“Bélgica argumenta que los fondos rusos están congelados y teme demandas millonarias”

El primer ministro británico, Keir Starmer, está flanqueado por el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quienes se encuentran frente a una pantalla con otros participantes que se unen por videoconferencia mientras dirige una reunión de la Coalición de la Voluntad de socios internacionales sobre Ucrania en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO) en Londres, Reino Unido, el 24 de octubre de 2025 - Henry Nicholls vía REUTERS

La periodista María Senovilla analiza la decisión de Bélgica de bloquear la movilización de los fondos rusos congelados en Bruselas para ayudar a Ucrania, entre otros asuntos

María Senovilla, periodista y colaboradora de Atalayar, explicó en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid las consecuencias e implicaciones del bloqueo, por parte de Bélgica, de la movilización de los fondos rusos congelados en poder de las instituciones belgas para ayudar a Ucrania.

¿Qué decision han adoptado las autoridades belgas y qué implicaciones tiene?

En la reunión de líderes de la Unión Europea, Bélgica se ha opuesto a asumir posibles responsabilidades o denuncias por el posible uso de activos rusos congelados, que están depositados en Bélgica, para ayudar a Ucrania. Una decision que ha supuesto una nueva decepción para los ucranianos.

No es la primera vez que Bélgica para esta iniciativa. Ya se ha propuesto, en otras ocasiones, utilizar los intereses que están generando esos activos congelados para ayudar a Ucrania, y son las autoridades financieras belgas las que paran siempre esta iniciativa. Para que nuestra audiencia lo entienda, este dinero procede de los miles de millones que el Banco Central ruso tenía depositados en estas entidades financieras europeas, principalmente en Bélgica, en el momento en el que comenzó la invasión de Ucrania.

En en ese momento, estos activos financieros se congelaron para evitar que se utilizaran para financiar la guerra y, aunque están congelados, han seguido produciendo intereses. Estos intereses son los que se pretende dar en forma de préstamo a Ucrania para que lo utilice a modo de reparación, para comprar armas o como ayuda financiera que pueda necesitar en estos momentos. Bélgica argumenta que los activos están congelados, no expropiados, y teme posibles demandas multimillonarias por parte de los legítimos dueños del dinero del Banco Central ruso cuando acabe esta guerra, que pidan explicaciones de por qué sus intereses se han dado a Ucrania o se han empleado para conceder préstamos sin el consentimiento de la entidad rusa.

Un cazabombardero Sukhoi Su-34 realiza un vuelo de demostración en el espectáculo aéreo MAKS 2017 en Zhukovsky, a las afueras de Moscú, Rusia - REUTERS/ SERGEI KARPUKHIN

De esta forma, se paralizó la iniciativa de la reunión de los líderes europeos.

Así es. Pero el presidente ucraniano Zelensky no se ha dado por vencido. Tras su reunión con los líderes europeos, volvió a abordar este tema en su encuuentro en Londres con el primer ministro británico, Keith Starmer. Allí se ha hablado de los activos rusos congelados, pero también de cómo sacar el petróleo y el gas del Kremlin del mercado global, como medida de presión para que Vladimir Putin pare esta guerra. Y lo más importante: se ha ratificado también el compromiso del Reino Unido de enviar misiles de largo alcance a Ucrania de cara al invierno.

Si no se le conceden esos préstamos, que eran los que se debatían en la reunion con los líderes europeos, a Ucrania le hará falta un préstamo de nada menos que 140.000 millones de euros para que pudiera abastecerse de las armas que necesita de cara al invierno y también para esa ayuda financiera que está necesitando. Al menos, el Reino Unido ha ratificado el envío por su parte de estas armas de largo alcance que tanta falta hacen en estos momentos.

Mientras tanto, se ha producido una nueva provocación, un nuevo pulso o un despiste: 18 cazas rusos y un avión cisterna han invadido el espacio aéreo de la OTAN, en Lituania. Dicen que estaban haciendo maniobras. Y dos Eurofighter españoles han despegado para interceptar esta presencia.

Esto es lo que sucede cuando no hay una respuesta contundente por parte de la Unión Europea. Rusia lanzó una veintena de drones contra Polonia y tres más contra Rumanía en los siguientes días, unos hechos que hemos contamos desde estos micrófonos hace un mes, con la intención de medir el pulso de la Unión Europea. Fue un globo sonda para ver hasta dónde estaba dispuesta a llegar Europa para defender su espacio aéreo. Y lo cierto es que no llegamos a ninguna parte. Así que hemos visto dos aviones rusos violando el espacio aéreo de Lituania y vimos a Rusia dando un paso más. Pero esta vez sí hubo respuesta.

En esta república atlántica hay una misión de disuasión desplegada por parte de la OTAN, en la que participa España, y fueron precisamente los Eurofighter de la Fuerza Aérea Española los que despegaron inmediatamente para interceptar las aeronaves rusas. La incursión de los aviones del Kremlin duró solo 18 segundos: se adentraron unos 700 metros en el espacio aéreo de Lituania y, tal y como informó el Gobierno lituano, se trataba de un caza de combate y de su avión cisterna de reabastecimiento, ambos procedentes de Kaliningrado.

Desde Moscú nadie ha dado explicaciones. El presidente lituano, Nauseda, sí exigió una reacción por parte de Europa, pero nada indica que vaya a producirse a estas alturas. Nadie ha dicho nada al respecto.

Rescatistas evacuan a niños de una guardería atacada por un dron ruso, en medio del ataque ruso contra Ucrania, en Járkov, Ucrania, el 22 de octubre de 2025 - Servicio de prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania vía REUTERS

¿Cuáles son las últimas novedades? ¿Qué consecuencias han tenido los últimos ataques del Ejército ruso?

Los últimos ataques de los rusos se han saldado con una guardería bombardeada en Járkov y dos periodistas asesinados en el Donbass por un dron ruso, más allá de las amenazas de Putin, diciendo que si se utilizan misiles Tomahawk, la respuesta será impactante. Bueno, pues esos misiles Tomahawk, que ni siquiera han llegado, no se han empleado, y la respuesta de Rusia ya está sendo una oleada de bombardeos durísima contra varias ciudades de Ucrania. Las jornadas del miércoles y del jueves fueron terribles.

Rusia bombardeó Kiev, hubo una decena de heridos. Los drones caían por todas partes, por todos los distritos, me contaron desde allí. Pero es que luego, en la mañana del jueves, hubo un fortísimo ataque contra Járkov. Vimos todas esas imágenes terribles de cómo evacuaban a los niños de una guardería donde cayó un misil, no un dron. Afortunadamente, las profesoras de esa guardería, cuando sonó la sirena antiaérea unos minutos antes, habían bajado a todos los pequeños al refugio antiaéreo del edificio.

El misil destruyó completamente lo que era el recinto de la guardería, y los bomberos y los rescatistas tuvieron que bajar a ese refugio a ir sacando a los pequeños uno por uno. Salían completamente asustados, llorando. La verdad es que las imágenes fueron muy impactantes.

Murió en esa misma calle un señor de 50 años que estaba caminando e hirieron a varias personas. Y afortunadamente, de milagro, no hubo ningún niño herido. Pero es que después, en Kupyansk, una ciudad que está al sur de Járkov, ahí se produjo otro ataque de doble toque.

Turbina eólica generadora de energía alcanzada por un dron ruso, en medio del ataque en curso de Rusia contra Ucrania, cerca de Kramatorsk, en la región de Donetsk, Ucrania, el 24 de octubre de 2025 - REUTERS / ANATOLII STEPANOV

Y ahí sí, en ese segundo bombardeo, cuando el personal de rescate, los médicos y los policías estaban asistiendo a las víctimas, mataron a un rescatista e hirieron a otros cinco. Y ya ayer por la mañana, aquí en Kramatorsk, donde me encuentro yo, asesinaron a dos periodistas con un dron. Impactaron en su coche precisamente cuando este equipo de televisión ucraniano estaba cubriendo las consecuencias de esas 24 horas seguidas de bombardeos aquí en el norte de Donetsk, en Donbass.

En Kramatorsk le dieron al mercado central, a una gasolinera, a varias zonas residenciales. Y este equipo de periodistas, Olena y su cámara, Yevhen, estaban cubriendo las consecuencias de esos ataques cuando un dron ruso les impactó y les asesinó a los dos en el momento. Son ya tres periodistas asesinados en menos de un mes en el Donbass con drones: hace unas semanas murió un compañero francés que iba con otro periodista, un fotógrafo ucraniano al que tuvieron que cortarle una pierna.

Un edificio de apartamentos dañado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en la ciudad de Dobropillia, en primera línea del frente, en la región de Donetsk, Ucrania, el 27 de octubre de 2025 - REUTERS / ANATOLII STEPANOV

Ya para terminar, María, has estado esta semana en uno de los frentes de allí en el Donbass. ¿El avance ruso es muy rápido?

El avance ruso es rapidísimo. Estuve en la ciudad de Dobropilia el otro día y estoy todavía impactada de lo rápido que se ha deteriorado la situación en esa ciudad, que ya está perdida. Prácticamente era una ciudad fantasma.

Aún quedan varios miles de personas viviendo dentro pero, desde que estoy cubriendo la invasion y la guerra en el Donbass, nunca había visto caer una ciudad tan rápido como Dobropilia. Para que te hagas una idea, yo estuve en esta ciudad a principios de agosto y llegué en un autobús civil desde Kramatorsk, donde iba gente civil. En esos primeros días de agosto ya estaba la situación muy peligrosa, porque llegaban drones rusos tanto de fibra óptica como FPVs y se estaban incrementando la cantidad de bombardeos.

Un bombero camina en el lugar de los almacenes de alimentos alcanzados por un ataque con misiles rusos durante la noche, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 25 de octubre de 2025 - REUTERS / VALENTYN OGIRENKO

Esta semana ya no hay ni rutas de autobuses ni nada parecido. He tenido que entrar en un vehículo militar con soldados especializados que están cubriendo la zona, con inhibidores de señales de drones y con soldados apostados en las ventanillas con Kalashnikov. Parecía una ciudad fantasma; me crucé apenas con media docena de civiles que salían a buscar agua o algo de comida. En escasos dos meses, esta ciudad que tenía una vida normal y miles de personas viviendo en ella, prácticamente ha caído. El avance de las tropas rusas en el Donbass ya no consiste en ocupar las ciudades y mantener a la población dentro con una fuerza militar de ocupación, donde se pueda llevar vida normal. Desde hace tiempo, la táctica rusa consiste en destruir estas ciudades y ampliar la zona gris y lo he podido ver claramente en este frente de Pokrovsk al que pertenece la ciudad de Dobropolia. En ningún momento se está intentando avanzar ni poner puestos rusos en estas ciudades; simplemente es la destrucción sistemática y masiva mediante drones, bombas guiadas, mediante misiles para que la ciudad sea invivible, para que ahí no quede nadie y romper a la vez las vías logísticas para que no pueda llegar nadie a reconstruirlas.