Henar Hernández 

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha emitido un informe en el que alerta de que la ONU ha registrado en 2018 259 denuncias por abusos y explotación sexual cometidos por el personal de la organización.

En primer lugar, del total de denuncias, 54 se enmarcan en las misiones de mantenimiento de la paz, una cifra que ha aumentado si se considera que en 2017 hubo 62 casos y en 2016, 104. Estos casos afectan, según el informe de la ONU, a 94 víctimas – 78 adultos y 16 niños – que supuestamente sufrieron abusos sexuales, en el 37% de los casos, y explotación sexual de adultos en el 63% restante. Estos delitos habrían sido cometidos tanto por efectivos militares y agentes de policía como por miembros del personal civil que forman parte de las misiones. Dentro de estas operaciones, las más afectadas son la MINUSCA, misión en la República Centroafricana, y MONUSCO, en la República Democrática del Congo, ya que entre ambas emitieron el 74% de las denuncias presentadas en 2018.

En segundo lugar, la ONU ha registrado también 94 denuncias contra miembros de su personal que trabajan en entidades ajenas a las misiones de paz y 109 denuncias contra personal de otras organizaciones que colaboran con la institución internacional. Estas cifras suponen un incremento con respecto a las de los años anteriores, lo que, según Guterres, “indica que las actividades de sensibilización y divulgación están teniendo efecto, que aumenta la confianza de las víctimas y los testigos y que cada vez se es más consciente de la necesidad de denunciar”.

Este nuevo informe se suma a los casos de abusos sexuales contra menores presuntamente cometidos por los cascos azules en la República Centroafricana que salieron a la luz en 2015 y que propiciaron la dimisión del por aquel entonces jefe de la misión MINUSCA, Babacar Gaye. Sin embargo, estos casos no solo se han limitado a África. La periodista británica-iraní Ramita Navai filmó y publicó un documental en 2018 – en el canal británico Channel 4 – en el que registró abusos sexuales fuera del continente africano en países como Camboya o Haití. El tráiler del documental se puede ver en el siguiente enlace.

Frente a estas críticas, Guterres ha defendido que desde la ONU siguen una estrategia de tolerancia cero frente a estos abusos y que, por esta razón, desde el seno de la institución han impulsado una nueva línea de actuación contra la violencia sexual – que, entre otras cosas, prioriza los derechos y la dignidad de las víctimas – en la que estará implicado todo el personal de Naciones Unidas, que abarca 90 mil funcionarios que trabajan en más de 30 entidades, agencias y organismos, y más de 100 mil efectivos que portan el uniforme de ONU en las diferentes misiones que existen repartidas por todo el mundo.

Asimismo, en el organigrama de la institución, existe la figura de Coordinadora Especial para Mejorar la Respuesta de las Naciones Unidas a la Explotación y los Abusos Sexuales, cargo que actualmente ostenta Jane Holl Lute. Del mismo modo, Guterres nombró en 2017 a Jane Connors como la primera Defensora de los Derechos de las Víctimas para todo el sistema de las Naciones Unidas. Además, la ONU ha difundido, a través de la página web específica que aborda el tema de la conducta del personal, diferentes protocolos para reportar los casos de abusos y explotación sexual. En este sentido, “Toda persona que tenga conocimiento de un caso de explotación y abusos sexuales tiene la obligación de notificarlo a una de las personas o entidades siguientes: el comandante o el director de su unidad, el equipo de Conducta y Disciplina de la Misión y el coordinador en materia de explotación y abusos sexuales”. Cualquier persona que conozca de una situación de violencia sexual en la que esté implicado un trabajador de Naciones Unidas puede también denunciarlo en el siguiente enlace.