La Policía española, en colaboración con los servicios de seguridad marroquíes, ha desarticulado la célula yihadista “más activa e importante de España y, sin duda, también una de las más activas e importantes de Europa” según dijo el Ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz. Esta red estaba dedicada a la “captar y enviar a presuntos terroristas a zonas de conflicto”, en especial Siria o Mali, para tres grupos terroristas de la órbita de Al Qaeda.

Esta acción conjunta de España y Marruecos contra la célula islamista ha contado con una coordinación operativa que "no se había producido nunca", en palabras del ministro, que añadió que es una muestra de “colaboración extraordinaria” de ambos países en la lucha contra Al Qaeda. La operación, que culminó este viernes, se ha saldado con siete detenidos, cuatro personas en España y otras tres en Marruecos.

Entre estos detenidos se encuentra el principal dinamizador de esta red, Mustafá Maya Amaya, quien se encargaba de reclutar a los yihadistas voluntarios a través de Internet, cualquiera que fuera el país de origen de estos. Contactaba con ellos y les proporcionaba las relaciones necesarias para que pudieran llegar hasta la organización terrorista de destino. Esta trama disponía de ramificaciones en numerosos países como Marruecos, Bélgica, Francia, Túnez, Turquía, Libia, Malí, Indonesia y Siria.

Mustafá Maya Amaya nació en Bruselas en 1963, es un converso al islam casado con una marroquí y que necesita silla de ruedas por su discapacidad. Durante años vivió en Larui, población cercana Nador, en cuyas proximidades fueron arrestados los tres detenidos marroquíes. En diciembre de 2012 se refugío en Melilla, tras escapar de una redada de la policía marroquí en la que fue detenida una célula islamista. La policía le seguía los pasos desde hace cinco años.

También detuvo en esta operación a dos presuntos integrantes de la red que vivían en su casa de Melilla. Son Paul Cadic y Farik Cheikh, ciudadanos franceses que estaban a la espera de desplazarse a Siria.

En Málaga fue detenido el cuarto arrestado en territorio español, el tunecino Chafik Jalel Ben Amara Elmedjeri, presuntamente encargado de la falsificación de documentos a nivel internacional. Viajaba frecuentemente a Francia, donde tiene familia, y ya fue detenido el 24 de febrero de 2006 por pertenencia a organización terrorista.

Además, tres presuntos miembros de esta célula también fueron arrestados en Marruecos. Sus nombres son Tarik Ahnin, Soufian el Moumni y Mohamed Karraz.

Las principales organizaciones receptoras de los yihadistas voluntarios captados son tres: El Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL), Jabhat Al Nusra (JN) y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), todas ellas organizaciones de la órbita de Al Qaeda. El destino de estos voluntarios ha sido, o bien su integración plena como dirigentes y participantes en atentados y ejecuciones públicas, o bien su muerte durante actividades terroristas en esas zonas en conflicto.

La investigación que ha llevado a estas detenciones se inició en el año 2010, bajo la supervisión del titular del Juzgado Central de Instrucción número dos de la Audiencia Nacional Ismael Moreno. Esta investigación tomó el impulso definitivo cuando se detectó que en el domicilio de Mustafá Maya Amaya había varios yihadistas venidos de Francia, que él había seleccionado previamente y a quienes se disponía a mandar a Siria.

La operación policial se inició de madrugada y ha continuado a las 8 de la mañana con registros en Marruecos y en el barrio melillense de La Cañada de Hidum, habitado mayoritariamente por musulmanes. También en el barrio de las Delicias de Málaga, donde se intervino material informático y numerosa documentación

En esta operación han participado agentes de la Policia Nacional con sede en Melilla y miembros del Grupo Especial de Operaciones (GEO) llegado de la península, incluida una unidad especialista preparada para desactivar explosivos.

Según el Ministerio del Interior, estas detenciones son un duro golpe a la red criminal, al poner fuera de la circulación al captador de la red, al falsificador de documentos, a los encargados de logística y a algunos yihadistas que iban a integrarse en las actividades armadas en Malí, Libia y Siria.

Las detenciones de este viernes suponen el segundo golpe policial a este tipo de actividades en España en menos de un año. El pasado verano, la policía española y la Guardia Civil desarticularon en Ceuta otro grupo similar que envió desde España y Castillejos (Marruecos) a más de 60 personas a unirse a grupos ligados a Al Qaeda en Siria.
 

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