sham.

El Gobierno sirio no debe, por tanto, realizar misiones de combate, mientras que Washington y Moscú se abstendrán de lanzar misiones aéreas donde las fuerzas de la oposición están presentes.

Rusia y EE.UU. crearán zonas en Siria donde solamente actuarán las Fuerzas Aéreas de Rusia y de EE.UU.

Todas las partes estarán obligadas a dejar paso a las remesas de ayuda humanitaria para la ciudad siria de Alepo. Asimismo, resulta imprescindible crear una zona desmilitarizada en torno a dicha ciudad, reclamó el canciller estadounidense.

Los grupos de la oposición siria deben distanciarse de los terroristas. "Si grupos de la oposición legal y legítima quieren mantener su legitimidad, tendrán que desmarcarse de Al Nusra de algún modo", indicó Kerry.

Para distinguir a la oposición de los yihadistas se creará un centro especial con especialistas tanto rusos como norteamericanos. "El objetivo de diferenciar a la oposición de los terroristas es un punto clave del acuerdo de hoy", señaló el canciller ruso, Serguéi Lavrov.

Rusia dio la bienvenida a la disposición de EE.UU. de luchar contra Al Nusra, lo que sugiere que "Washington no tiene intención de utilizarlo para luchar contra Damasco", subrayó Lavrov.

¿En qué se diferencia esta tregua de la anterior?

A pesar del fracaso de la anterior tregua, tanto Rusia como Estados Unidos confían en que esta vez sea algo duradero. Según explicó John Kerry, durante el alto el fuego anterior tanto el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, como la oposición, siguieron lanzando ataques que violaban la tregua.

Asimismo, tampoco se hizo una distinción entre la oposición legítima y los terroristas, ya que "muchos grupos de la oposición se mezclaban con organizaciones terroristas, encontrándose cómodos", señaló el jefe de la diplomacia de EE.UU. "Ahora nuestra advertencia es que entiendan que no es prudente que lo hagan", afirmó Kerry. En este sentido, el secretario norteamericano de Estado dijo que su país trabajará con Rusia en la creación de un centro especial para distinguir entre los terroristas y la oposición y llevar a cabo de manera conjunta ataques contra objetivos yihadistas.

Además, Kerry anunció que "la oposición ha expresado su disposición a volver a la mesa de negociación", agregando que los grupos opositores "están dispuestos a proporcionar pruebas necesarias sobre la reducción de la violencia".

Dificultades a la hora de cumplir el acuerdo

No obstante, la aplicación del plan de tregua ruso-estadounidense en Siria no será fácil de cumplir dada la profunda desconfianza entre el régimen y los rebeldes, la alianza de éstos con yihadistas considerados "terroristas" y la multiplicidad de actores en el conflicto.

Según Charles Lister, investigador en el Middle East Institute, la rebelión tiene "muy pocas esperanzas en un cese de hostilidades a largo plazo" ya que tal y como contempla la segunda parte del acuerdo, rusos y norteamericanos podrían llevar a cabo bombardeos conjuntos contra los yihadistas. Para ello, Washington debe convencer a los grupos rebeldes que son aliados de las formaciones yihadistas que se separen de éstas.

El principal aliado yihadista de los rebeldes es el Frente Fateh al Sham, ex-Frente al Nusra, que renunció a su afiliación con Al Qaeda, pero sigue siendo considerado como un grupo "terrorista" por Moscú y Washington.

De esta manera, la oposición modera contra Asad considera que ante una ofensiva del régimen "las fuerzas rebeldes están obligadas a aliarse con los grupos radicales", pero que en caso de alto el fuego, estos grupos se hallarían "marginados".

No obstante según los analistas, será muy difícil para los rebeldes distanciarse de sus compañeros de armas de Fateh al Sham, un grupo bien organizado y armado que sigue siendo un pilar militar en cualquier batalla contra las tropas del régimen.

Para los insurgentes, alejarse de Fateh al Sham "significaría de hecho que van a ceder terreno ante el régimen" y por ello "será muy difícil hacerles cambiar de opinión", destaca Lister.

Aunque los dos principales actores internacionales del conflicto han acordado este plan nada indica que los 'padrinos' regionales del régimen y de la rebelión estén de acuerdo con él.

Turquía, que apoya a la oposición pero se ha acercado recientemente a Rusia, se felicitó por el anuncio ruso-estadounidense. Pero ¿qué ocurrirá con Arabia Saudí, que apoya a los rebeldes, o con Irán, aliado del presidente Asad? "Teherán (...) podría entorpecer el acuerdo", opina Lister.

Y en lo que respecta al reino saudí, éste no deja de insistir en que cualquier acuerdo pasa por la salida del poder de Asad, cuyo destino futuro es la principal dificultad en todas las negociaciones sobre el conflicto sirio.

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