Posible intervención militar estadounidense en Venezuela

Eliécer Elbittar
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos catalogó, el pasado mes de julio, al Cártel de los Soles como grupo terrorista global (SDGT), si bien el régimen venezolano aseveraba por entonces, que esta organización “era un invento, una patraña” de los Estados Unidos
  1. Complejidad social del apoyo

La Resolución firmada por el secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, acaba de entrar en vigor, tras su publicación en el Registro Federal. La inclusión del citado Cártel en la lista FTO permite a las autoridades estadounidenses ejecutar, desde acciones judiciales hasta operativas, pasando por el bloqueo de apoyo material y cooperación internacional.

Eliécer Elbittar, asesor legal de la organización CARIVE en USA (Coalición Activa de la Reserva Internacional Venezolana), en una entrevista concedida a esta corresponsal, acaba de afirmar que, una vez calificado el Cártel de los Soles como organización terrorista, se contempla una posible intervención militar norteamericana, para extraer al presidente, Nicolás Maduro, al ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela. “Se espera, por tanto, que ocurra de manera inminente”, apunta Elbittar hace unas horas.

Tras ocho años de trabajo organizativo, CARIVE es una organización que ha surgido desde el exilio, gestada por exaltos mandos de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, en vías de solución a la crisis venezolana. 

Tanto Eliécer Elbittar como su jefe en Orlando, capitán de la Guardia Nacional, y preso político en el exilio, Juan Carlos Nieto Quintero, preguntados ambos en Miami, por una “extracción directa” de líderes o presuntas acciones militares, aseguran una alta probabilidad de las mismas en estos días, a la par que subrayan la existencia de una política de Estado (Inteligencia cubana) que atomiza y vigila, dificultando la incorporación de “elementos” a estos esfuerzos, por lo que la intervención será progresiva y limitada, orientada a una transformación, sin descartar un posible derramamiento de sangre en el país caribeño.

Eliécer Elbittar

Complejidad social del apoyo

Así las cosas, el capitán de la Guardia Nacional Juan Carlos Nieto Quintero asegura que el éxito de la operación implicaría una movilización popular sin represión de fuerzas y cuerpos de seguridad, sin obviar la existencia de milicias y grupos como las FARC y el ELN, presentes en Venezuela desde hace años en connivencia con Nicolás Maduro. “La coexistencia de estos actores con milicias de sectores populares hace que muchos participantes actúen por necesidad, incluso por bolsas de comida”, apunta Nieto Quintero.

Para explicar la posible intervención militar de los Estados Unidos, con total discreción operativa, el capitán Juan Carlos Nieto menciona “cuatro fases” (incluyendo el empleo de embarcaciones), vinculadas a las instrucciones desde la Administración de Donald Trump. Señala, por tanto, una “fase 2”, iniciada con el portaaviones Gerald Ford en Madeira junto a las orientaciones del Comando Sur en el Atlántico; una “tercera fase” con información reservada al presidente y altos cargos (subsecretarios), precisando objetivos militares, y una “fase 4” de extracción de figuras como Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López: “Solo un reducido círculo maneja detalles de tiempos y objetivos; una vez definidos los poderes como objetivos militares, se ejecutarían las extracciones. Posiblemente, estemos ya en esta última fase. Se trata de un diseño escalonado y confidencial”. 

Eliécer Elbittar

Por lo visto y según Eliécer Elbittar, asesor legal de la organización CARIVE en USA, el apoyo internacional como eje aliado, no resultará fácil por la presencia de rusos, iraníes, cubanos y nicaragüenses con parcelas de influencia en el país, lo que intensifica la complejidad de cualquier acción interna o externa. “Venezuela, país enormemente rico, es clave en América Latina y su caída provocaría la de Cuba, Colombia, y Nicaragua por efecto dominó de la izquierda regional”, asegura.

Según Eliécer Elbittar, el enfoque de la Administración Trump va orientado a identificar al estado de Zulia, fronterizo en el occidente, como objetivo clave por su condición de frontera por excelencia, sugiriendo nodos estratégicos resaltables para acciones inminentes o para el control territorial.

Por Carmen Chamorro, directiva del CIP/ACPE y diplomada en Relaciones Internacionales y Terrorismo Global por la SEI