Paco Soto

Pie de foto: Manifestación de protesta en Alhucemas.

Las detenciones de activistas y simples manifestante en el Rif, que está en pie de guerra contra el Estado desde hace casi un año, no han parado. Buena parte de los principales activistas de esta revuelta popular que empezó en la capital del Rif, Alhucemas, empezando por su líder, Nasser Zafzafi, están en la cárcel. Zafzafi, en la prisión de Oukacha, en Casablanca. Están acusado de haber querido atentar contra la seguridad del Estado y acabar con la integridad territorial del Reino de Marruecos. Son delitos graves por los cuales podrían ser condenados a largas penas de reclusión. Durante varios días circularon rumores sobre la posibilidad de que Zafzafi y otros activistas fueran condenados a la pena capital, pero las autoridades judiciales lo desmintieron categóricamente. Lo que no son rumores, según han denunciado grupos locales defensores de los derechos humanos como la AMDH y ONGs internacionales como Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW), es que Zafzafi y otros detenidos fueron torturados y maltratados por la Policía. La muerte de un joven activista rifeño, Imad El Attabi, en la manifestación prohibida por las autoridades del pasado 20 de julio en Alhucemas, ha empeorado la crisis en la región rebelde del norte de Marruecos. Frente a un Gobierno políticamente torpe en el conflicto del Rif, los partidarios de la ‘mano dura’ en los aparatos del Estado han ganado la batalla, según apuntan medios y observadores políticos marroquíes.

Entre 40 y 70 arrestados

Así las cosas, el pasado fin de semana, varias personas fueron detenidas por la fuerza pública en poblaciones rifeñas como Alhucemas, Nador, Imzouren y Laâroui. La AMDH asegura que el número de detenciones durante el fin de semana fue de entre 40 y 70 personas. Hasta ahora, sin contar los últimos arrestos, más de 200 personas han sido detenidas en el Rif, sobre todo en Alhucemas. Entre los detenidos del pasado fin de semana se encuentran muchos ciudadanos que simplemente utilizaron Facebook para mandar mensaje de solidaridad al Hirak rifeño, o movimiento de protesta. Es lo que explica el abogado Rachid Belali, miembro del Comité de Defensa de los Detenidos del Hirak. “En total, 26 personas fueron detenidas en la provincia de Alhucemas, en la propia Alhucemas y en Imzouren y Bni Bouayach. Algunas personas fueron detenidas entre el domingo y el lunes”, señala el citado letrado. Los motivos de las detenciones, según la Justicia marroquí, son haber incitado a la población a participar en manifestaciones no autorizadas. En la provincia de Nador, siempre según Belali, la Policía detuvo a 15 ciudadanos en Laâroui. En la ciudad de Nador, el diario digital ‘Nador City’ informa de que un grupo de personas se concentró delante del tribunal de la ciudad en señal de protesta por dichos arrestos. Otras dos personas fueron detenidas en este acto callejero.

Pie de foto: Nasser Zafzafi, líder del Hirak rifeño.

Cárcel superpoblada

Muchos detenidos han sido encarcelados en la prisión de Alhucemas, que está superpoblada, según denuncia otro abogado miembro del Comité de Defensa de los Detenidos del Hirak, Abdessadak Elbouchattaoui, al periódico ‘Alyaoum 24’. Los activistas rifeños afirman que en esta cárcel se encuentran recluidos por haber participado en el Hirak unos 200 ciudadanos. Los partidarios de este movimiento de contestación social y política informan a través de las redes sociales que un taxista, Abdelhafid Al Hadad, residente en el barrio Sidi Mansour de Alhucemas, se encuentra en coma en el Hospital Mohamed V de esta localidad tras haber resultado herido por los afectos de los gases lacrimógenos utilizados por la Policía. La represión policial ha sido incluso condenada por militantes de partidos que están en el actual Gobierno de Saad-Eddine El Othmani. El 27 de agosto, los defensores del Hirak quieren organizar una gran marcha en Alhucemas. Mientras, 16 activistas rifeños han pedido asilo político en España. El pasado 20 de junio, según informó ‘Europa Press’, cuatro jóvenes rifeños solicitaron asilo en la ciudad andaluza de Motril. Dos meses después, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) informó de que “una docena” de rifeños solicitaron asilo en territorio español, en la ciudad autónoma de Melilla. Los demandantes de asilo explicaron que habían tenido que abandonar su país para evitar la represión que ejerce el Estado contra el Hirak rifeño.

Pie de foto: El Rey Mohamed VI con el jefe del islamista PJD, Abdelilah Benkirane.

Crisis política

En el orden estrictamente político, el Hirak rifeño ha debilitado y desgastado al actual Ejecutivo de El Othmani y a los partidos que lo componen, especialmente al islamista PJD, pero también a la principal fuerza de oposición, el PAM, lo que obligó a su secretario general, Ilyas El Omari, a abandonar el cargo. Islamistas, conservadores y de derecha, centristas y liberales y de izquierda moderada, estos partidos se han visto superados por los acontecimientos del Rif y han sido incapaces de ofrecer una alternativa razonable y democrática a la situación que viven esta región. Una parte de las bases de algunas fuerzas no entienden la pasividad y falta de respuesta inteligente de sus dirigentes a lo que ocurre en tierras rifeñas, y se sienten defraudadas. En este contexto, el secretario general del PJD y exprimer ministro, Abdelilah Benkirane, hizo saber al Rey Mohamed VI que espera que Marruecos sea capaz de encontrar “una solución feliz” a la crisis del Rif. El diario ‘Akhbar al Yaoum’ informó de que Benkirane planteó que el monarca tiene suficiente poder constitucional para impulsar una salida positiva al conflicto. Además, Benkirane reconoció que “estaba en contra de la monarquía cuando tenía 17 años”, pero “hoy en día –puntualizó-, estoy convencido de que la monarquía, después de Dios, es el primer fundamento del Estado”.

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