Araguasmedia.es

El fenómeno de las redes sociales es relativamente reciente: apenas tienen un recorrido de poco más de una década. Pero su nivel de penetración ha sido tan fuerte que se han convertido en instrumentos imprescindibles para muchos, y una realidad cotidiana más para otros. En este tiempo, hemos desarrollado una serie de hábitos y dinámicas con respecto a su uso personal y profesional. Sin embargo, circulan no pocas concepciones equivocadas sobre la actividad en redes como Twitter o Facebook y, en cambio, otras realidades importantes se ignoran de forma sistemática.

Para poner algo de luz y aportar una ayuda a la hora de comprenderlas mejor, vamos a desmontar ciertos mitos muy extendidos sobre ellas.

1.   EL ÉXITO RESIDE EN AUMENTAR EL NÚMERO DE SEGUIDORES. - Es cierto que, cuantos más followers tengamos, conseguiremos una mayor exposición de nuestras publicaciones. Pero la realidad es que el número de contactos no define necesariamente la calidad de nuestra experiencia en una red social. Vale, tienes 2500 fans en tu página de Facebook, pero eso no quiere decir que tu estrategia esté dando sus frutos.

Si cuelgas un post y solo consigues 5 “Me gusta”, ningún “Compartir”, ni un solo comentario, algo falla. Si a nadie le interesa lo que tienes que decir ni quiere hablar con tu empresa, institución o contigo mismo, ¿de qué te sirve? A lo mejor estás posteando con demasiada frecuencia, o quizá lo que compartes es aburrido. Nunca lo sabrás a menos que mires las estadísticas. 

Tienes varias herramientas a tu alcance para este cometido, que pueden ayudarte a comprender lo que te está funcionando bien y lo que no. Puede que descubras que posteas demasiado a menudo y que tu público está empezando a pasar de ti, o que estás compartiendo contenido mientras todos duermen o trabajan. Echa un vistazo y averigua cuándo está más activa la gente que te interesa. Calidad, antes de cantidad. Engagement, antes que grandes comunidades pasivas y poco interactivas.

2.   TIENES QUE TENER PERFIL EN TODAS LAS REDES SOCIALES. - ¿Por qué? ¿Cuál es el motivo de esta afirmación tan extendida? Cuando el empresario, el gerente, el alcalde, el presidente no saben muy bien qué hacer con su presencia en redes, sienten la necesidad de estar en todas partes simplemente porque sí, por figurar en todos los lugares que sea posible. 

Antes de lanzarse a esta misión suicida, es importante que investigues un poco para saber en qué redes sociales pasan tiempo tus clientes o tu público objetivo. Concéntrate únicamente en aquellas en las que tus seguidores reales pasan tiempo cuando están conectados. Y si crees que Pinterest, Vero o Snapchat no van a aportar demasiado a tu estrategia, ni te molestes en abrirte un perfil en ellas.

3.   CON ESTAR EN LAS REDES, BASTA.- Llega una campaña electoral, y empiezan a surgir como setas perfiles de políticos, que después durante la legislatura apenas tienen uso. Se avecina la apertura de un negocio, y su dueño abre un perfil en Facebook, pero después apenas publica un post cada tres meses. ¿Te suenan estos casos? Estas malas costumbres tan extendidas se olvidan de lo esencial: tus usuarios tienen que sentir que existe alguien detrás de ese perfil, de lo que publica. 

Es fundamental generar feedback entre el gestor o propietario de dicho perfil y sus usuarios. Un camino de ida y vuelta básico para que funcione y fluya la comunicación. A través de las redes sociales se puede aprender mucho sobre el comportamiento de nuestros seguidores, sus gustos, preferencias, ideas, sugerencias y críticas.

Si además de emitir sin más, nos disponemos abiertamente a recibir mensajes, a escuchar y contestar a nuestro público, podremos actuar en consecuencia, creando una imagen positiva de nosotros mismos o de nuestro negocio y ofreciendo aquello que nuestro público demanda. La clave reside en involucrar a la gente para crear un sentimiento de comunidad.

4.   COMPARTIMOS CONTENIDO SOLO EN HORARIO DE OFICINA. -Gravísimo error. Ten por seguro que tus seguidores están online 24 horas al día, los 365 días del año. Da igual que sea por la tarde, por la noche o un día de fiesta: si demandan información y no se la ofreces porque está fuera del horario que erróneamente te has marcado, generarás incomprensión, falta de empatía, y un serio problema de reputación. 

Programa contenido, sí, pero a la vez permanece atento para aquello que se te demande en cualquier momento. Si no estás dispuesto a esta disponibilidad cuasi absoluta, entonces quizá es mejor que te replantees si es conveniente tu presencia en las redes sociales, ya que no vas a poder gestionarlas debidamente.

5.   UTILIZAR LAS REDES SOCIALES ES GRATIS. - Abrir una cuenta en cualquier red social es gratuito, sí. Pero si lo que realmente quieres es aprovechar tu presencia en ella, que los demás sepan que estás ahí y que puedan interactuar contigo. 

Hay que invertir. Invertir dinero, pero sobre todo tiempo. Las horas que pasas investigando, compartiendo, publicando, respondiendo y promocionando tu negocio, marca o idea, no son gratis. Más aún: empresas e instituciones deben cuantificar dicho tiempo y apostar por un buen community manager o un social media strategist que se dedique en exclusiva y de un modo profesional y competente a esta cuestión; y sí: estas personas también comen, y se visten, y pagan hipotecas.

6.   NO IMPORTA LO QUE POSTEAS: LO IMPORTANTE ES POSTEAR. -Bueno, esto es una traducción libre y contemporánea de aquella célebre frase de Dalí: “No importa si hablan bien o mal de ti. Lo importante es que hablen”. Esto, a la hora de conseguir reputación online, es un grave error de concepto.

Tus seguidores están deseando contenido relevante, de calidad y de forma constante y periódica. Si no les ofreces lo que ellos esperan de ti, no tardarán en reemplazarte.

Tienes que ser coherente con tu identidad, con tu espíritu de marca, publicar información interesante y que, de una forma u otra, aporte algo a tus seguidores. Y no se trata de colgar un post cada dos horas si éste no va a ser interesante para nuestra audiencia. La clave está en encontrar el equilibrio perfecto entre compartir contenido útil, información sobre tu negocio o institución y otros post sobre temas diversos (días internacionales, curiosidades, encuestas,…).

7.   LAS REDES SOCIALES SON SOLO PARA JÓVENES.- Si bien es cierto que las nuevas generaciones manejan las redes como parte de su rutina diaria, no quiere decir que no haya también gente más mayor. De hecho, los datos apuntan a que el 56% de los usuarios de internet de 65 años o más están en Facebook y el grupo demográfico que más rápidamente está creciendo en Twitter es el que tiene entre 55 y 64 años. 

Una vez más, el éxito de nuestros perfiles dependerá de estudiar nuestro público objetivo, sin menospreciar ninguna franja de edad, y adecuando el contenido y el lenguaje a cada uno de ellos. El conocimiento es poder.