Ni retirada del Donbass ni paz impuesta: así piensa hoy la sociedad ucraniana
En Ucrania empieza el 2026 con una encuesta que arroja datos reveladores. El 74 % de los ucranianos está en contra de cualquier plan de paz que implique la retirada de tropas de las zonas del Donbás que aún están bajo el control del Gobierno del presidente Zelensky.
En las últimas horas, un ataque ruso más contra Kiev deja varias personas fallecidas, mientras que un ataque ucraniano deja sin luz a rusos en Belgorod. Rusia, por su parte, ha bombardeado esta noche territorio ucraniano con un misil balístico hipersónico Oreshnik.
María, antes de analizar estos temas, una cuestión, está todo el mundo hablando de ello, ¿cómo se considera en Ucrania que les puede afectar la intervención de Estados Unidos en Venezuela? ¿Habrá habido cambio de cromos?
En Ucrania también se ha seguido con mucho interés esta operación de extracción de Maduro y su esposa y lo que puede pasar a partir de ahora con el control del país. Hay que tener en cuenta que Rusia estaba muy metida en Venezuela.
Se hablaba de que efectivos de los Wagner, antes de que cayera Prigozhin, controlaban las minas de oro de Venezuela y se hablaba también de que en ese país había fábricas de esos drones Shahed que golpean cada noche a las ciudades ucranianas. Además, había pruebas de que a través de empresas venezolanas y de otros países latinoamericanos, Rusia se saltaba las restricciones que tenía para operar en el mercado internacional debido a las sanciones europeas y de esta manera conseguía fondos y dinero para seguir financiando su guerra en Ucrania.
Así que las primeras impresiones que se tienen en el país sobre esta operación estadounidense en Venezuela es que puede beneficiarles porque puede cortar el grifo de alguna manera a esta financiación que conseguía a través de estas estructuras empresariales y a través de esa extracción de recursos de Venezuela, dinero que luego empleaba para financiar la guerra de Ucrania.
Esas cuestiones nos las contaba el comandante José David Zaparro, que fue el fundador del batallón Bolívar en Ucrania, un batallón de venezolanos y de otros hispanohablantes que lucha en las filas del Ejército ucraniano, que sigue recibiendo a gente de estos países hoy en día. José David Zaparro, este comandante, ya hace dos años nos contaba todas estas peculiaridades de cómo está operando Rusia dentro de Venezuela y las consecuencias directas en Ucrania.
Invitamos a nuestros lectores a que busquen esa entrevista porque arrojaba mucha luz de este modus operandi que probablemente ahora con la operación estadounidense se vea afectado o bloqueado.
Cierto, la pueden encontrar en Atalayar y contiene muchas de las claves que tú nos has mencionado. María, vamos con la encuesta realizada en Ucrania, los resultados parecen claros, rechazo a retirarse del Donbass que controlan todavía las tropas ucranianas. Y volvemos a decir que no es solo territorio, sino que estamos hablando de vidas de muchos seres humanos.
De 5 millones de ucranianos que están atrapados en esos territorios ocupados. El 74 % de la población encuestada se muestra reacia a aceptar cualquier plan de paz que implique, además, el hecho de que Ucrania se retire de las áreas del Donbass, que ni siquiera ha conseguido Rusia controlar militarmente ciudades como Kramatorsk, desde donde conectamos habitualmente, o Eslovians. Además, el 69 % de los encuestados asegura que sí apoyarían un plan de paz que congele la guerra, pero con garantías creíbles de que Rusia no siga avanzando.
Y esto volvemos a la cuestión de los territorios ocupados, siempre y cuando Ucrania no se vea obligada a reconocer oficialmente estos territorios temporalmente ocupados como parte de Rusia. Lo recoge una encuesta publicada por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev, este 2 de enero, que revela, además, que a pesar de las declaraciones de Zelensky sobre los avances en las negociaciones de paz, la ciudadanía ucraniana rechaza sistemáticamente las imposiciones de Trump y su papel como mediador.
Más datos interesantes en esta encuesta, y es que solo el 16 % de los ucranianos cree que la guerra acabará en la primera mitad de este año que acaba de comenzar, mientras que el 62 % de los encuestados afirma que están dispuestos a soportar la guerra mientras sea necesario.
Este porcentaje, el del 62 % de ucranianos que asegura que va a resistir, se ha mantenido estable en las sucesivas consultas que se han hecho a lo largo de 2025, a pesar de que ha sido un año durísimo en cuanto a bombardeos, en cuanto a apagones eléctricos y en cuanto a la dificultad de poder seguir con el día a día en las ciudades más alejadas del frente de combate.
Hablamos ahora de drones. Bueno, llevamos hablando de drones toda la invasión rusa de Ucrania, pero el Ejército ucraniano ha hecho balance del 2025 y los drones siguen siendo los protagonistas.
Los drones son los grandes protagonistas y, de hecho, en 2025 comenzaban a funcionar esas fuerzas de sistemas no tripulados de Ucrania, fuerzas separadas dentro de las Fuerzas Armadas ucranianas, que han hecho balance de su trabajo a lo largo del año y las cifras son impactantes. Ucrania ha atacado 168.000 objetivos, 350 en suelo ruso, por un valor estimado de 20.000 millones de dólares. Es decir, estas fuerzas de sistemas no tripulados han causado a Rusia unas pérdidas valoradas en 20.000 millones de dólares solo con drones.
Destacan operaciones como aquella operación Telaraña que tuvo lugar el pasado mes de junio, en la que llegaron a atacar un aeródromo militar solo con drones FPV, drones de un bajísimo coste, entre 400 y 500 por unidad, que consiguieron inhabilitar gran parte de la flota aérea de combate del Ejército ruso. Pero es que también están haciendo mucho daño esos ataques contra refinerías e infraestructuras donde se abastecen también los aviones de combate de Putin, hasta el punto de que Rusia se ha visto obligada a retrasar la ubicación de la mayoría de sus aeródromos militares hacia el interior del país para que los drones ucranianos no les infrinjan más daño.
Este centro de sistemas no tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania también lleva a cabo operaciones en los territorios ocupados por Rusia en Ucrania, y hace poco lograban también, hace unas semanas, inutilizar una estación de radar y vigilancia rusa situada en Crimea de altísimo valor y que estaban utilizando para seleccionar esos objetivos que luego atacaban en suelo ucraniano.
La otra cara de la moneda, también hay que decirlo, es que, a lo largo de 2025, Rusia lanzó más de 54.000 drones contra Ucrania, 44.800 bombas aéreas y unos 2.000 misiles balísticos.
Más del 80 % de esos drones rusos fueron neutralizados por las defensas antiaéreas ucranianas, pero los que consiguieron impactar causaron gran destrucción, ese goteo de muertos que no para a diario en el país y además se da a entender que es una tendencia creciente la de utilizar ese armamento low cost, como los drones Shahed u otro tipo de drones más pequeños, gracias a los cuales Rusia no tiene que desembolsar las enormes cantidades que cuestan los misiles, por ejemplo, hipersónicos o balísticos que también se lanzan, entonces puede realizar este tipo de ataques de manera diaria.
Además, hay que ver que si no tienes desarrollado el sistema anti-drone, neutralizar drones, un drone te puede costar 500-1.0000 euros, pero un misil para derribar un drone te puede costar 20.000 o 100.000, o sea que en ese sentido los drones están, lo hemos dicho y tú lo has contado bien, están cambiando muchas de las doctrinas militares que ahora mismo países dentro de incluso la propia OTAN se están habituando. Hablabas de goteo de muertes, cerramos con los nuevos ataques de las últimas horas que me temo que no serán los últimos y bueno, parece que la represalia rusa por ese intento de ataque a una residencia de Putin ha sido el uso de un misil hipersónico Oreshnik.
Así es, Rusia cumplió sus amenazas de bombardear duramente a Ucrania por ese supuesto intento de los ucranianos de atacar la residencia privada de Putin. A pesar de que el Gobierno de Zelensky negó los hechos, incluso los servicios de inteligencia estadounidenses, la CIA, también presentaron informes que lo desmentían, pero no fue suficiente para Putin, que lo utilizó como excusa para lanzar anoche uno de los peores ataques combinados que se recuerdan contra ciudades ucranianas.
Las más afectadas fueron Kiev, donde se registraron al menos 30 explosiones que dejaron cuatro muertos y más de una treintena de heridos y también la ciudad de Leópolis, donde Putin lanzó su misil balístico hipersónico Oreshnik con capacidad nuclear. Las ojivas, afortunadamente, no iban cargadas con armamento nuclear. Eso hubiera sido una escalada de la guerra que preferimos no ponernos en el escenario, pero, aun así, incluso con esas ojivas sin armamento nuclear, la capacidad destructiva de ese misil, que vuela a 13.000 kilómetros por hora, es enorme y no hay ningún sistema de defensa antiaérea capaz de detenerlo en estos momentos.
Además, fue lanzado contra la ciudad más cercana a Polonia y, por lo tanto, a la Unión Europea, en lo que parecía una nueva amenaza velada de Putin contra toda Europa. Es la segunda vez que el presidente ruso emplea un Oreshnik. El primero fue lanzado en noviembre de 2024 contra Dnipro, la ciudad de Dnipro, en el centro del país, que causó pánico, destrozos y muertos.
Recordemos a nuestra audiencia que este misil se desgrana en varios proyectiles antes de impactar hasta en ocho proyectiles y no hay forma de pararlo. Entonces, son ataques durísimos cuando se lanzan contra una ciudad y contra objetivos civiles. Esta vez se ha cebado con la infraestructura eléctrica de la región de Leópolis, lo que afectará a los apagones que se producen de manera sistemática en todo el pas.
Decías que no va a ser el último. A los ucranianos tampoco les cabe duda. Es una manera durísima de arrancar este 2026, que ya adelantó Zelensky hace unos meses, que probablemente sea el invierno más duro de sus vidas.