Raúl Redondo

Pie de foto: UNICEF y la OEI firman un acuerdo para fortalecer los sistemas educativos de América Latina y el Caribe. Photo/OEI

La Agencia de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) han rubricado un acuerdo de colaboración para potenciar el derecho a la educación y reforzar los sistemas educativos en América Latina y el Caribe, donde 14 millones de jóvenes adolescentes entre 7 y 18 años están fuera de todo circuito educativo y de enseñanza.

Ambas organizaciones trabajarán en el fortalecimiento de las capacidades políticas y técnicas de Gobiernos y de la sociedad civil, en la formación de docentes y otros profesionales encargados de la educación y la protección de escolares, sobre todos de aquellos que están en situación de mayor vulnerabilidad.

El objetivo del acuerdo, presentado en Panamá, es el de “reducir la deserción y abandono escolar temprano en todos los niveles educativos”, a través del diseño y la aplicación de políticas e intervenciones de modelos de educación alternativa y flexible. En este sentido, Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, ha anunciado que se va a “mejorar la atención, calidad, equidad e inclusión educativas” en la región latinoamericana y del Caribe, una cuestión que es importante y básica en la senda marcada por la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030.

Para María Cristina Perceval, directora regional de Unicef para América Latina y Caribe, el derecho a la educación es un “derecho inalienable de todos los niños y niñas”. “La responsabilidad de construir sistemas educativos universales, inclusivos y de calidad es la responsabilidad inexcusable de los Estados y las sociedades”, ha apuntado Perceval, quien ha afirmado también que “el mandato de organismos como OEI y Unicef nos exige contribuir con los gobiernos y las sociedades para fortalecer sistemas educativos y que el derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes sea una realidad para que ninguno se quede atrás".

Hasta 14 millones de adolescentes de entre 7 y 18 años están apartados del sistema educativo y, además, 3,6 millones de niños están expulsados de la escuela primaria y hasta 1,6 millones fuera de toda educación previa a la primaria.

Ya dentro de la educación secundaria, los niveles de exclusión son alarmantes porque 2,8 millones de jóvenes abandonan la escuela secundaria en su fase inicial y 7,6 millones lo hacen en los últimos años de secundaria. Respecto a la comparativa en este caso con otras regiones, hay un dato revelador, y es que el porcentaje de niños y niñas que no asisten a la escuela en los primeros años de secundaria en América Latina y el Caribe es del 7,7%, mientras que en los países desarrollados es bastante inferior, del 2,1%.