Donald Trump y la pérdida de influencia internacional ante la agresión rusa en Polonia y el ataque israelí en Qatar

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el 26 de agosto de 2025  REUTERS/ JONATHAN ERNST 
Tras volver a la Casa Blanca, el presidente estadounidense prometió acabar pronto con los dos principales conflictos internacionales, pero estos siguen en auge

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, prometió acabar pronto con los principales conflictos internacionales existentes en la actualidad, tanto la guerra de Ucrania como la de Gaza, gracias a su presunta influencia sobre Vladimir Putin, presidente de Rusia, y Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, pero la realidad está demostrando que son asuntos que quizás se le están escapando de las manos. 

Donald Trump volvió a la Casa Blanca en enero de 2025, tras cuatro años de Gobierno del demócrata Joe Biden, en un segundo mandato en el que prometió nuevamente hacer grande a América otra vez (Make America Great Again), sobre todo en el escenario internacional, recuperando así el posicionamiento estadounidense de principal potencia política y militar del mundo. 

El dirigente republicano aseguró poder acabar pronto con los principales conflictos armados que hay actualmente en el mundo para dar muestra de que el liderazgo estadounidense sobre el mundo está vigente, sobre todo los de las guerras de Ucrania y Gaza. 

De todos era sabido que Donald Trump tenía una gran relación con Vladimir Putin, demostrada durante la primera etapa de Gobierno del dirigente republicano, entre 2017 y 2021, y también con Benjamín Netanyahu, gracias a las buenas relaciones históricas existentes entre Estados Unidos e Israel, su principal socio en Oriente Medio, y gracias también a la sintonía ideológica entre ambos más tendente a la derecha o el conservadurismo. 

Inmerso en negociar con Putin para llevar el alto el fuego a la guerra en Ucrania y en fijar aranceles a más de medio mundo, Donald Trump todavía no ha definido su política espacial ni ha nombrado un nuevo responsable de la NASA - PHOTO/Kremlin

Pero la realidad actual está demostrando que tanto Vladimir Putin como Benjamín Netanyahu no están atendiendo a los llamados negociadores y pacificadores norteamericanos y las guerras de Ucrania y Gaza siguen vigentes con unas últimas acciones que demuestran que tanto el dirigente ruso como el hebreo siguen quizás estrategias independientes. 

Así, hubo dos últimos episodios que han acrecentado la tensión en ambos asuntos. Por un lado, la incursión de drones rusos en el espacio aéreo de Polonia dentro del marco de los ataques a Ucrania y el ataque israelí en Qatar contra dirigentes de Hamás que estaban en territorio qatarí para seguir manteniendo conversaciones de paz de cara a alcanzar una tregua en Gaza. 

Rusia introdujo drones en el espacio aéreo de Polonia en el marco de su ofensiva contra Ucrania, iniciada en febrero de 2022 para hacerse con territorios ucranianos que son reclamados por Vladimir Putin, lo que fue denunciado por las autoridades polacas como “una violación sin precedentes” de su espacio aéreo y ante lo que el Ejército polaco respondió con cazas F-16 y F-35. El Gobierno polaco invocó inmediatamente el artículo 4 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que establece que los países miembros se consultarán entre sí cuando, a juicio de cualquiera de ellos, su integridad territorial, independencia política o seguridad se vean amenazadas. Este artículo permite a los países miembros solicitar consultas formales con la Alianza Atlántica para analizar una situación de amenaza y acordar cómo proceder, aunque no implica automáticamente una respuesta militar, como sí ocurre con el artículo 5, que prevé una contestación armada si hay agresión directa a algún Estado miembro de la OTAN.

Un miembro del Ejército polaco inspecciona una casa dañada, después de que drones rusos violaran el espacio aéreo polaco durante un ataque a Ucrania y algunos fueran derribados por Polonia, en Wyryki, Voivodato de Lublin, Polonia, el 10 de septiembre de 2025 - REUTERS/ KACPER PEMPEL 

Mientras, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también llevaron a cabo bombardeos contra territorio de Qatar con dirigentes de Hamás como objetivo en el marco de la guerra que lleva a cabo Israel contra el grupo extremista palestino en respuesta a los terribles atentados del 7 de octubre de 2023 en territorio israelí que dejaron más de 1.200 muertos y 250 personas secuestradas. Una acción que supuso una agresión también contra Qatar, denunciada por toda la esfera árabe ya que el país qatarí es un mediador importante en las conversaciones indirectas entre Israel y Hamás para alcanzar una tregua que detenga la guerra de Gaza. 

Israel detalló que se trata de una ofensiva independiente del país israelí. “Israel lo inició, Israel lo dirigió e Israel asume plena responsabilidad”, señaló Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, en la red social X.

Explosiones en Doha, Qatar, el 9 de septiembre de 2025 - REUTERS/ IBRAHEEM ABU MUSTAFA

Ambas situaciones pueden poner de manifiesto la pérdida de influencia de Donald Trump sobre los dos dirigentes, tanto Vladimir Putin y Benjamín Netanyahu, lo que abre un escenario de multipolaridad de poder internacional que iría en contra de las tesis que propugnan que Estados Unidos sigue siendo el principal faro mundial. En esta línea, diversos grandes países de la esfera internacional, como China, Rusia o la India, declaran que existe un mundo multipolar en el que se deben atender los requerimientos de cada parte.