Iberdrola refuerza la electrificación en Australia con nuevas baterías en Nueva Gales del Sur
Iberdrola sigue adelante en su apuesta por la electrificación a nivel internacional, esta vez, en Australia a través de dos nuevos proyectos de almacenamiento energético en la región de Nueva Gales del Sur.
En esta ocasión la compañía ha logrado la captación de un contrato a largo plazo para las baterías Kingswood, con 100 MW de capacidad, y ha inaugurado la instalación de Smithfield, de 65 MW, en un acto con la presencia de Penelope Sharpe, ministra de Energía del Estado.
Ambas instalaciones están diseñadas para facilitar la integración de energías renovables, ofrecer mayor flexibilidad a la red y mejorar la disponibilidad y eficiencia del suministro, avanzando hacia un sistema eléctrico más seguro, sostenible y competitivo.
La batería de Kingswood
Esta tendrá un almacenamiento total aproximado de 1.000 MWh, el necesario para poder abastecer de energía durante ocho horas y cubrir la demanda de más de 65.000 viviendas en hora punta. Este proyecto, que fue recomendado por el Departamento de Planificación, Vivienda e Infraestructura de Nueva Gales del Sur, se mantendrá, aún aprobado, bajo revisión por parte de la Comisión de Planificación Independiente. Asimismo, el plan forma parte de la sexta ronda de contratos de servicios del Gobierno Estatal.
La batería Smithfield
Este otro proyecto, con casi 10 veces menos capacidad que el anterior, servirá de apoyo a las baterías Kingswood. A diferencia del primero, este proyecto ya está finalizado y servirá para abastecer de energía a un aproximado de 20.000 viviendas en el oeste del país.
Iberdrola se consolida en Australia
Australia representa un mercado estratégico para Iberdrola, que considera el almacenamiento de energía clave para acelerar la electrificación y reforzar la estabilidad del suministro.
Su filial en el país se ha consolidado como uno de los principales operadores de energías renovables, con más de 2.000 MW en operación o construcción, abasteciendo a cerca de 400 clientes comerciales e industriales. Según su plan estratégico 2025-2028, la compañía prevé invertir más de 1.000 millones de euros en Australia, centrando sus esfuerzos en proyectos que ofrezcan estabilidad y previsibilidad.