Eloísa Cozar Navarrete

Pie de foto: Parte de la exposición “Este largo viaje hasta tu mirada” de Rachid Koraichi, que se podrá visitar del 20 de marzo al 12 de mayo

“Aquello que no se ofrece está perdido: una mirada, una sonrisa, un regalo al prójimo”. Así comienza la exposición “Este largo viaje hasta tu mirada”, del autor Rachid Koraichi, inaugurada este miércoles 20 de marzo en la sede de Casa Árabe de Madrid. Un recorrido a través de los trabajos más emblemáticos del autor que se podrá visitar entre el 20 de marzo y el 12 de mayo de 2019 en la Sala de Exposiciones de Madrid y del 30 de mayo al 19 de julio en Córdoba.

La obra del artista argelino se ha expuesto en galerías tan emblemáticas como el British Museum (Londres), el National Museum for African Art (Washington DC) o el Museum of Islamic Arts (Doha, Qatar).

Pie de foto: Rachid Koraichi en la inauguración de su exposición el pasado 20 de marzo

La obra

Tradición y contemporaneidad; la obra de Koraichi presenta una armonía perfecta entre distintas corrientes esenciales. Una mezcla de signos, escrituras, esculturas y grafismos que beben del origen argelino del artista, de la fuerte influencia de sus antepasados orientales y de sus últimos años en Francia, de donde fluye la tendencia más occidental de su trabajo.

La creación de Koraichi es el resultado de su experiencia personal y profesional por todo el mundo. Asentado estos últimos años en Madrid y Barcelona, la exposición recopila las últimas obras producidas en estas dos ciudades, donde ha podido construir su universo creativo junto con otros artesanos contemporáneos.

Durante el recorrido se puede observar que toda la exposición está creada a partir del número 7. En concreto, sus obras “los orantes” y “carta azul a mi madre”, unos imponentes jarrones azules de cerámica, cuentan con 7 piezas cada uno. Las “tabillas de bronce”, con impresionantes grafismos, con 21, los “talismanes africanos” con un total de 56 y el llamado “profeta de alabastro”, unas inscripciones realizadas sobre este delicado material, otras 7. Pero la joya de la corona es su obra bautizada como “la humanidad”, unas figuras de 28 centímetros de altura que decoran las paredes de la Sala de Exposiciones de Casa Árabe.

Durante la inauguración de su trabajo, Koraichi pudo explicar al público la importancia de las sombras y las luces en su obra: “la sombra es un símbolo de fidelidad, nos acompaña hasta cuando morimos”. También quiso dar una especial relevancia a la música: “no puedo trabajar sin música. Todos los músicos que me han acompañado todo este tiempo están muy presentes en mi obra”.

Del mismo modo, quiso dar las gracias a todas las personas que han ido ayudando a lo largo de todo el proceso de creación: “es como una cadena de oro que se va pasando de unos a otros, doy gracias a todas las personas que han regalado o prestado sus obras durante todos estos años”.

El artista

Rachid Koraichi nació en 1947 en Ain Beida, Argelia. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Argel en 1970 y más tarde, ya en París, en la Escuela Nacional de Artes Decorativas y en la Escuela Nacional de Bellas Artes. También se graduó en el Instituto de Urbanismo de París.

Sus ideas se han materializado a lo largo de los años en imágenes y mensajes destinados a una audiencia universal, a través de medios como la cerámica, los textiles, esculturas de acero, piezas de bronce o tablillas de alabastro. Además, es autor de numerosas publicaciones en las que combina su trabajo con la obra de poetas u otros artistas de diversos ámbitos culturales y geográficos.

Actualmente, Koraichi sigue colaborando con otros artistas con amplia experiencia para crear obras que fomenten el diálogo entre las comunidades locales y globales. Sus creaciones se encuentran, por ello, repartidas por todo el mundo, en talleres y galerías de arte.

Una exposición altamente recomendable que Koraichi invitó a todos los que quieran a visitarla. “Estar aquí es también estar en nuestro país y estoy muy contento de toda la acogida que está recibiendo”.