Marruecos, socio clave en la lucha contra la inmigración clandestina: las llegadas a España caen drásticamente

Migrantes esperan ser atendidos por la Cruz Roja tras desembarcar de un buque de la guardia costera española en el puerto de Arguineguín, en la isla de Gran Canaria, España, el 28 de agosto de 2024 - REUTERS/BORJA SUÁREZ
Las operaciones preventivas de Marruecos desempeñan un papel clave en la reducción de las travesías hacia España

Las últimas estadísticas publicadas el martes por el Ministerio del Interior español confirman una tendencia notable: las llegadas de migrantes irregulares a España han disminuido casi un 30 % entre enero y noviembre de 2025. Una caída significativa que Madrid atribuye en gran parte a la cooperación reforzada y a los esfuerzos sostenidos de Marruecos en la lucha contra las redes de migración irregular.

Según las cifras oficiales, 34.251 migrantes llegaron a España durante los once primeros meses de 2025, frente a 56.976 en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso del 29,9 %. La caída es aún más pronunciada en lo que respecta a las llegadas por vía marítima, tradicionalmente uno de los principales puntos de presión migratoria. Estas disminuyeron un 43,7 %, pasando de 54.541 a 30.692 migrantes.

Esta evolución es fruto de una colaboración consolidada entre Marruecos y España. Ambos países multiplicaron en 2025 las operaciones de vigilancia marítima, los intercambios de información en tiempo real y las acciones de desmantelamiento de redes de traficantes. Rabat intensificó en particular sus patrullas en las costas atlánticas y mediterráneas, reduciendo drásticamente el número de embarcaciones que parten desde su litoral.

Datos de migración España-Marruecos

El Ministerio del Interior español destaca además una disminución del 29,2 % en el número de embarcaciones interceptadas, un indicador que ilustra directamente el impacto de las operaciones realizadas aguas arriba, principalmente del lado marroquí, donde las autoridades multiplican las intervenciones para impedir las salidas antes incluso de que alcancen aguas españolas.

La caída de las llegadas es especialmente marcada en las Islas Canarias, que en los últimos años constituían una de las principales rutas migratorias desde las costas africanas. En 2025, solo 16.807 migrantes fueron registrados allí, frente a 41.425 en 2024, es decir, una disminución del 59,4 %. Este resultado se atribuye en gran medida a la eficacia del dispositivo de vigilancia reforzado entre Marruecos y sus socios europeos.

Si bien la tendencia global es descendente, algunas regiones muestran evoluciones contrastadas. Las llegadas a la península y a Baleares aumentaron un 6 %, un incremento debido sobre todo al auge de las salidas desde Argelia hacia Baleares (+28,3 %). Por el contrario, la costa peninsular española registró una disminución del 8,7 %.

Datos de migración España-Marruecos

Los enclaves de Ceuta y Melilla también presentan una situación matizada. Las llegadas marítimas siguen siendo casi inexistentes (5 migrantes en Ceuta, 25 en Melilla), pero las entradas terrestres aumentaron considerablemente, alcanzando los 3.559 migrantes, frente a 2.435 en 2024. Ceuta acogió a 3.268 migrantes (+39,4 %) y Melilla a 291 (+219,8 %).

A pesar de estas variaciones regionales, las autoridades españolas reconocen que la reducción global de las llegadas irregulares es indisociable del papel de Marruecos, convertido en un socio imprescindible en la gestión de la migración irregular. Gracias a la modernización de sus dispositivos de vigilancia, a la multiplicación de las operaciones sobre el terreno y a su estrecha cooperación en materia de seguridad con Madrid y Bruselas, el Reino contribuye activamente a la estabilización de una de las rutas migratorias más sensibles de Europa.