La ONU alerta sobre la situación de los campamentos de Tinduf e insta a las partes a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alerta en su informe anual sobre la crisis humanitaria de los retenidos en Tinduf, instando a las partes interesadas a avanzar hacia una solución definitiva
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, presentó su informe anual a la Asamblea General, en cumplimiento de la resolución 79/98, en el cual revisa y evalúa la evolución del conflicto regional en el Sáhara Occidental.
El informe analiza el proceso político liderado por las Naciones Unidas para encontrar una solución política unánime; los acontecimientos sobre el terreno; las actividades de la Misión de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental (MINURSO); la situación humanitaria y los derechos humanos en los campamentos de Tinduf, así como los esfuerzos para luchar contra las minas y los restos de guerra en la región.
En este contexto, Guterres expresó su profunda preocupación por la continuación de las tensiones y los enfrentamientos de baja intensidad entre Marruecos y el Frente Polisario. Una situación que, para el secretario general de la ONU, es inadmisible: Guterres ha advertido del peligro que supone la prolongación del conflicto, que se acerca hoy a los cincuenta años de duración.
Crisis humanitaria en Tinduf
El informe del secretario general de las Naciones Unidas ha puesto de relieve la situación humanitaria en los campamentos de Tinduf, destacando el continuo sufrimiento de los refugiados como consecuencia de la falta de financiación y la ausencia de medidas de fomento de la confianza que se han paralizado desde hace años.
Esta situación, consecuencia de la interrupción de las medidas de confianza establecidas en resoluciones previas del Consejo de Seguridad, es uno de los puntos sobre los que el informe hace especial hincapié, ya que no sólo empeora las circunstancias de vida en los campamentos, sino que también obstaculiza los contactos familiares.
Según el documento de la ONU, se registraron sobre el terreno continuos enfrentamientos cerca de la zona de Mahbas y caída de proyectiles y cohetes cerca de la ciudad de Es-Smara, así como supuestos ataques aéreos detrás del muro de defensa que causaron la muerte de 11 personas de Mauritania, Malí y Sudán.
Guterres informó de que, a pesar de la relativa mejora en la circulación al este del muro de defensa, persisten aún varios retos a los que se enfrentan las operaciones de abastecimiento y apoyo logístico de la MINURSO.
En este sentido, el informe subrayó la necesidad de una financiación estimada en 103,9 millones de dólares para 2025, aclarando que “la disminución de la financiación afecta a toda la población, especialmente a los niños y las mujeres que sufren malnutrición en diversos grados, la falta de la educación primaria y los programas de apoyo a los jóvenes”.
La novedad del informe reside en que la misión de donantes, que visitó los campamentos el pasado mes de mayo, contó por primera vez con la participación del sector privado, con el objetivo de diversificar las fuentes de financiación.
Sin embargo, Guterres señaló que las medidas de fomento de la confianza aún no se han reanudado, de conformidad con la resolución 1282 del Consejo de Seguridad de 1999 y sus resoluciones posteriores, lo que dificulta las reunificaciones familiares entre los refugiados y sus comunidades de origen en la región.
Avanzar hacia un acuerdo
Para el secretario general de la ONU, la situación actual urge a todas las partes a intensificar esfuerzos para evitar una escalada y avanzar hacia un acuerdo definitivo para resolver la disputa del Sáhara Occidental, afirmando que la comunidad internacional tiene que apoyar este proceso, que busca poner fin a un conflicto prolongado que continúa generando inestabilidad y sufrimiento en la región.
Con ocasión del 50º aniversario del conflicto, Guterres ha reiterado la urgencia de alcanzar una solución política, elogiando el compromiso y dedicación de Staffan de Mistura y del jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko, quienes operan en condiciones desafiantes.
El informe anual sobre la situación en el Sáhara presentado ante la Asamblea General constituye un documento de referencia cuyo contenido enriquecerá los debates diplomáticos dentro de la Cuarta Comisión, donde se cruzan las posiciones de las partes en conflicto y de los estados miembros.
Se trata también de una importante etapa para la recopilación y evaluación de las novedades políticas que experimenta el expediente del Sáhara antes de la apertura del 80º período de sesiones, el próximo mes de septiembre.
En su revisión y reevaluación de estas novedades políticas, el informe explica que el enviado personal del secretario general de la ONU, Staffan De Mistura, había intensificado durante los años 2024 y 2025 sus contactos y comunicaciones con las partes implicadas, incluyendo a Marruecos, el Frente Polisario, Argelia, Mauritania, además de los miembros del Consejo de Seguridad y el Grupo de Amigos del Sáhara.
De acuerdo con datos del informe, De Mistura visitó Rabat, Nuakchot, los campamentos de Tinduf y Argel, y mantuvo reuniones con altos funcionarios en Bruselas, Berlín, París, Roma, Liubliana, Londres y Washington.
Como resultado de sus consultas, De Mistura presentó dos informes al Consejo de Seguridad, en octubre de 2024 y abril de 2025, respectivamente, que recibieron un amplio apoyo de los estados miembros del Consejo Internacional.
El secretario general de la ONU concluyó su informe resaltando que “es más urgente que nunca llegar a una solución política, llamando a desplegar más esfuerzos para impulsar las acciones y acelerar las iniciativas a fin de resolver de manera definitiva este conflicto”.