Desarrollo de la Visión 2030 de Arabia Saudí en el continente africano

Logotipo de Visión 2030 - REUTERS/ FAISAL AL-NASSER
El plan saudí de inversión y diversificación económica busca reducir la dependencia de los hidrocarburos, expandiéndose más allá de las fronteras nacionales
  1. Visión 2030 de Arabia Saudí
  2. Expansión geopolítica internacional
  3. Inversiones de Arabia Saudí en África

Visión 2030 de Arabia Saudí

La iniciativa Visión 2030 de Arabia Saudí se lleva desarrollando ya desde hace una década con el objetivo de diversificar la economía saudí para no depender exclusivamente del petróleo y desarrollar otros sectores económicos y productivos nacionales. 

El reino saudí ha invertido miles de millones de dólares en desarrollar otras áreas con una fuerte inyección económica y la colaboración de actores de otros países expertos en esos sectores que son objeto de desarrollo para fortalecer el tejido económico y productivo del país árabe. 

Expansión geopolítica internacional

Pero este programa no se queda solo en la escena nacional, tiene una vertiente internacional que puede favorecer la influencia geopolítica del reino saudí en el exterior. Un plan que han seguido otras potencias mundiales, como es el ejemplo paradigmático de China y su Iniciativa de la Franja y Ruta de la Seda, una estrategia de desarrollo de infraestructura global y cooperación internacional impulsada por la República Popular China, lanzada en 2013.

Visión 2030 - REUTERS/ZUHAIR AL-TRAIFI

Inversiones de Arabia Saudí en África

Con el establecimiento del programa Visión 2030, Arabia Saudí ha planteado una estrategia para fortalecer y diversificar su economía consolidando su posicionamiento geopolítico a nivel regional e internacional.

Esta estrategia alcanza a África, con el establecimiento de asociaciones sostenibles con los países del Cuerno de África, particularmente Sudán, Etiopía y Eritrea, con el reto de promover el desarrollo local y beneficiar también los intereses saudíes

La presencia de Arabia Saudí en el continente africano va más allá de las inversiones tradicionales en infraestructura o energía, abarcando sectores vitales como la agricultura, la industria, el desarrollo portuario y la tecnología hídrica y energética. La inversión en tierras agrícolas no es simplemente un medio para garantizar la seguridad alimentaria saudí; es una oportunidad para desarrollar las capacidades productivas locales y capacitar a los jóvenes de las comunidades rurales en habilidades modernas de agricultura y gestión de recursos, contribuyendo así a la creación de oportunidades de empleo sostenibles y mejorando la capacidad de estos países para lograr la autosuficiencia alimentaria.

Sudán

En Sudán, Arabia Saudí ha apoyado proyectos agrícolas a gran escala que incluyen el cultivo de cereales y arroz en miles de hectáreas, con el objetivo de mejorar los sistemas de riego e introducir técnicas agrícolas modernas.

El príncipe heredero saudí y primer ministro Mohamed bin Salman - REUTERS/EVELYN HOCKSTEIN

Esto ha mejorado la productividad en el sector agrario sudanés y ha creado una gran cantidad de puestos de empleo, que fomentan el desarrollo en un país muy necesitado como es este. 

Etiopía

En Etiopía, las inversiones saudíes se han centrado en el desarrollo de proyectos de infraestructura agrícola, incluido el establecimiento de granjas modelo y el desarrollo de sistemas de riego inteligentes, así como en la financiación de iniciativas para apoyar a los pequeños agricultores y enseñarles tecnologías modernas.

Esto ha mejorado también la productividad en territorio etíope y ha propiciado el auge de oportunidades laborales en el país, además de favorecer la seguridad alimentaria nacional. 

Campo de olivos en territorio africano - Depositphotos

Eritrea

En Eritrea, Arabia Saudí ha centrado sus esfuerzos en desarrollar puertos marítimos, como Assab, y mejorar la infraestructura energética, incluidos proyectos de energía solar para abastecer de electricidad a las zonas rurales. Unas iniciativas que son muy beneficiosas sin duda para la economía del país eritreo. 

Arabia Saudí busca de esta forma expandir su influencia y diversificar su economía invirtiendo significativamente en África, con un compromiso de más de 40.000 millones de dólares hasta 2030 para financiar proyectos en energía, minería, agricultura y seguridad alimentaria, entre otras áreas. Esta estrategia se alinea con las prioridades de los países africanos y tiene como objetivo crear un centro de comercio e inversión para el continente africano.