Argelia interfiere en las conversaciones de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, se dirige a la 78.ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, EE. UU., el 19 de septiembre de 2023 - REUTERS/ MIKE SEGAR
Estados Unidos ha asumido protagonismo al distribuir, con un apoyo previo dado al Plan de Autonomía de Marruecos, el proyecto de resolución cuya votación se ha pospuesto de este jueves a mañana viernes 31 de octubre
  1. Impulso de Estados Unidos y apoyo a Marruecos
  2. Oposición de Argelia

Estados Unidos distribuyó entre los miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el proyecto de resolución sobre el Sáhara Occidental de cara a su próxima votación el próximo viernes tras haber dado su apoyo durante los últimos años al Plan de Autonomía propuesto por Marruecos como solución más creíble y realista para el diferendo saharaui que dura ya prácticamente cinco décadas desde el final de la etapa colonial española. 

Según diversos medios como Rue20, Estados Unidos habría servido a los miembros del Consejo de Seguridad el denominado proyecto de resolución azul sobre el Sáhara Occidental en relación con la próxima votación del Consejo de Seguridad para determinar una resolución programada para este viernes 31 de octubre. 

El nivel de resolución azul significa que el texto presentado ya es el conformado de manera definitiva tras las enmiendas y alegaciones presentadas previamente, según la normativa dispuesta, con lo aceptado y rechazado para conformar la resolución final

Consejo de Seguridad de la ONU - REUTERS/ SHANNON STAPLETON

Impulso de Estados Unidos y apoyo a Marruecos

En la misma resolución impulsada por Estados Unidos se prevé la renovación del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), el cual terminaba el 31 de octubre, hasta el 31 de enero de 2026. Y también se especuló con que en esta propuesta se reafirmaría, ante la presión de varias delegaciones, que podrían ser la rusa o la argelina, el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, de conformidad con la Carta de Naciones Unidas. 

El gigante estadounidense no se conforma con un simple papel de mediador y se posiciona claramente como un actor interesado en resolver este problema de una manera definitiva. El Gobierno de Donald Trump ya dio muchas muestras de apoyo a la propuesta de Marruecos para el Sáhara Occidental, que prevé una amplia autonomía para el territorio saharaui bajo soberanía marroquí respetando las resoluciones de la ONU, otorgando una gran capacidad de autogobierno a las autoridades saharauis y dejando en manos del Estado marroquí la política exterior y la defensa. De hecho, el propio presidente Donald Trump o Steve Witkoff, enviado especial de la Administración Trump para Oriente Medio, o Massad Boulos, asesor principal del presidente norteamericano para asuntos árabes y africanos, mostraron su respaldo a la proposición marroquí como opción más seria y creíble para solventar la cuestión del Sáhara Occidental. 

Así, Estados Unidos plantearía al Consejo de Seguridad que acepte el Plan de Autonomía de Marruecos como única salida al conflicto saharaui

Lo que buscaría Estados Unidos es dar una solución realista al diferendo saharaui para favorecer la paz, la estabilidad y el desarrollo en el norte de África y, por extensión, en la esfera árabe. De hecho, Steve Witkoff preveía también un acercamiento diplomático entre Marruecos y Argelia, grandes rivales políticos en la región del Magreb, ante el posicionamiento argelino contrario a las tesis marroquíes sobre el Sáhara Occidental. Precisamente, se especula con que Argel se habría opuesto al proyecto de resolución impulsado por Estados Unidos

La propuesta de Marruecos ha recibido el apoyo de más de 120 países, entre los que se encuentran actores internacionales importantes como Estados Unidos, Francia, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Alemania o España. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump - REUTERS/ EVELYN HOCKSTEIN

Oposición de Argelia

Mientras, en el lado opuesto se sitúan las tesis independentistas del Frente Polisario, apoyado por Argelia. Desde este bando, se pide la celebración de un referéndum de independencia de la población saharaui, de difícil realización, según diversos analistas, por problemas como la definición de un censo electoral, ya que hay división poblacional entre los saharauis que residen en el Sáhara Occidental, región que Marruecos considera como sus provincias del sur, y los que residen en los campamentos de refugiados en Argelia. 

Precisamente, diversas fuentes, como la Revue Afrique indicaron que Argelia solicitó una reunión de emergencia a puerta cerrada en sede de Naciones Unidas para discutir la renovación del mandato de la MINURSO ya que el borrador final presentado por Estados Unidos sobre la nueva propuesta en relación con el Sáhara Occidental podría haber desagradado a Argelia, que ve cómo Estados Unidos está más próximo a las tesis marroquíes en principio, aunque se prevé que el gigante norteamericano suavice un tanto el apoyo explícito al reino marroquí para sacar adelante la resolución en Naciones Unidas. 

Paso de Guerguerat, Marruecos - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ

Este posicionamiento podría mostrar la importante implicación que tiene Argelia en la cuestión del Sáhara Occidental como aliado importante del Frente Polisario y como anfitrión de los campos de refugiados saharauis, quienes necesitan una solución rápida a su situación de cara a determinar el estatus territorial del Sáhara Occidental.