La tecnología se ha convertido en la mejor arma para anticiparse y responder a la guerra híbrida

Indra Radar Lanza Naval
IndraMind utiliza inteligencia artificial soberana y ciberresiliente para la protección de personas e infraestructuras críticas, impulsando la soberanía tecnológica de España en un escenario geopolítico cada vez más incierto 
  1. Del ámbito militar al civil: la seguridad como capa transversal

En un mundo marcado por la incertidumbre, donde los conflictos geopolíticos, las emergencias climáticas y las nuevas formas de amenaza se entrelazan, la seguridad se ha convertido en un valor esencial para gobiernos, empresas y ciudadanos. La guerra en Ucrania, las tensiones en Oriente Medio o la proliferación de ciberataques y desinformación han puesto de relieve la necesidad de contar con tecnologías avanzadas capaces de anticiparse a los riesgos y amenazas híbridas, proteger infraestructuras críticas, como aeropuertos o plantas industriales y de energía.

Más allá de los escenarios bélicos y de la llamada guerra híbrida, el riesgo también puede percibirse en la vida cotidiana de los ciudadanos: desde la gestión de emergencias naturales hasta eventos multitudinarios. En todos esos contextos es crucial garantizar la seguridad de las personas y de los activos tanto físicos como digitales. La tecnología es hoy un aliado indispensable para dar respuesta a estos desafíos y por este motivo Indra Group ha lanzado IndraMind. Se trata de la primera iniciativa tecnológica española que desarrolla inteligencia artificial soberana en un entorno ciberresiliente y al servicio integral de la protección, permitiendo anticipar riesgos, coordinar respuestas y mitigar al máximo posibles daños tanto en el ámbito civil como militar.

“El sentido de protección se ha incrementado en los últimos años y la aparición de conflictos como la Guerra de Ucrania o la de Gaza han motivado un interés mucho mayor por invertir en seguridad y defenderse ante las posibles amenazas que puedan surgir en el futuro. Estamos viendo que los desafíos a los que se enfrenta la sociedad europea son híbridos. Tenemos infraestructuras civiles enfrentándose a retos del ámbito de la defensa”, explica Ignacio Martínez, director de IndraMind.

La creciente preocupación por la seguridad ha impulsado una demanda global de soluciones tecnológicas cada vez más avanzadas, capaces de anticiparse a los riesgos y minimizar su impacto. Es en este contexto donde Indra Group refuerza su papel con tecnología soberana para garantizar la autonomía estratégica de España y, por extensión, de Europa. “El compromiso por proteger activos físicos, digitales o personas es más que nunca un imperativo clave que se extiende a todos los sectores y organizaciones, desde el tránsito de viajeros hasta la organización de eventos, la seguridad de un proceso industrial o el control de los datos sensibles en administraciones cada vez más digitales. Un desafío en el que la tecnología se ha convertido en el compañero ineludible para poder sentirnos más seguros ante cualquier situación”, subraya Martínez.

Del ámbito militar al civil: la seguridad como capa transversal

El incremento en los presupuestos de Defensa también implica un aumento de la investigación tecnológica que incentivará el trasvase de conocimiento desde el terreno militar al mundo civil y viceversa. Este renovado auge de las tecnologías duales, es decir, soluciones que pueden utilizarse tanto en el ámbito militar como en el civil, constituye una característica esencial de un pequeño grupo de empresas con estas capacidades, entre las que sobresale Indra Group por su sólido posicionamiento en ambos sectores. 

Sin duda, la seguridad ha dejado de ser una función aislada para convertirse en una capa transversal que atraviesa todos los sectores económicos y sociales. En este contexto, la corporación tecnológica lidera la transformación de los procesos o amenazas con un enfoque integral que cubre todo el ciclo de vida de la seguridad: planificación, preparación de infraestructuras, monitorización de sistemas, capacidad de respuesta y recuperación frente a incidentes, tanto físicos como digitales. IndraMind recoge capacidades específicas en ámbitos tan diversos como la vigilancia, los sistemas antidrón, la ciberdefensa, protección del dato sensible o la protección de infraestructuras críticas. 

Sus soluciones ya aportan un valor diferencial en sectores civiles y militares estratégicos, combinando tecnologías avanzadas y capacidades cognitivas únicas. Recientemente ha dotado a la Gerencia de Informática de la Seguridad Social (GISS) de un avanzado sistema de verificación de la identidad de forma telemática que posibilitará a los ciudadanos acceder a los servicios digitales, garantizando el cumplimiento regulatorio y proteiendo a las partes de posibles fraudes

Desde la protección de dispositivos médicos, datos confidenciales y procesos clínicos en sanidad, hasta la seguridad de los sistemas inteligentes y dispositivos conectados para la movilidad, IndraMind aplica inteligencia artificial soberana similar a la digitalización que hoy en día permite coordinar enjambres de drones para vigilancia, protección de activos e interceptación de amenazas. 

En entornos industriales complejos, IndraMind emplea IA avanzada, visión artificial, láser 3D o gemelos digitales que ayudan a optimizar operaciones y reducir riesgos, capacidades que también se extienden a escenarios de emergencia ciudadana donde fuerzas civiles y militares comparten un sistema de mando y control unificado, apoyado por drones autónomos, satélites y comunicaciones resilientes. IndraMind también refuerza la ciberdefensa nacional automatizando la detección y respuesta ante amenazas en el ciberespacio, potencia la ciberseguridad civil anticipando vectores de ataque mediante correlación inteligente de datos dispersos, combate la desinformación con IA entrenada para identificar patrones sutiles y protege infraestructuras críticas con un escudo físico y digital que integra sensores, drones y agentes autónomos frente a la creciente amenaza de la guerra híbrida.

“La seguridad ya no es solo una necesidad operativa, es una exigencia estratégica. En un mundo hiperconectado y vulnerable, la tecnología es el único camino para garantizar la protección de las personas, los activos y las democracias. Y la tecnología facilita que esa protección sea inteligente, eficaz y global”, concluye Ignacio Martínez.