Paco Soto

Pie de foto: El ex dirigente del Frente Polisario Bachir Dkhil

Bachir Dkhil, antiguo miembro fundador del Frente Polisario, se enfrentó políticamente a la dirección de este movimiento, a la que acusó de antidemocrática y de estar al servicio de los intereses geopolíticos de Argelia. Fue detenido, maltratado y encarcelado durante cinco años en los campamentos de Tinduf, en el Sáhara argelino. Abandonó el Polisario, y, tras salir de la cárcel, se fijó el objetivo de contribuir a la solución del conflicto saharaui. Hombre culto y dialogante, Dkhil vive a caballo entre Rabat y El Aaiún, capital administrativa del Sáhara Occidental. Es presidente de Alter Fórum Internacional, una ONG que promociona la lengua y la cultura españolas y trabaja a favor de que las empresas de nuestro país inviertan en el Sáhara Occidental. Dkhil analiza para Atalayar la situación política en el Sáhara Occidental tras la muerte del líder del Polisario, Mohamed Abdelaziz.

Pregunta: ¿Qué cree usted que va a pasar en el Polisario después de la muerte de Mohamed Abdelaziz?

Respuesta: “Mohamed Abdelaziz ha estado en el poder durante 40 años. Es un producto de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS y del pasado. Lógicamente, su muerte incrementará las luchas internas por el poder en el Polisario, que se convirtió hace años en un instrumento al servicio de los intereses de Argelia. El Polisario no representa a los saharauis, representa a un segmento de saharauis controlado por el régimen argelino. Lo más lamentable de este asunto es que el conflicto no ha podido solucionarse, en gran medida, por culpa de Argelia”.

P: ¿Quién podría ser el sucesor de Mohamed Abdelaziz?

R: “Esto no importa demasiado, no es la cuestión clave. El sucesor de Abdelaziz será una persona controlada por Argelia, sobre esto no tengo la menor duda”.

P: ¿Piensa que el Polisario podrá celebrar su congreso extraordinario en los próximos 40 días?

R: “Lo dudo mucho. No lo creo. Hay fuertes luchas internas por el poder en la cúpula del Polisario. Esta cúpula del Polisario sólo tiene un objetivo: mantenerse en el poder, defender sus privilegios y los intereses de Argelia. Utiliza a los saharauis, sobre todo a los que malviven en los campamentos de Tinduf, pero no los defiende. En 1988, estalló una revuelta en los campamentos de Tinduf que fue salvajemente reprimida por la policía y el ejército del Polisario. La cúpula de este movimiento, que es un partido único y dictatorial, no dudará en hacer lo mismo si el descontento de los saharauis, que es enorme, se transforma otra vez en intifada”.

P: ¿El fallecimiento de Mohamed Abdelaziz favorece a Marruecos?         

R: “En cierto modo sí, porque se van a incrementar las contradicciones internas y la lucha por el control del Polisario. Esta situación podría debilitar al Polisario y fortalecer las posiciones de Marruecos”.

Pie de foto: Bachir Dkhil declara: “No quiero perder el tiempo y soñar con viejos dogmas de la época de la Guerra Fría”.

P: Cuando se creó el Polisario, en 1973, el objetivo era liberar el Sáhara Occidental del yugo del colonialismo español franquista. ¿O no es así?

R: “Efectivamente, así fue. Yo fui uno de los miembros fundadores del Polisario. Mi objetivo era acabar con el colonialismo español en mi tierra. Desgraciadamente, tras la muerte de El Ouali Mustafá Sayed [máximo líder del movimiento independentista], en 1976, la nueva cúpula del Polisario se entregó a Argelia. Han pasado muchos años y, sin lugar a duda, todas las partes del conflicto han cometido errores, muchos y graves errores. El conflicto saharaui existe en una zona del planeta, África del Norte, conflictiva e inestable, el contexto internacional es distinto al de hace 40 años, la Guerra Fría acabó y nos enfrentamos al grave peligro del terrorismo yihadista. Este peligro afecta también a la población de los campamentos de Tinduf”.

P: Entonces, ¿qué tendrían que hacer los actores políticos del conflicto saharaui?

R: “Ser valientes e inteligentes, mover ficha y buscar una solución políticamente justa, viable y aceptable para todas las partes. Una gran parte de los saharauis, y es el caso de lo que viven en Marruecos, estaría de acuerdo con lo que planteo. Están cansados de tanto sufrimiento y desean vivir en paz. Volver a las armas sería una locura y provocaría una guerra civil entre los propios saharauis. Los saharauis necesitan empleo, bienestar económico y social y dignidad. Esta es mi lucha y no quiero perder el tiempo y soñar con viejos dogmas de la época de la Guerra Fría. Todos saldremos ganando si buscamos una solución razonable y viable al conflicto”.

P: En su opinión, ¿Marruecos está por la labor?

R: “Mire usted, yo no voy a defender a Marruecos por defender a este país y porque espere algo a cambio. En absoluto. Intento ser una persona con criterio, tengo mis propias ideas y cuando he tenido que criticar a Marruecos lo he hecho y punto. Marruecos ha cometido errores, lo sé, no todo es de color rosa en este país, pero, hoy por hoy, tiene una postura abierta y dialogante de cara a la solución del conflicto. Defiende la autonomía, que es un planteamiento que se puede discutir. Creo que el gran problema está en Argelia, que manipula en función de sus intereses la cúpula del Polisario y maltrata a los saharauis en los campamentos de Tinduf”.

P: ¿Qué espera de España en este asunto?

R: “Espero que España sea valiente e inteligente y actúe en función de los intereses generales de la región donde está enquistado el conflicto. Pero sobre todo espero que la sociedad española se dé cuenta que lo que no es bueno para su país tampoco es bueno para los saharauis. De la misma forma que los españoles se quejan, y con razón, de que los dirigentes catalanes hablen en nombre del pueblo catalán sin tener en cuenta su pluralidad ideológica y política y sus diversos sentimientos identitarios, yo pido a los españoles que hagan lo mismo con nosotros. Los saharauis originarios de la antigua colonia española somos una realidad plural, diversa. Muchos saharauis defienden a Marruecos porque se sienten marroquíes y quieren pertenecer al reino de Marruecos. No es una cuestión de cálculo político o de oportunismo. Además, estos saharauis no aceptan ni el partido único, que es el modelo del Polisario, ni la falta de libertad en los campamentos de Tinduf. ¿Es tan difícil de entender esto? ¿Los españoles quieren para su país un partido único que hable en su nombre y una dictadura? No, por supuesto. Entonces, ¿qué pasa? ¿Lo que no es bueno para los españoles sí que es bueno para los saharauis?”

P: ¿Es optimista sobre la evolución de los acontecimientos a corto y medio plazo?

R: “Soy razonablemente optimista. Como ya he dicho, una evolución positiva de los acontecimientos dependerá de la inteligencia y la valentía de todos los actores políticos. Está en juego el futuro de los saharauis, que deben dejar de sufrir y conseguir un mayor nivel de dignidad. No puede ser que miles de personas malvivan en los campamentos de Tinduf. Es inaceptable. Argelia tiene que abandonar sus pretensiones imperiales en la región y dejar de utilizar el conflicto del Sáhara para dañar a Marruecos”.

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