Carmen Chato    

Facilitar a mujeres con bajos recursos económicos el desarrollo de capacidades que les permitan su independencia económica es uno de los objetivos con lo que se ha puesto en marcha con el proyecto Lal la Buya, y que surge inspirado en los principios de Moda Ética promovida por el Centro de Comercio Internacional, dependiente de Naciones Unidas.

Una iniciativa, auspiciada por la consejería de Cultura de la Ciudad Autónoma de Melilla y presentada en la sede de Madrid de Casa Árabe, que quiere dar las herramientas necesarias a mujeres con bajos recursos económicos, fomentando de esta manera la economía social a la vez que se recuperan artes, oficios y estéticas tradicionales.

De hecho, Lal la Buya no es sólo una iniciativa en la que se ha involucrado el mundo de la moda. Es también una manera de potenciar tradiciones que son parte de la esencia del imbricando cultural melillense. Es el caso de la amazight, una cultura bereber milenaria presente en el Norte de África. De hecho, Lal la Buya, es el nombre de una mítica reina bereber además de ser el estribillo de los poemas musicalizados que mujeres amazight transmitían de generación en generación.

Fadela Mohatar, consejera de cultura de Melilla, consciente de que esta ciudad está siendo especialmente castigada por el desempleo, ve en Lal la Buya una forma de “lograr el avance en la igualdad real y efectiva de hombres y mujeres” a la vez que “se lucha contra la pobreza a través de un proyecto que reivindica el valor del arte manual y la sostenibilidad del patrimonio cultural”.

Para conseguir que esto sea una realidad, se ha apostado por hacer de esta iniciativa una acción integral: formación en diseño, patronaje y corte y confección, apoyo psicológico ya que muchas de las participantes han sido víctimas de violencia de género, capacitación y formación en gestión empresarial son las fases por las que han tenido que pasar las seleccionadas en este programa.

Apoyo de la moda española

Una vez terminada esta primera etapa, ya estarían preparadas para poner en práctica todo lo aprendido en los talleres para confeccionar nuevas colecciones. En un primer momento, estas colecciones se están confeccionando para modistos y diseñadores españoles que han querido apoyar y participar en el proyecto: nombres como Ion Fiz, Rabaneda o Moisés Nieto se han sumado a esta iniciativa.

Pero es el diseñador catalán Moisés Castañeyra quien ha incluido una colección “cápsula” realizada bajo su supervisión en los talleres de Lal la Buya. 20 looks inspirados en los colores y tejidos amazight y cuyos derechos de explotación ha cedido de forma íntegra a este proyecto.

Además, la inversión en el futuro de estas mujeres quiere tener un recorrido mucho más amplio. Por una parte, fomentar el compromiso de la industria de la moda en la iniciativa, consiguiendo el apoyo de otras figuras de la moda para que confeccionen parte de sus colecciones en los talleres de Lal al Buya. Pero también se quiere que estas instalaciones y todo lo que las participantes han aprendido les sirva para capacitarlas en el autoempleo y que puedan desarrollar sus propias colecciones, haciendo de este proyecto un beneficio extensivo para sus familias y comunidades.

Una pulsera solidaria para difundir esta propuesta

Para apoyar en la lucha diaria de estas mujeres en el inclusión social y en su emancipación económica, se ha puesto a la venta la pulsera solidaria Lal la Buya. Un símbolo que se convierte en un apoyo patente a esta causa y que se pondrá adquirir a través de su web. Una pulsera realizada en acero y cuero y cuyos beneficios de su venta irán destinados íntegramente a todas las mujeres que conforman Lal la Buya.

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