Henar Hernández Álvarez

Foto de portada: Foto de familia de la Conferencia sobre "Apoyar el futuro de Siria y la región" en el Consejo Europeo de Bruselas el 25 de abril de 2018. Photo:Emmanuel Dunand/AFP

Este martes ha comenzado en Bruselas la tercera Conferencia “Apoyar el futuro de Siria y su región” que se desarrollará en las instituciones comunitarias hasta el miércoles 14 de marzo. La conferencia, que será presidida de forma conjunta por la Unión Europea y Naciones Unidas, contará con la presencia tanto de representantes de la sociedad civil como ONGs y las agencias humanitarias de la ONU, que debatirán sobre los problemas que afrontan los ciudadanos sirios y cómo se han intentado solucionar desde la esfera internacional. El punto álgido de la cumbre tendrá lugar el miércoles, cuando Federica Mogherini, alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE, y por Antonio Guterres, secretario general de la ONU, presidan una reunión con los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión. En este encuentro, se abordará el asunto relativo a las contribuciones económicas de los miembros comunitarios a las soluciones para Siria. 

En esta línea, la importancia de la celebración de esta conferencia radica en su capacidad para movilizar fondos de ayuda para el pueblo sirio, pero también para los países limítrofes con el país, como es el caso de Líbano, Jordania y Turquía – junto con Irak, los 4 países han acogido dentro de sus fronteras un total de 5,5 millones de refugiados sirios-. En este sentido, entre la primera conferencia de abril de 2017 y la segunda conferencia de abril de 2018, la UE y los donantes internacionales anunciaron contribuciones económicas por valor de 15 mil millones de euros. De hecho, desde que comenzara la guerra en Siria en marzo de 2011, los Estados miembros, bajo el paraguas de la UE, han destinado a ayuda humanitaria y a proyectos de estabilización de la situación en el país más de 17 mil millones de euros.

Esta tercera conferencia sobre Siria se enmarca en el contexto de la inminente derrota sobre el terreno de DAESH en el país, pues a principios de marzo las Fuerzas Democráticas Sirias, con el respaldo de la coalición internacional liderada por EEUU, lanzaron una ofensiva contra el último reducto del grupo terrorista en Siria, situado en Baghuz, cerca de la frontera con Irak, y de una extensión actual menor a la mitad de un kilómetro cuadrado. En esta pequeña porción de terreno, las Fuerzas Democráticas Sirias esperan que se encuentren solo entre 1000 y 1500 terroristas. Cabe recordar que en 2014 DAESH llegó a dominar una extensión de 88 mil kilómetros cuadrados entre territorio sirio e iraquí. Las operaciones militares han sido reanudadas a principios de semana porque según los combatientes, no se han apreciado signos de actividad por parte de civiles – el Observatorio Sirio de Derechos Humanos estima que cerca de 60 mil personas han huido de la zona desde diciembre -. 

Pie de foto: Las zonas controladas por Daesh desde enero de 2015 hasta marzo de 2019 en Siria e Irak. - AFP / AFP

Sin embargo, y a pesar de que la derrota de DAESH en Siria podría acarrear el fin de la violencia, se están abriendo nuevos frentes de combate en Idlib, en el noroeste del país, ya que se están produciendo enfrentamientos entre militantes vinculados a Al-Qaeda y las fuerzas gubernamentales sirias. Esta zona acoge actualmente cerca de 3 millones de personas, entre las que se encuentran civiles que tuvieron que desplazarse desde otras regiones en conflicto.

Pie de foto: Vista general del campamento informal de Rukban, entre las fronteras de Jordania y Siria. Photo:AP Photo/ Raad Adayleh

En cualquier caso, la guerra en Siria, que ya está entrando en su noveno año, sigue ofreciendo cifras impactantes: se estima que ya se ha superado el medio millón de muertos desde el año 2011, de los cuales 100 mil serían civiles; existen 13,1 millones de personas en necesidad de protección; 6,6 millones de personas se han desplazado internamente; y 5,6 millones de personas han huido del país, convirtiéndose en refugiadas, de los que 2,6 millones son niños. Por ejemplo, se ha conocido recientemente que en el campamento de Al Hol, al noreste de Siria, una de cada cuatro personas es menor de 5 años. Del mismo modo, la Directora Ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore, ha emitido un comunicado en el que alerta de que 2018 se ha convertido en el año más mortífero para la infancia, puesto que 1106 niños fueron asesinados en el conflicto durante los 12 meses del año pasado.