Argelia renueva su flota de satélites espía con dos nuevos ojos electrónicos de fabricación china

Un cohete Long March 3B que transporta el Alcomsat-1, el primer satélite de telecomunicaciones de Argelia, despega del Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, en la provincia china de Sichuan - Wang Yulei/CNS vía REUTERS

Los Alsat-3A y 3B acaban de ser puestos en órbita con un intervalo entre uno y otro de tan sólo 15 días desde una base espacial en el desierto de Gobi

  1. Para defensa, seguridad y desarrollo de la economía del país
  2. La importante asociación estratégica entre Argelia y China

El Gobierno de la República Argelina Democrática y Popular ha posicionado en el espacio en fechas muy recientes a dos nuevos y potentes ojos electroópticos, a los que oficialmente llama Alsat-3A y Alsat-3B.

El segundo de ellos, el Alsat-3B, ha sido puesto en órbita el 31 de enero, mientras que el primero y gemelo del anterior ‒Alsat-3A‒ lo fue escasamente dos semanas antes, el día 14 del pasado mes. Marruecos está en pleno proceso de renovar sus dos ingenios de reconocimiento de fabricación francesa ‒llamados Mohamed VI-A y Mohamed VI-B‒, que volaron al espacio en noviembre de 2017 y noviembre de 2018, respectivamente.

Aunque no existe constancia oficial, los dos ingenios argelinos han debido ser insertados a una altura aproximada de 670 kilómetros de altura, ya que son el relevo de los Alsat-2A y 2B, fabricados en Francia por el entonces EADS Astrium, hoy Airbus Space Systems France, que fueron lanzados en julio de 2010 y septiembre de 2019, respectivamente.

En el caso de los Alsat-3, han sido producidos por la poderosa Corporación Estatal de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China ‒CASC, por su acrónimo en inglés‒, y posicionados en sus respectivas orbitas por sendos cohetes chinos Larga Marcha 2C o CZ-2C. Son el fruto de un contrato Gobierno a Gobierno de julio de 2023 en el marco del segundo Plan de Cooperación Estratégica entre China y Argelia, suscrito hasta 2026 por el entonces ministro de Exteriores argelino Ramtane Lamamra y su homólogo chino, Wang Yi.

Uno y otros despegues han tenido lugar desde el llamado Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, primera base espacial construida por el Gobierno de Pekín a finales de la década de los años 50 y localizada en el desierto de Gobi, al noroeste del país, en la llamada Mongolia Interior

Para defensa, seguridad y desarrollo de la economía del país

Los datos sobre los gemelos Alsat-3 dados a conocer por las autoridades de Argel, ya sea el Gobierno del presidente Abdelmajid Tebboune, el ministerio de Defensa Nacional o la Agencia Espacial Argelina (ASAL) son escasos. No obstante, por el lanzador empleado, ser de producción china y tratarse de satélites de teledetección, es posible deducir algunas de sus principales prestaciones. 

En primer lugar, es probable que pertenezcan a la familia de satélites CAST3000 o a una nueva generación de la citada gama. En cualquier caso, están diseñados para proporcionar imágenes de muy alta resolución en los espectros visible e infrarrojo, pero en un rango de discriminación del orden de los 3-5 metros o quizás algo inferior. Su peso al despegue estaría comprendido entre los 150 y los 200 kilos, por lo que el cohete lanzador llevaría a bordo otras cargas no identificadas. 

El cohete portador he Zhuque-2 Y-3, un cohete de metano y oxígeno líquido de la empresa china LandSpace, que transporta satélites, despega del Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en la provincia de Gansu, China, el 9 de diciembre de 2023 - PHOTO/ cnsphoto a través DE REUTERS

Sin duda, los Alsat-3 son astronaves de doble uso, dedicadas a cumplir funciones en provecho del desarrollo de la economía de Argelia, con el foco en los yacimientos petrolíferos y gasísticos, sus conducciones, al igual que para mejorar los rendimientos agrícolas, el catastro de las ciudades, así como para la prevención y mitigación de desastres, como los incendios en verano. Pero, de manera especial y directa, están para beneficio de la defensa y la seguridad nacional.  

Evidente que la finalidad principal del programa Alsat-3 es mejorar las capacidades de inteligencia geoespacial que se aportan a las altas autoridades civiles y militares de Argel y, muy en especial, incrementar el conocimiento puntual del potencial militar y los movimientos de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos.  

A lo anterior se añade que a los ministerios de Defensa e Interior les van a servir para reforzar la vigilancia de las extensas fronteras terrestres ‒nada menos que 6.511 kilómetros, 9,5 veces la existente entre España y Francia‒, puesto que Argelia es la nación más extensa de África, 4,7 veces mayor que España. En especial, los ojos electro-ópticos de la pareja de Alsat-3 van a centrarse en los 1.739 kilómetros de frontera con el reino alauita y los 39 con el disputado Sahara en poder de Rabat.  

La importante asociación estratégica entre Argelia y China

Dada la situación geoestratégica internacional, los nuevos satélites no van a descuidar los movimientos terroristas y los migratorios ilegales en sus fronteras con Mali ‒nada menos que 1.328 kilómetros‒, Túnez (1.010 km), Libia (982 km), Níger (961 km) y Mauritania (461 km). En el plano de sus fronteras marítimas, le permitirán controlar su Zona Económica Exclusiva, así como las aguas de sus dos vecinos del Norte de África ‒Marruecos y Túnez‒ y del otro lado del Mediterráneo: España, Francia e Italia.  

Que los Alsat-3A y 3B tienen la máxima importancia en la esfera militar queda patente por el hecho de que el general Saïd Chengriha, el alto mando militar que ostenta el cargo de ministro delegado del ministro de Defensa Nacional y jefe del Estado Mayor del Ejército Nacional Popular (ANP), contempló desde el centro de control y seguimiento de satélites de las proximidades de Argel al menos el despegue del 31 de enero.  

Hombre fuerte y mano derecha del presidente Tebboune, el general Chengriha presenció en directo la retransmisión oficial del lanzamiento acompañado por el embajador de China, Dong Guangli, el jefe de la 1ª Región Militar, general Ali Sidane, y el director general de la Agencia Espacial Argelina (ASAL), el profesor Azzedine Oussedik

El general argelino Said Chengriha - AP/FATEH GUIDOUM

Colocar con éxito dos satélites en órbita desde China en menos de un mes ha sido calificado por el Gobierno del primer ministro Sifi Ghrieb como “un éxito rotundo, un logro importante y un nuevo paso en la construcción de una Argelia nueva y triunfante”. En palabras del general Chengriha, el presidente de la república, quien también ejerce los cargos de comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y ministro de Defensa Nacional, ha prestado una “especial atención al proyecto y ha seguido de cerca todas sus etapas”. 

Una vez colocado el Alsat-3B en su posición orbital, el presidente chino Xi Jinping felicitó a Tebboune por los resultados de la “importante asociación estratégica entre ambos países, la confianza política mutua cada vez mayor y la fructífera cooperación práctica entre China y Argelia en el ámbito aeroespacial”, que deja en segundo lugar a Rusia, el aliado tradicional de Argel. Los ejemplos más cercanos son los dos Alsat-3 y el satélite de comunicaciones seguras de 5 toneladas AlComSat-1, lanzado desde China en diciembre de 2017 y fabricado también por CAST, los tres con la participación de ingenieros argelinos.