Paco Soto

Pie de foto: Enfrentamientos entre manifestantes y policías en la marcha del 20 de julio en Alhucemas.

La crisis del Rif, que estalló en Alhucemas el pasado mes de octubre y ha provocado enormes tensiones políticas en el seno del poder, se salda con su primer muerto. Se trata de Imad El Attabi, un joven que resultó gravemente herido en la cabeza por la Policía en la manifestación prohibida por las autoridades que se llevó a cabo el pasado 20 de julio en Alhucemas. La capital del Rif, región del norte de Marruecos mayoritariamente berberófona, fue ese día escenario de violentos choques entre grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad, que se emplearon a fondo para impedir que pudiera llevarse a cabo la marcha. Numerosos manifestantes y policías resultaron heridos en dicha manifestación no autorizada, y la fuerza pública practicó varias detenciones. La familia de Imad El Attabi hizo saber a través del abogado de la víctima que espera que el responsable de la muerte de su hijo sea detenido y condenado por la Justicia. Fuentes del Hirak (movimiento de protesta) calificaron de “asesinato” la muerte del joven, y anunciaron “nuevas movilizaciones contra un poder autoritario y corrupto que no escucha al pueblo y utiliza la represión pura y dura, como en tiempos de Hasan II, en lugar de resolver las legítimas demandas sociales de la población rifeña”.

Detener a los responsables

Según algunos medios, el joven activista rifeño, que se encontraba en coma, falleció el martes de esta semana en el Hospital Militar de Rabat. “Los médicos del Hospital Militar han contactado este martes a la familia del difunto para anunciarle la triste noticia después de 20 días en coma”, informó el medio digital ‘Alyaoum 24’. Abdessadeq Bouchtaoui, abogado del Comité de Defensa de los Detenidos del Hirak, confirmó la muerte del joven al portal ‘Yabiladi.com’ tras haberse puesto en contacto con los médicos del Hospital Militar de Rabat. El letrado también pidió que “los responsables sean detenidos y presentados ante la Justicia”. Bouchtaoui defendió la hipótesis de que la víctima fue alcanzada por varias granadas lacrimógenas o un objeto metálico en la cabeza, y lamentó que “hasta ahora la familia no haya podido tener conocimiento del expediente médico del difunto”. Abdessadeq Bouchtaoui explicó que la investigación que se inició el 21 de julio por orden del fiscal de Alhucemas “sigue abierta”, y “la familia [del fallecido] insiste en la importancia de determinar las circunstancias” de lo que ocurrió. “Una denuncia será presentada ante el fiscal general del Rey [de Alhucemas] para identificar al responsable de la muerte y procesarlo”, anunció el abogado. La investigación es llevada a cabo por miembros de la Brigada Nacional de la Policía Judicial (BNPJ) bajo la estricta supervisión de la Fiscalía de Alhucemas.

Pie de foto: El periodista marroquí Hamid Mahdaoui.

Periodista condenado

Por otra parte, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y Human Rights Watch (HRW) denunciaron la condena del periodista marroquí Hamid Mahdaoui, director de publicación del portal ‘Badil.info’, que fue arrestado en Alhucemas durante la manifestación del 20 de julio por “incitar” a la población a manifestarse, según las autoridades. El pasado 25 de julio, un tribunal condenó al periodista a tres meses de prisión y una multa de 20.000 dirhams (unos 1.900 euros). La sentencia “viola su derecho a la libertad de expresión pacífica”, estimó la ONG HRW. Mahdaoui nunca ocultó su simpatía con el Hirak rifeño, pero en ningún momento ni utilizó la violencia para defender sus opiniones ni incitó a la población a abandonar los cauces pacíficos de protesta. Para Sarah Leah Whitson, directora ejecutiva de HRW para Medio Oriente y África del Norte, “expresar un desacuerdo con una decisión del Estado y dar su apoyo a un movimiento de protesta no tendría que conducir a nadie a la cárcel. En lugar de prohibir manifestaciones y encarcelar periodistas, lo que tendría que hacer Marruecos es respetar su propia Constitución, que garantiza la libertad de expresión y de reunión”.

Por su parte, el abogado del detenido, Lahbib Hajji, explicó que su defendido expresó su apoyo al Hirak a través de las redes sociales un día ante de la manifestación de Alhucemas. La Justicia marroquí también podría procesar y condenar a Mahdaoui por un asunto mucho más grave, la supuesta entrada de armas en Marruecos desde los Países Bajos para apoyar al Hirak. Los investigadores acusan a Mahdaoui de haber hablado por teléfono de esta supuesta entrada de armas con un tal “Noureddine”, un opositor residente en los Países Bajos. El fiscal pidió al juez instructor la detención del periodista porque no había avisado a las autoridades de la discusión telefónica que mantuvo presuntamente con el citado opositor, un delito que está castigado con cinco años de cárcel en virtud del artículo 290 del Código Penal marroquí.

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