Irán acepta negociar con EE. UU. mientras Trump mantiene la amenaza militar

El presidente iraní Masoud Pezeshkian en el sur de Teherán, Irán, el 31 de enero de 2026 - PHOTO/Sitio web presidencial de Irán/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) VIA REUTERS

El presidente estadounidense se muestra “esperanzado” ante un posible acuerdo, pese a las amenazas iraníes de una guerra regional y al despliegue militar de EE. UU. en el Golfo

  1. Advertencias iraníes y postura militar
  2. Contactos diplomáticos y opciones de mediación
  3. Condiciones para reanudar las negociaciones

Las discrepancias entre Estados Unidos e Irán no han cesado en estos últimos días, a pesar de los gestos de apaciguamiento diplomático, pero con la posibilidad aún de una incursión militar por parte de Washington.

En este sentido, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comentó que “con suerte” se lograría un consenso Washington y Teherán. Unas declaraciones que se produjeron apenas unas horas después de que el ayatolá y líder iraní, Ali Jamenei, señalara que una intervención norteamericana supondría un conflicto regional a gran escala”.

No obstante, Donald Trump, desde el avión presidencial, Air Force One, le quitó importancia a las declaraciones de Jamenei, poniendo énfasis en que Estados Unidos es mucho más fuerte militarmente allí. “Tenemos nuestros barcos, los más grandes y poderosos del mundo, muy cerca, a un par de días”, señaló. Y agregó que espera que “Irán negocie algo aceptable”.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habla con miembros de los medios de comunicación a bordo del Air Force One, de camino desde Florida a la Base Conjunta Andrews, Maryland, EE. UU., el 11 de enero de 2026 - REUTERS/ NATHAN HOWARD

Advertencias iraníes y postura militar

El líder no especificó su decisión final sobre Irán, pero afirmó que las dos partes “están hablando en serio”. Las declaraciones no son consistentes con el tono que usa el líder supremo iraní. En los mensajes que el Estado ha transmitido, el líder Jamenei afirmó que cualquier conflicto que puedan iniciar los Estados Unidos no se mantendrá restringido y que, por el contrario, afectará a toda la zona.

No buscamos la guerra, pero si atacan a Irán, recibirán un duro golpe”, advirtió en una clara línea respaldada por altos mandos militares. El general Amir Hatami, quien está al mando del Ejército regular iraní, indicó que tienen a las fuerzas armadas listas para cualquier situación. Además, mencionó que no pierden de vista el movimiento que hagan los estadounidenses en la zona.

“Tenemos los dedos en el gatillo”, afirmó en referencia clara tanto a Estados Unidos como a Israel. A pesar de las amenazas que se han cruzado, al mismo tiempo, los contactos diplomáticos indirectos han aumentado.

El comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, asiste a una reunión en la sala de mando de guerra del Ejército iraní en un lugar no revelado de Irán - PHOTO/ Ejército iraní/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental)/via REUTERS

Contactos diplomáticos y opciones de mediación

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, comunicó que dio instrucciones a su ministro de Asuntos Exteriores para establecer negociaciones justas y equitativas con Estados Unidos, siempre que el ambiente esté libre de amenazas. Irán está evaluando propuestas de mediación de naciones como Turquía, Catar, Omán y Egipto. Hay reportes de una posible reunión pronto en Estambul entre Steve Witkoff, el enviado especial de Estados Unidos, y Abbas Araghchi, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán.

El anuncio supone un paso político relevante por parte de Teherán. Según informó Reuters, Pezeshkian dio luz verde formal a la apertura de conversaciones con Estados Unidos, subrayando que Irán no descarta el diálogo siempre que se desarrolle en un clima “libre de amenazas y de expectativas irracionales”. La decisión llega en un momento de máxima presión externa y confirma que la vía negociadora cuenta con respaldo directo del presidente iraní.

El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff - REUTERS/ EVELYN HOCKSTEIN

Según informó The New York Times, en el marco de estos intercambios indirectos Irán habría trasladado su disposición a suspender o cerrar su programa nuclear para frenar la escalada con Washington. Los contactos, canalizados por intermediarios regionales, buscan evitar un conflicto armado después de que Estados Unidos amenazara con recurrir a la fuerza. El diario también señaló que Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, trasladó a Vladímir Putin la posibilidad de volver a enviar uranio enriquecido a Rusia, como se contemplaba en el acuerdo de 2015, una opción que el Kremlin considera desde hace tiempo sobre la mesa.

Estas señales de desescalada se perciben después de varias semanas de mucha tensión. Se han visto buques de guerra y aviones estadounidenses en el Índico y el Golfo. A esto se suman las amenazas de Trump, dadas luego de la represión violenta de las protestas internas en Irán. Esto se suma a dos explosiones recientes en Bandar Abbas y Ahvaz. Cada una de ellas causó varias víctimas mortales y aumentó la inquietud general. Las autoridades iraníes sostienen que no fueron ataques dirigidos contra líderes militares.

El presidente ruso, Vladimir Putin, con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en su vista de enero a Moscú - PHOTO/Kremlin

Condiciones para reanudar las negociaciones

Hasta el momento, Irán ha visto estos puntos como estrictos y como sus líneas rojas, lo que nos muestra la dificultad para una solución. La economía iraní está bajo presión debido a las sanciones y las recientes protestas masivas, lo que hace que la opción de negociar sea cada vez más considerada en Teherán. A pesar de esto, su discurso público aún mantiene un tono desafiante.

La relación entre Estados Unidos e Irán continúa en una situación incierta. Ambas partes enfrentan la posibilidad de un conflicto regional, mientras también persisten los llamados a encontrar una solución conjunta. Las discrepancias entre Estados Unidos e Irán no han cesado en estos últimos días, a pesar de los gestos de apaciguamiento diplomático, pero con la posibilidad aún de una incursión militar por parte de Washington.

El USS Abraham Lincoln (CVN-72), un portaaviones de propulsión nuclear de la clase Nimitz - REUTERS/ MIKE BLAKE

Despliegue militar y episodios recientes

No obstante, tanto para Bruselas, quien ha formalizado la entrada en la lista de organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria iraní, como Washington, han solicitado a Teherán garantías de que Irán no desarrollará armas nucleares, a lo que Teherán sigue manteniendo que su programa tiene solo fines civiles.

En paralelo, Trump endureció su mensaje al advertir que Estados Unidos recurrirá al uso de la fuerza si Teherán ignora sus exigencias, al tiempo que anunció el envío de una “armada” hacia la región. “Tenemos barcos dirigiéndose a Irán ahora mismo, grandes barcos… y tenemos conversaciones en marcha con Irán. Veremos cómo resulta”, declaró a la prensa, reforzando la presión militar mientras mantiene abierta la vía diplomática.

Según fuentes de medios internacionales, Estados Unidos ha establecido condiciones claras para reanudar las negociaciones. Estas incluyen que Irán detenga el enriquecimiento de uranio, que ponga límites a su programa de misiles y que reduzca el respaldo a grupos armados aliados en la región.