La juventud marroquí se moviliza en demanda de libertad y dignidad
- Reivindicaciones de hoy: futuro de mañana
- ¿Qué es la Generación Z en Marruecos?
- Respuesta del Estado
Los días 27 y 28 de septiembre de 2025, varias ciudades de Marruecos, han sido escenario de movilizaciones protagonizadas por jóvenes de la Generación Z. Son manifestaciones pacíficas iniciadas por el colectivo “GENZ 212”, tuvieron lugar en Rabat, Agadir, Casablanca y Marrakech para arrojar luz sobre la importancia de garantizar derechos fundamentales y fortalecer las oportunidades de desarrollo para la juventud marroquí.
Esta movilización reunió a cientos de jóvenes para exigir una reforma profunda del sistema educativo y la mejora de los servicios de salud pública como dos puntos clave de sus reivindicaciones.
Coordinadas a través de plataformas de comunicación juvenil y redes sociales, las manifestaciones han traducido sobre el terreno un creciente compromiso de la juventud marroquí con la cultura de los derechos humanos; defendiendo la equidad, la inclusión y la justicia social.
No obstante, la intervención de las fuerzas del orden condujo a la detención de decenas de manifestantes, que fueron liberados progresivamente; lo que plantea el interrogante de la eficiencia de la respuesta del Estado.
Reivindicaciones de hoy: futuro de mañana
Las manifestaciones que se han celebrado dos días consecutivas en varias ciudades marroquíes traducen la voluntad de la juventud marroquí de participar en la vida social y fortalecer el tejido comunitario mediante la reivindicación de derechos fundamentales y oportunidades reales de desarrollo.
Muchos activistas marroquíes comprometidos con las cuestiones de la juventud ven en las reivindicaciones expresadas por “Generación Z 212” una iniciativa que se inscribe en el marco de un movimiento pacífico y legítimo, que pretende alzar la voz para expresar las aspiraciones de una franja estratégica que se siente excluida y marginada en la sociedad marroquí.
De acuerdo con estos activistas, este movimiento busca crear un verdadero espacio de diálogo entre los jóvenes y los responsables, lejos de las querellas políticas tradicionales, a fin de poner fin a las desigualdades territoriales, sociales y de oportunidades; subrayando que las reivindicaciones de hoy son el futuro de mañana para un Marruecos con ambiciones no sólo nacionales sino también continentales y mundiales.
En su lista de reivindicaciones, los manifestantes priorizan los dos grandes ejes de la educación y la salud pública; destacando que es hora de modernizar los enfoques de desarrollo que han mantenido a la juventud marroquí al margen de la decisión política, especialmente en las zonas remotas donde los servicios siguen siendo insuficientes.
Los activistas entrevistados por el periódico digital marroquí Hespress insisten en que estas reivindicaciones reflejan las necesidades de una nueva generación en busca de igualdad de oportunidades, especialmente en materia de aprendizaje, empleo y condiciones de vida dignas.
En este sentido, los participantes han enfatizado, por un lado, la necesidad de acceso a una educación de calidad y programas de formación profesional que respondan a las demandas del mercado laboral. Por otro lado, han remarcado la relevancia de fomentar oportunidades de empleo y apoyar el espíritu emprendedor, para asegurar el desarrollo de las competencias de los en armonía con las especificidades de sus respectivas comunidades.
En paralelo, la salud y el bienestar forman parte de las reivindicaciones prioritarias expresadas por los manifestantes, quienes reclaman servicios sanitarios accesibles y de calidad para toda la población.
En un contexto marcado por el estrés social susceptible de aumentar la presión, la Generación Z ha instado a crear canales efectivos de participación ciudadana que permitan a la juventud contribuir de manera activa en la construcción de sus comunidades y en la toma de decisiones que afectan su futuro.
Por consiguiente, para evitar una verdadera bomba social con graves consecuencias, de acuerdo con declaraciones del activista marroquíes a la prensa marroquí, hay que privilegiar una política de comunicación y una comprensión real de sus problemáticas; a fin de resolver el problema de la falta de oportunidades de inversión y empleo para los jóvenes que se sienten excluidos de los grandes proyectos del país.
Entre las protestas, resalta la importancia de tratar las dificultades sociales y educativas que encuentran los jóvenes; garantizando la igualdad de oportunidades y un entorno equitativo que refuerce sus ambiciones. La crisis de la vivienda universitaria constituye aquí uno de los obstáculos que empuja a muchos de ellos a renunciar a sus sueños.
¿Qué es la Generación Z en Marruecos?
Después de los llamados millenials o Generación Y (1981-1996), nacieron en Marruecos como en otras partes del mundo los jóvenes de entre finales de la década de 1990 e inicios de la de 2010 y que tienen en la actualidad entre 15 y 30 años; dando lugar a la Generación Z.
La Generación Z ha pasado de ser una mera definición sociológica que describe los primeros nativos digitales a la conversión hoy en voces fuertes en redes sociales, que representan también su principal fuente de información. Se trata de una realidad social y política que superado las redes para llegar a la calle; pasando por los establecimientos escolares y universitarios, a fin de marcar la diferencia en el debate público marroquí.
Estos jóvenes, aunque se distinguen por un lenguaje diferente del de sus padre y abuelos, mantienen sus aspiraciones fundamentales de tener una vida digna en un Marruecos de libertad y justicia social. En la era de las pantallas que marca su relación con la tecnología, las redes digitales y la libertad de expresarse sin filtros, la lucha de la Generación Z se expresa hoy sobre el terreno a través de movilizaciones que recuerdan las luchas de generaciones pasadas.
Siendo una generación no idealizada ni demonizada, estos jóvenes eligen la calle para reclamar un sistema sanitario accesible, un empleo, una vida decente, la justicia, la dignidad y la democracia; para decir que no puede jugar el futuro de la juventud y del país. Por ello, necesita ser escuchada, respetada y acompañada para garantizar la realización de la visión real de un Estado Social que protege los derechos de los ciudadanos y les garantiza una vida digna.
Respuesta del Estado
Ante estas manifestaciones, el Estado marroquí ha optado por un enfoque de seguridad enfrentando las movilizaciones con las fuerzas de orden, cosa que ha sido criticada por los activistas marroquíes participantes en este movimiento social; denunciando los arrestos de algunos manifestantes en los días de protestas.
Decenas de jóvenes han sido detenidos, así como se impidió que grupos de jóvenes se reunieran en varios puntos del centro de la ciudad de Rabat. El presidente de la filial de Rabat de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), informó el domingo de más de 100 interpelaciones en Rabat y decenas de otras en Casablanca, Marrakech, Agadir y Souk Sebt.
Estas interpelaciones han sido condenadas no sólo por la AMDH, sino también por otras organizaciones marroquíes de los derechos humanos y dos partidos de oposición: el Partido de la Justicia y la Federación de la Izquierda Democrática.
Según los analistas marroquíes, la responsabilidad se ve reflejada en dos misiones: por una parte, escuchar e integrar estas reivindicaciones en una dinámica de reformas serias y realistas; por otra, proteger a la sociedad de los discursos radicales que buscan enfrentar al Estado contra sus ciudadanos.
Ni la represión ni la negación y la negligencia son soluciones, el remedio es adoptar un enfoque basado en la confianza, la escucha activa y la acción concreta capaz de transformar esta ira juvenil en energía constructiva en pro del Marruecos de mañana.
Los organizadores reafirman que sólo “una acción valiente, capaz de responder a las expectativas de los jóvenes, podrá asegurar un futuro mejor y restaurar la confianza en el futuro de Marruecos”. En esta línea, la elección corresponde al Estado, pero también a toda la sociedad; dando prioridad a invertir en esta juventud antes de perderla; ya que es el capital humano y el verdadero tesoro de la nación.