Gustavo de Arístegui: Análisis geopolítico 13 de enero

Posicionamiento global - Depositphotos
A continuación, se presenta el análisis de la actualidad global, estructurado en temas clave para una comprensión clara y directa, seguido de un resumen de la cobertura en los principales medios de comunicación
  1. Introducción
  2. Washington endurece la presión económica sobre Irán mientras Teherán finge apertura
  3. Casi 650 muertos y más de 10.000 detenidos en las protestas iraníes: radiografía de un régimen terrorista acorralado
  4. Groenlandia rechaza categóricamente cualquier control estadounidense y se enciende la alarma en la OTAN
  5. La OTAN busca blindar su flanco ártico sin romper la unidad atlántica
  6. Alphabet alcanza los 4 billones de dólares: la geopolítica del oligopolio de la IA
  7. IA y seguridad: alianzas tecnológicas que reconfiguran el poder blando occidental
  8. Ucrania: persiste la guerra de desgaste y la exigencia de "más Europa" en defensa
  9. Indo‑Pacífico: estrechamiento del triángulo Tokio–Seúl–Washington
  10. Sahel, Cuerno de África y la periferia olvidada de Europa
  11. América Latina: la narcodictadura venezolana y el eco regional
  12. Rack de medios
  13. Comentario editorial

Introducción

La jornada entra en la segunda quincena de enero con un triple aviso: el régimen teocrático iraní responde a la presión de Washington con una mezcla de represión brutal interna —casi 650 muertos y más de 10.000 detenidos— y fingida apertura diplomática; la revolución de la inteligencia artificial consolida un oligopolio tecnológico con enorme poder geopolítico; y la crisis en torno a Groenlandia demuestra que la arquitectura de seguridad euroatlántica puede tensarse hasta el límite si no se actúa con claridad y previsión.

Nada de esto ocurre en el vacío: Rusia continúa su guerra de desgaste contra Ucrania, China sigue empujando sus fronteras de facto en el Indo‑Pacífico y los mercados reaccionan con inquietud a cualquier señal de ruptura del orden liberal.

Washington endurece la presión económica sobre Irán mientras Teherán finge apertura

Hechos: 

Donald Trump anunció que Estados Unidos impondrá un arancel del 25% a cualquier país que "mantenga negocios" con la República Islámica, elevando la presión sobre los socios comerciales de Teherán y reforzando la lógica de máxima presión económica. 

Pese a la amenaza de nuevos aranceles y a la posibilidad explícita de ataques militares si la diplomacia no basta, responsables iraníes subrayaron que mantienen "canales de comunicación" abiertos con Washington. 

Implicaciones: 

El régimen iraní intenta ganar tiempo: combina una represión feroz en casa con gestos calculados de aparente moderación diplomática para dividir a sus adversarios y debilitar el frente atlantista. 

La línea de la Administración Trump —tarifas disuasorias, amenaza creíble de fuerza y puerta entreabierta a la negociación— encaja con una política realista: sólo un equilibrio de presión sostenida y fortaleza militar puede acotar a un régimen que vive de la exportación de terrorismo y desestabilización.   

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habla con miembros de los medios de comunicación a bordo del Air Force One - REUTERS/ NATHAN HOWARD

Casi 650 muertos y más de 10.000 detenidos en las protestas iraníes: radiografía de un régimen terrorista acorralado

Hechos: 

Organizaciones de derechos humanos en el exilio cifran ya en al menos 648 los manifestantes asesinados desde el inicio de las protestas a finales de diciembre, incluidos varios menores, y advierten de que el número real podría ser sensiblemente mayor. 

La agencia HRANA y otros grupos documentan alrededor de 10.600 personas detenidas —con estimaciones que superan los 10.600–10.800 arrestos— en un contexto de apagón casi total de internet, hospitales desbordados y uso sistemático de fuego real contra los manifestantes. 

Las protestas, nacidas del colapso económico y de la devaluación del rial, han derivado en un cuestionamiento abierto del régimen teocrático, mientras las autoridades amenazan con acusaciones de "enemigos de Dios" que pueden acarrear la pena de muerte. 

Implicaciones: 

El régimen iraní ha pasado de la represión selectiva a una campaña de terror a gran escala contra su propia población; quien siga hablando de "excesos" aislados se sitúa fuera de la realidad. 

Para las democracias liberales, casi 650 muertos y más de 10.000 detenidos obligan a abandonar la retórica tibia: la única posición moralmente aceptable es la condena frontal, la presión coordinada y el apoyo decidido a quienes se juegan la vida por la libertad en las calles de Teherán, Isfahán y otras ciudades. 

Manifestantes iraníes se reúnen en una calle durante una protesta por el colapso del valor de la moneda, en Teherán, Irán, el 8 de enero de 2026 - WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) via REUTERS 

Groenlandia rechaza categóricamente cualquier control estadounidense y se enciende la alarma en la OTAN

Hechos: 

El Gobierno de Groenlandia declaró que "no puede en ninguna circunstancia aceptar" un control americano sobre la isla, mientras se prepara para recibir al secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, en una visita de alto voltaje político. 

Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa, advirtió de que una eventual invasión estadounidense de Groenlandia supondría "el fin de la OTAN", y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, afirmó que se estudian fórmulas para reforzar la seguridad de la isla. 

Implicaciones:   

La sola hipótesis de un movimiento unilateral de Washington sobre un territorio del Reino de Dinamarca revela hasta qué punto el Ártico y el Atlántico Norte se han convertido en escenario de competencia estratégica, también dentro del propio campo occidental. 

Para Europa, la línea roja es nítida: defender el vínculo transatlántico no implica aceptar aventuras que erosionen la soberanía de un Estado miembro ni legitimar el revisionismo territorial, venga de Moscú o, hipotéticamente, de Washington; la fortaleza de la OTAN descansa precisamente en el respeto mutuo a las fronteras y al derecho internacional.   

El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, flanqueado por el secretario de Energía, Chris Wright, y el asesor de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Mike Waltz, habla en la base espacial militar estadounidense Pituffik, en Groenlandia, el 28 de marzo de 2025 - PHOTO/ JIM WATSON via  REUTERS

La OTAN busca blindar su flanco ártico sin romper la unidad atlántica

Hechos: 

Mark Rutte ha señalado que la Alianza Atlántica trabaja en opciones para reforzar la seguridad de Groenlandia, en coordinación con Dinamarca y con los socios norteamericanos, en un momento de creciente interés estratégico por el Ártico. 

Paralelamente, continúan los debates internos sobre el reparto de cargas en defensa y el calendario para que Europa asuma un peso mucho mayor en la disuasión convencional, manteniendo las garantías de defensa colectiva. 

Implicaciones: 

La cuestión groenlandesa obliga a la OTAN a demostrar madurez: reforzar un territorio clave sin abrir fisuras entre aliados ni alimentar la narrativa rusa y china de una Alianza agresiva y desordenada. 

Europa debe aprovechar este momento para reforzar sus capacidades militares y su voz política dentro de la OTAN: sólo una Europa fuerte y fiable puede evitar que conflictos potenciales entre aliados pongan en bandeja a Moscú y Pekín el relato de un Occidente fracturado. 

El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius - Lehtikuva/Markku Ulander/vía REUTERS

Alphabet alcanza los 4 billones de dólares: la geopolítica del oligopolio de la IA

Hechos: 

Alphabet, matriz de Google, superó la barrera de los 4 billones de dólares de capitalización bursátil, convirtiéndose en la cuarta gran tecnológica en ese umbral tras Nvidia, Apple y Microsoft. 

El salto se atribuye en gran medida al éxito de su modelo de inteligencia artificial Gemini 3 y al acuerdo plurianual por el que Apple lo utilizará para impulsar una versión avanzada de Siri, su asistente digital, consolidando un nuevo eje de poder tecnológico. 

Implicaciones: 

La concentración de poder económico, tecnológico y de datos en manos de un puñado de gigantes de la IA tiene una dimensión geopolítica evidente: define quién marca estándares, controla infraestructuras críticas digitales y fija los términos del debate público global. 

Para Europa, el riesgo es doble: quedarse rezagada en la carrera de la IA, convirtiéndose en simple "cliente regulador" de soluciones ajenas, y ver cómo la soberanía digital se diluye en un ecosistema dominado por unos pocos actores estadounidenses y chinos. 

El director ejecutivo de Google y Alphabet, Sundar Pichai, habla durante una sesión inaugural sobre cómo Google está implementando la inteligencia artificial, durante la National Retail Federation (NRF) 2026: Retails Big Show, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 11 de enero de 2026 - REUTERS/ KYLIE COOPER

IA y seguridad: alianzas tecnológicas que reconfiguran el poder blando occidental

Hechos: 

El pacto Apple–Google para integrar Gemini en Siri profundiza una relación ya multimillonaria entre ambas empresas, con Google como buscador por defecto y ahora como motor de IA de un ecosistema Apple con cientos de millones de dispositivos. 

La mejora radical de asistentes inteligentes y servicios en la nube impulsa un aumento del 35–65% en el valor de Alphabet en los últimos meses, arrastrando al alza a todo su ecosistema de proveedores de semiconductores y servicios de nube. 

Implicaciones: 

El poder blando (soft power) de Occidente se juega también en la capacidad de sus empresas para liderar la revolución de la IA, pero la geopolítica exige algo más que beneficios: hace falta un marco de responsabilidad democrática, transparencia algorítmica y protección ante la manipulación informativa. 

La batalla cultural contra el extremismo —sea yihadista, ultranacionalista o wokista excluyente— ya no se libra sólo en parlamentos y platós, sino en plataformas digitales gobernadas por algoritmos: renunciar a regularlas con inteligencia es dejar el terreno libre al populismo y a la desinformación. 

El director ejecutivo de Apple, Tim Cook, asiste al almuerzo de entrega de premios del American Film Institute (AFI) en Los Ángeles, California, EE. UU., el 9 de enero de 2026 - REUTERS/ MARIO ANZUONI 

Ucrania: persiste la guerra de desgaste y la exigencia de "más Europa" en defensa

Hechos: 

Las últimas informaciones confirman la continuidad de ataques rusos con misiles y drones contra infraestructuras energéticas y nodos logísticos ucranianos, en una estrategia de asfixia sostenida. 

En paralelo, se intensifica el debate sobre el objetivo de que Europa asuma, de aquí a 2027, la mayor parte del peso de la defensa convencional en el marco de la OTAN, con mensajes claros del mando aliado y de las capitales más comprometidas con Kiev. 

Implicaciones:  

La guerra no está "congelada": es una ofensiva lenta pero constante de un régimen que no reconoce límites morales ni jurídicos; admitir la fatiga estratégica sería traicionar no sólo a Ucrania, sino la propia seguridad europea. 

El mensaje a las capitales europeas es inequívoco: sin rearme serio, sin contratos plurianuales en defensa y sin industria militar robusta, el discurso atlantista se convierte en retórica vacía; la libertad se defiende con principios, pero también con capacidades.   

Bomberos trabajan en el lugar donde se encuentra el centro logístico de una empresa privada de reparto afectada por los ataques con misiles rusos, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Járkov, Ucrania, el 13 de enero de 2026 - REUTERS/ SOFIIA GATILOVA 

Indo‑Pacífico: estrechamiento del triángulo Tokio–Seúl–Washington

Hechos: 

Japón y Corea del Sur han reiterado su voluntad de intensificar la cooperación en seguridad —incluido intercambio de inteligencia y coordinación frente a Corea del Norte y China—, en reuniones recientes entre sus líderes y responsables de defensa. 

La agenda incluye, además, vínculos económicos en tecnología punta, semiconductores y cadenas de suministro, con apoyo explícito estadounidense y atención creciente de los socios europeos. 

Implicaciones:   

Este triángulo democrático refuerza el flanco oriental del mundo libre, envía un mensaje de unidad frente al expansionismo chino y ofrece a Europa un socio natural para una estrategia Indo‑Pacífico coherente con sus valores e intereses. 

En la práctica, Japón y Corea del Sur están haciendo lo que Europa todavía duda: asumir riesgos políticos internos para reforzar su seguridad colectiva; una lección incómoda para quienes siguen soñando con autonomías estratégicas sin inversión militar.   

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asiste a una reunión con el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, en el marco de la cumbre de líderes de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Gyeongju, Corea del Sur, el 29 de octubre de 2025 - PHOTO/ EVELYN HOCKSTEIN via REUTERS

Sahel, Cuerno de África y la periferia olvidada de Europa

Hechos: 

Informes recientes recuerdan la persistencia de violencia, colapso institucional y expansión de grupos yihadistas en el Sahel y el Cuerno de África, con creciente presencia de actores externos como Rusia y redes criminales transnacionales. 

La simultaneidad de crisis climáticas, económicas y de seguridad alimenta flujos migratorios hacia el Mediterráneo y fragiliza aún más a los Estados de la región. 

Implicaciones: 

Ignorar estos escenarios es un lujo que Europa no tiene: el terrorismo yihadista que se alimenta en esos caldos de cultivo, y las oleadas migratorias mal gestionadas, golpearán de lleno la estabilidad europea si no se actúa con visión de largo plazo. 

Es imprescindible articular una estrategia que combine seguridad, desarrollo y diplomacia, con presencia europea y atlantista firme frente a la penetración rusa y china, y apoyo decidido a las fuerzas que combaten el extremismo. 

Un combatiente del Marco Estratégico Permanente para la Defensa del Pueblo de Azawad (CSP-DPA) asegura el perímetro durante una reunión de líderes del ejército rebelde tuareg en Tinzaouaten, norte de Mali, el 27 de noviembre de 2024 - REUTERS/ABDOLAH AG MOHAMED

América Latina: la narcodictadura venezolana y el eco regional

Hechos: 

Medios latinoamericanos insisten en el inmovilismo político en Venezuela, sin avances democráticos significativos, con represión de la oposición y un deterioro social y económico crónico. 

La crisis migratoria asociada a la narcodictadura chavista sigue tensionando a los países vecinos y alimentando redes criminales transnacionales que se entrecruzan con el narcotráfico hacia Estados Unidos y Europa. 

Implicaciones: 

El régimen de Maduro sigue operando como una gigantesca organización mafiosa con máscara ideológica; sólo la combinación de sanciones inteligentes, presión diplomática y colaboración policial y militar contra el narco podrá forzar un cambio real. 

Para la UE y Estados Unidos, mirar a otro lado en Venezuela sería renunciar a una parte esencial de la defensa de la democracia liberal en su propio vecindario; el coste de la inacción será siempre mayor que el de una política firme y coherente.   

Partidarios del líder opositor venezolano Edmundo González se manifiestan en solidaridad con las protestas en Venezuela contra la toma de posesión del presidente Nicolás Maduro el viernes, en el centro de Madrid, España, el 9 de enero de 2025 - REUTERS/ VIOLETA SANTOS MOURA

Rack de medios

Agencias internacionales (Reuters, AFP, AP, DPA): foco en la escalada verbal y económica entre Washington y Teherán, las cifras estremecedoras de muertos en las protestas iraníes (casi 650 asesinados), la represión de detenidos (más de 10.000), las presiones sobre la OTAN en torno a Groenlandia y la continuidad de la guerra de desgaste en Ucrania. 

Prensa económica y tecnológica (WSJ, FT, The Economist, CNBC, Bloomberg): cobertura destacada del salto de Alphabet a los 4 billones de dólares, el pacto Apple–Google en IA y las consecuencias de la concentración de poder tecnológico sobre competencia, regulación y geopolítica de la innovación. 

Prensa anglosajona generalista (NYT, WaPo, BBC, CNN): análisis sobre el dilema de Trump entre diplomacia y fuerza frente a Irán, el impacto humano y político de la represión iraní con cifras de casi 650 muertos, y el riesgo de que Groenlandia se convierta en un nuevo foco de fricción intraoccidental con consecuencias para la OTAN. 

Medios europeos continentales (Le Monde, Le Figaro, FAZ, Die Welt, Die Zeit, Corriere): preocupación por la cohesión atlántica ante el caso Groenlandia, insistencia en la necesidad de reforzar el flanco ártico y de acelerar la construcción de una verdadera base industrial de defensa europea. 

Asia‑Pacífico (Straits Times, SCMP, Yomiuri Shimbun, medios indios): atención a la cooperación Tokio–Seúl–Washington, al equilibrio entre negocios con China y seguridad regional, y al papel de India como socio clave para Europa y Estados Unidos frente al avance chino. 

Oriente Próximo (Al Jazeera, Arab News, Haaretz, Jerusalem Post): fuerte énfasis en la represión en Irán, las cifras de casi 650 muertos y más de 10.000 detenidos, la ambivalencia de los gestos diplomáticos del régimen y el riesgo de que la combinación de sanciones y posibles ataques estadounidenses reconfigure los equilibrios regionales. 

América Latina (Clarín, El Mercurio, Reforma): continuidad de la denuncia del inmovilismo chavista, preocupación por la criminalidad asociada al narco y al éxodo venezolano, y análisis del margen de maniobra de Washington y Bruselas frente a regímenes autoritarios de la región. 

Comentario editorial

Los hechos de las últimas 24 horas resumen la encrucijada de 2026: un régimen teocrático como el iraní mata a casi 650 manifestantes e internará a más de 10.000 personas sin proceso legal, mientras intenta vender al mundo una imagen de moderación responsable; una potencia aliada como Estados Unidos explora fórmulas de presión extrema —arancelaria y militar— que, bien calibradas, pueden frenar a Teherán, pero mal gestionadas podrían abrir nuevos frentes de inestabilidad; y, en paralelo, una "simple" isla como Groenlandia se convierte en prueba del algodón de la madurez de la OTAN. En todo ello late la misma pregunta de fondo: ¿están dispuestas las democracias liberales a defender sus valores con inteligencia, fuerza y coherencia, o cederán a la comodidad del apaciguamiento?   

La Administración Trump ha optado por una línea de dureza frente a Irán que, lejos de ser caprichosa, responde a la naturaleza de un régimen que lleva décadas exportando terrorismo y desestabilización a través de Hezbolá, Hamás, milicias iraquíes y hutíes. Las tarifas del 25% a quienes comercien con Teherán son una señal potente, que debe complementarse con una arquitectura de sanciones coordinada con Europa y con una estrategia diplomática que proteja a la población iraní y apoye a quienes se juegan la vida contra la tiranía. 

A diferencia de otros experimentos ingenuos de apaciguamiento, la combinación de presión económica severa y amenaza creíble de fuerza puede, si se administra con prudencia, empujar al régimen hacia concesiones que jamás hará por voluntad propia. Las cifras de casi 650 muertos y más de 10.000 detenidos son un indicador inequívoco de que el régimen, frente a la amenaza externa, ha decidido consolidar el poder mediante una represión creciente: eso es tanto una debilidad como una confirmación de que sólo la presión sostenida puede producir cambios. 

Al mismo tiempo, el caso Groenlandia recuerda que el revisionismo territorial no es patrimonio exclusivo de Moscú o Pekín. Cualquier tentación de alterar por la fuerza o la amenaza la soberanía de un territorio aliado sería incompatible con la lógica misma de la OTAN. Defender el vínculo atlántico significa respetar, sin matices, la integridad de Dinamarca y de sus territorios, y trabajar para reforzar el flanco ártico sin alimentar la caricatura de una Alianza voraz e indisciplinada. La grandeza del atlantismo ha residido siempre en la combinación de poder duro y respeto al derecho internacional; renunciar a ese equilibrio sería regalar munición propagandística a Rusia, China e Irán.   

Mientras tanto, la revolución silenciosa de la inteligencia artificial y el poder de gigantes como Alphabet muestran otro flanco delicado: el del control del futuro. Un Occidente que lidera la innovación tecnológica, pero renuncia a dotarla de un marco ético y democrático corre el riesgo de ver cómo sus propias herramientas se vuelven contra sus valores, amplificando la desinformación, el odio identitario, el wokismo excluyente o los extremismos de todo signo. La respuesta no puede ser ni el ludismo tecnológico ni el entreguismo corporativo, sino una combinación de regulación inteligente, inversión propia y defensa activa de la democracia liberal en el espacio digital. 

Europa, y España dentro de ella, tienen experiencia en construir libertad frente a la amenaza de los extremismos. La transición española, con la figura de Juan Carlos I como arquitecto de un pacto histórico de reconciliación, demuestra que es posible combinar firmeza y moderación, memoria y futuro. Esa lección sigue plenamente vigente: la estabilidad no es un regalo ni un legado garantizado; es una conquista diaria que exige claridad moral, voluntad política y la determinación de no ceder ni ante los totalitarismos de fuera ni ante los populismos y relativismos de dentro. En 2026, renunciar a esa batalla sería, sencillamente, renunciar al futuro.