Ana Ferrandis Soler

Pie de foto: Hafid Elalamy, durante un discurso en defensa de la candidatura marroquí el pasado enero en Casablanca.

Tras los intentos fallidos de 1994, 1998, 2006 y 2010, Marruecos presenta por quinta vez su candidatura al Mundial de Fútbol. Del 16 a 19 de este mes, una comisión de la FIFA visitará el país magrebí en un contexto en el que una abrumadora mayoría de su población defiende la celebración de dicho evento.  

Después de la elección de Catar para el Mundial de 2022, el país se disputa la candidatura del 2026 contra México y la propuesta conjunta de EEUU-Canadá; sin embargo, la FIFA se cuestiona la capacidad técnica del país frente a sus rivales.

Entre sus bazas destaca la zona horaria, que permitiría a los seguidores de diferentes países seguir los partidos en directo o en streaming;  el hecho de que los ciudadanos de más de 70 países puedan entrar al país sin visado; el número de estadios con los que cuenta, y su potente infraestructura hotelera. Además, el país que espera contar con el apoyo de sus vecinos (entre ellos España), «ya tiene el de de Francia y el de otros 53 países de África», según ha declarado Moulay Hafid Elalamy, actual ministro de industria y tecnología marroquí. 

El presupuesto total de inversiones previstas para la celebración de este evento rondará los 15.000 millones de dólares, teniendo en cuenta inversiones tanto públicas como privadas. Aproximadamente la mitad de esta cuantía irá destinada a mejorar la red de transporte entre las grandes ciudades sedes (Rabat, Casablanca y Marrakech) y las restantes, que también albergarán el evento; a saber: Tánger, Fez, Tetuán, Agadir, Uarzazat, Nador, Mequínex, El Yadida y Uxda. 

A pesar de las últimas acusaciones de Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Futbol (FRMF) hacia la FIFA sobre un trato discriminatorio hacia su país, parece que el apoyo de muchos de los países africanos, los escándalos de corrupción que han rodeado a la presidencia de la FIFA, los desencuentros con Trump y la inseguridad en México inclinarán la balanza hacia Marruecos frente a sus competidores.

El próximo 13 de junio (durante el 68 Congreso dela FIFA) se dará a conocer la sede ganadora del Mundial del 2026, justo un día antes del inicio del Mundial de Rusia 2018. No obstante, si la FIFA decidiera que ninguno de los tres países es óptimo para la celebración de dicho evento, la organización abriría su plazo de licitación a Europa y el continente asiático, ampliando su potestad de decidir hasta su Congreso de 2020.