El Real Madrid gana un derbi sin fútbol que deja a Vinicius señalado

El árbitro Mateo Busquets Ferrer muestra una tarjeta amarilla a Vinicius Junior, del Real Madrid, mientras el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone, observa - PHOTO/ REUTERS 
Jugará la final de la Supercopa frente al Barça
  1. Partido malo entre ambos equipos
  2. Mala situación del Real Madrid

"Te va a echar Florentino". Esa fue la frase que quedará marcada para la historia de las semifinales de la Supercopa de España entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid. Se lo dijo Simeone a Vinicius varias veces y sin taparse la boca. Era una manera de provocarle, de sacarle del partido y, casi, casi, de vaticinar lo que le puede pasar al brasileño el próximo verano. 

La macarrada de Simeone es una más de un tipo que no ha dejado de ser jugador. El mismo que pidió a Courtois que no celebrase los goles del Madrid en el Metropolitano, calentó a Vinicius y en sala de prensa aseguró no acordarse de sus palabras por culpa de su mala memoria. Un tipo indecente al que Vinicius le dedicó en las redes sociales un “Otra eliminatoria que pierdes”, para escribir un capítulo más de esta insana relación. 

El árbitro Mateo Busquets Ferrer muestra una tarjeta amarilla al entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone - REUTERS/ VINCENT WEST 

El mensaje de Simeone tiene mucho de cierto si analizamos el partido del brasileño. Acostado en la banda y mecanizando una y otra vez regates imposibles que acababan en balones perdidos, fingiendo faltas o culpando a todos de su falta de acierto. Vinicius ha dimitido de la faceta defensiva que le exige Xabi Alonso y, aunque el Real Madrid es una caricatura de lo que quiere su técnico, el gol de Sorloth mostró al madridismo que Vinicius está en guerra con su técnico. La falta de tensión en un desmarque, los brazos abiertos y la reprimenda a los compañeros se suman a las palabras que le dedicó a Alonso sobre el juego de Gonzalo en el partido ante el Betis. 

Vinicius Junior, del Real Madrid, reacciona tras ser sustituido - REUTERS/ VINCENT WEST 

Partido malo entre ambos equipos

Antes de ese gol, el Real Madrid había anotado dos sin jugar a nada. El primero a los 90 segundos de partido tras un espectacular lanzamiento de falta de Valverde. Es cierto que la barrera era un chiste, pero había que pegarle con esa fuerza y ese tino para alojarla en la portería rojiblanca. El segundo gol llegó en el minute 55 tras un error en la salida del Atlético de Madrid. Valverde filtró un pase perfecto a Rodrygo que anotó un gol más y asegura su vuelta de las tinieblas en las que llevaba desde el pasado mes de mayo. 

Rodrygo, del Real Madrid, marca el segundo gol de su equipo - REUTERS/ VINCENT WEST 

Y nada más. El partido fue un horror futbolístico con dos equipos que jugaron andando, ávidos de las paradas para beber agua y con suplentes como Güler o Mastantuono que entraron cansados en el minuto 80 de partido. A eso se unen las lesiones de Asencio y Rüdiger en el mismo minuto, lo que obligó a Xabi Alonso a inventarse una disparatada defensa liderada por Tchouameni que se dedicó a achicar balones durante 20 minutos. 

El Atlético perdió por su habitual inercia perdedora en estas lides a muerte súbita. Tuvo ocasiones de sobra para empatar y hasta para ganar, pero entre los aciertos de Courtois y los fallos del inoperante Julián Álvarez, se vuelve para España sin trofeos y con algunos millones de euros que, al fin y al cabo, es para lo que se juegan estos trofeos. 

Rodrygo, del Real Madrid, celebra el segundo gol con Federico Valverde - PHOTO/ REUTERS 

Mala situación del Real Madrid

El Real Madrid vive en un desierto de fútbol que no se recordaba desde hace años. Alonso ha enterrado su libreto y se ha puesto en manos de sus jugadores que no saben a qué jugar. El vestuario baila al son de las caritas de Vinicius y las carreras de Gonzalo recuerdan a Raúl, pero no hay nadie que respalde su trabajo. Para la final del domingo llega Mbappé en vuelo directo desde Madrid para evitar la catástrofe ante el Barcelona. Los de Flick vapulearon 5-0 al Athletic y todo apunta a que pueden hacerle daño al Real Madrid a no ser que Alonso encierre al equipo atrás y se la juegue a contragolpes con Rodrygo, Vinicius y Mbappé. 

Alexander Sorloth, del Atlético de Madrid, celebra el primer gol de su equipo - REUTERS/ VINCENT WEST 

El derbi de los horrores fue para el Madrid, pero el mar de fondo que deja el partido no se calma ni ganando la final al Barcelona. Un vestuario roto en mil pedazos expuesto a que un mal resultado en un mal momento le dé la razón a la plantilla y acabe con el entrenador despedido.