Héctor Chamizo/capitalmadrid.com

Pie de foto: Digitalización

Regulación y tec­no­logía cam­biarán aún más el mo­delo ac­tual de las en­ti­dades fi­nan­cieras

Varios in­formes alertan sobre la des­con­fianza en las ca­pa­ci­dades di­gi­tales de la banca

Un tercio de las en­ti­dades ban­ca­rias es­pañolas se está que­dando re­za­gado con res­pecto a com­pañías de otros sec­tores en el arma de com­pe­ti­ti­vidad más tras­cen­dente, la di­gi­ta­li­za­ción, sin duda la fuente de in­gresos prin­cipal de un fu­turo no tan le­jano. Varios in­formes apuntan a que al­gunos bancos no están apro­ve­chando este mo­mento de transición para mo­di­ficar sus es­tra­te­gias y sacar am­plios ré­di­tos, sino más bien lo con­tra­rio. De he­cho, ceden las com­pe­ten­cias, el li­de­razgo y la vi­sión co­lec­tiva que ne­ce­sitan para desa­rro­llar su fu­turo di­gi­tal. El ca­mino es largo.

El desarrollo de la regulación y su intersección, unida con el proceso de digitalización por el que atraviesa el sector bancario, serán los dos factores clave que determinen, en los próximos años, la llegada o de competidores ajenos a las entidades tradicionales, tal y como desvelaba un estudio elaborado por la consultora PwC.

El proceso de cambio está siendo profundo, la fusión entre regulación y tecnología está cambiando la piel del sector de la banca y, de manera previsible, su modelo de negocio. Se trata de una combinación de factores que puede terminar, en los ejercicios que están por venir, en un mercado mucho más abierto y fragmentado y de cuya evolución tendrá una gran dependencia de los grandes jugadores, que no bancarios.

Así las cosas, otro informe del Instituto de Investigación de Capgemini señala que las empresas de servicios financieros se están quedando rezagadas en el proceso de transformación digital con respecto a otros sectores económicos. Según se desprende de la percepción recogida entre las empresas de servicios financieros, decae la confianza en sus capacidades digitales.

La percepción de directivos de entidades bancarias y aseguradoras acerca de las capacidades digitales y de liderazgo de sus organizaciones, comparándolo con un estudio realizado en 2012 con el mismo objeto detalla que solo el 31% de los bancos y el 27% de las aseguradoras están en una posición de madurez (digital masters), mientras que el 50% y el 56%, respectivamente, se encuentran aún en niveles iniciales (beginners).

Una cifra un tanto preocupante teniendo en cuenta que los ejecutivos también apuntan la falta de una visión convincente de transformación digital que sea extensiva y transversal a todas las áreas de la organización.

Únicamente el 34% de los consultados del sector bancario y el 24% del sector de seguros está de acuerdo con la frase “nuestra visión de transformación digital abarca las diferentes unidades organizativas internas”. Mientras, el 40% y el 26%, respectivamente, concuerda que “se dispone de una hoja de ruta desde el alto nivel para el proceso de transformación digital”.

La innovación del modelo de negocio, la definición de una visión y objetivos claros y la cultura corporativa y compromiso son áreas que representan importantes desafíos tanto para bancos como para aseguradoras. Siguiendo ese esquema, el 39% de los bancos han puesto en marcha nuevos negocios basados en tecnologías digitales.

Con todo, solo un tercio tiene una visión digital implantada en todas las unidades organizativas. Por eso queda mucho por hacer y, por lo pronto, se han quedado atrás, pese a que el sector de servicios financieros ha abierto ya los ojos a la realidad y que las entidades tradicionales están comprendiendo el verdadero alcance del reto de la transformación digital.

En un entorno de competencia creciente y de nuevas demandas de los clientes, el panorama es hoy muy diferente del de años atrás, y no es de extrañar que “las grandes entidades sean ahora más realistas en cuanto a sus capacidades”, explica Anirban Bose, responsable a nivel mundial del área de Servicios Financieros de Capgemini.

El gobierno apuesta por la digitalización de la banca

El ejecutivo también está intentando dar facilidades a la banca para que no se quede atrás en relación con la transformación digital. De ahí a que recientemente anunciara la creación de un ‘sandbox’ o espacio controlado de pruebas, para disponer de un marco de supervisión de los desarrollos tecnológicos dentro de la industria bancaria.

Este ‘sandbox’ será coordinado por la Secretaría General del Tesoro en colaboración con el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Dirección General de Seguros. De este modo, para admitir los proyectos, habrá ventanas de oportunidad con periodicidad semestral. Es una muestra de que aún les queda mucho por hacer a las entidades.