Estados Unidos distribuye a miembros del Consejo de Seguridad de la ONU el proyecto de resolución sobre el Sáhara
Estados Unidos ha distribuido el proyecto de resolución sobre el Sáhara Occidental a votar en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Según información del diario Rue 20, tras consultar fuentes diplomáticas, el país estadounidense habría servido a los países miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el denominado proyecto de resolución azul sobre el Sáhara Occidental de cara a deliberación y votación prevista para el jueves 30 de octubre en cuanto a una resolución referente a la soberanía del territorio saharaui.
Esta fase significa que el texto proyectado tiene ya un formato definitivo tras las consultas y negociaciones llevadas a cabo entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y después de las enmiendas aceptadas a curso y las rechazadas por falta de consenso. Una situación que deja el camino preparado para la votación del próximo día 30.
Fuentes diplomáticas indicaron al medio Rue20 que los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU llegaron a un acuerdo consensuado sobre la versión final de la resolución, que extenderá el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), el cual terminaba el 31 de octubre, hasta el 31 de enero de 2026.
La MINURSO es una misión de pacificación de las Naciones Unidas, establecida en 1991 para observar el alto el fuego entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos y organizar un referéndum que determine el futuro estatus del territorio del Sáhara Occidental a través del derecho de autodeterminación. Desde 1991 se ha producido la renovación periódica del mandato hasta ahora ante la falta de acuerdo político.
Pero la cuestión actual es que se trata de buscar una solución negociada entre las partes enfrentadas; por un lado, el denominado Frente Polisario, que aboga por la celebración de ese referéndum de independencia de la población saharaui, de difícil materialización, según diversos analistas, por cuestiones como el establecimiento de un censo electoral habida cuenta de la dispersión de la población saharaui entre los que residen en territorio saharaui y los que están alojados en campos de refugiados en Argelia; y, por otro lado, el Reino de Marruecos, que plantea un plan de autonomía para integrar el Sáhara Occidental dentro de la esfera soberana del reino marroquí.
El Plan de Autonomía de Marruecos ha recibido un gran apoyo internacional porque más de 120 países consideran esta propuesta la más seria y creíble para solventar el diferendo saharaui, incluidas grandes potencias como Estados Unidos, Francia, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Alemania y España. Una propuesta marroquí que conferiría gran capacidad de autogobierno a los saharauis, dejando la política exterior y de defensa en manos del Estado marroquí y respetando las resoluciones de Naciones Unidas.
Estados Unidos, bajo el Gobierno de Donald Trump, ha apoyado claramente las tesis marroquíes y, como miembro destacado del Consejo de Seguridad de la ONU y redactor de la propuesta para la próxima resolución del día 30, tendrá un papel muy importante de cara a determinar el futuro del Sáhara Occidental, que muchos ven integrado en Marruecos.
Las mismas fuentes confirmaron que la versión final no difiere significativamente del borrador original distribuido por la misión estadounidense a principios de la semana pasada, con algunas modificaciones menores introducidas que no afectan a lo básico recogido en el borrador, basado en la propuesta de autonomía de Marruecos de cara a solventar el conflicto.
También se trata de poner a las partes confrontadas de acuerdo y llegar a una solución pacífica y dialogada, incluso convenciendo a un gran rival regional de Marruecos como es Argelia, gran aliado del Frente Polisario. De hecho, Steve Witkoff, enviado especial de la Administración Trump para Oriente Medio, señaló recientemente que ve factible en un corto espacio de tiempo un acercamiento diplomático entre Marruecos y Argelia, que favorecería la resolución del conflicto del Sáhara Occidental y una normalización de relaciones en el norte de África.
Además, Massad Boulos, asesor principal del presidente estadounidense Donald Trump para asuntos árabes y africanos, señaló que la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental es ya un proceso irreversible y que Estados Unidos ha reafirmado su firme compromiso con el país norteafricano en cuanto a este asunto.
Estados Unidos tiene una postura clara, ya el 22 de octubre difundió un proyecto de resolución que afirma que la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí, presentada por Rabat en 2007, es la única base seria y realista para alcanzar una solución política duradera en relación con el expediente del Sáhara Occidental.