La resolución de la ONU sobre el Sáhara, una victoria de Marruecos frente a Argelia y el Polisario

Sede del Consejo de Seguridad de la ONU  - REUTERS/ JEENAH MOON
El dictamen de la ONU debilita al Polisario, se focaliza en los derechos humanos, abre el horizonte de una unión magrebí y aporta esperanza a los habitantes de los campos de Tinduf
  1. La diplomacia marroquí, clave 
  2. El aislamiento del Polisario y Argelia 
  3. Próximas etapas 
  4. Unanimidad nacional y horizonte magrebí 
  5. Hito histórico al servicio de los derechos humanos  

La resolución 2797 del Consejo de Seguridad que convierte a la iniciativa marroquí en una base para cualquier posible solución política duradera del conflicto del Sáhara Occidental representa un cambio decisivo en el proceso político iniciado por la comunidad internacional desde que Marruecos presentó su propuesta de autonomía en 2007. 

Washington ha desempeñado un papel muy activo en la promoción de soluciones realistas, lo que ha propiciado que la nueva coordinación entre las Naciones Unidas y la Administración estadounidense presidida por Donald Trump dé un fuerte impulso a la vía de la ONU para acelerar la solución definitiva del conflicto del Sáhara Occidental. 

La diplomacia marroquí, clave 

A través de una larga diplomacia, Marruecos no sólo logró transformar la propuesta de autonomía desde una visión teórica a una referencia internacional reconocida, sino que consiguió también convertirla en la base de cualquier solución política sostenible. 

Esta diplomacia se basó en la construcción de una red de apoyo internacional para la iniciativa marroquí de autonomía, combinando el realismo con la dimensión estratégica, a fin de evitar cualquier deslizamiento hacia soluciones tradicionales inútiles. 

El respaldo otorgado por la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU permite a Marruecos situarse en una posición negociadora cómoda, ya que puede ajustar los parámetros de la discusión según la iniciativa marroquí sin ninguna concesión a su soberanía nacional. Como ha señalado en alguna ocasión el propio rey marroquí, Mohamed VI, “no se trata de que una parte venza a otra, sino de establecer una opción nacional que preserve la dignidad de todos y promueva los valores de paz y desarrollo común”. 

Basada en la sabiduría, la previsión y el predominio del espíritu del consenso en lugar de la escalada, la sobria labor diplomática permitió a Marruecos recabar el aprecio y el respeto de la comunidad internacional

Paso de Guerguerat, Marruecos - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ

El aislamiento del Polisario y Argelia 

En este contexto marcado por la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tanto Argelia como el Frente Polisario se ven cada vez más arrinconados, con unos discursos que ya no resultan creíbles para la comunidad internacional. 

La reciente resolución de la ONU puso fin a la narrativa del Polisario que se dilató a lo largo de más de cuatro décadas, marcada por la desinformación y la propaganda, para definir claramente el nuevo rumbo político en el tratamiento de la cuestión del Sáhara Occidental desde la perspectiva marroquí. 

Tras haber fracasado en convencer a la comunidad internacional con un discurso que trasciende y contradice la actual realidad política internacional, vino la abstención de Argelia que no se traduce en neutralidad, sino que implica una huida estratégica para no afrontar la derrota política en este expediente. 

Por su parte, los jeques de las tribus saharauis marroquíes acogieron con beneplácito la Resolución 2797 de la ONU, que reconoce la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del Sur y considera la propuesta de autonomía como la única solución para el conflicto del Sáhara Occidental. 

Asimismo, los responsables políticos en las tres regiones del Sur de Marruecos han instado a los detenidos en Tinduf a aprovechar la oportunidad de las transformaciones positivas que se están produciendo en el expediente para regresar a su patria y participar en la construcción integral del país. 

Soldados del Frente Polisario son vistos durante un desfile militar en la aldea de Tifariti, en el Sáhara Occidental - AP/ ARTURO RODRÍGUEZ

Próximas etapas 

La decisión de las Naciones Unidas es un punto de inflexión sin precedentes que permite a Marruecos aprovechar esta transformación para promover el desarrollo y la estabilidad en las regiones del Sur, consolidando la pertenencia nacional y la solidaridad entre todos los marroquíes. 

En el marco de una solución política práctica y duradera, la resolución 2797 amplía la misión del MINURSO, valida hasta el 31 de octubre de 2026, de velar por el cese de la hostilidad en el este del muro. 

Teniendo en cuenta la presión internacional que se va a ejercer sobre Argelia y el Frente Polisario a partir de ahora, las próximas fases para resolver la disputa del Sáhara se caracterizarán por los siguientes factores: 

  • Frenar la posible continuación de secuestro de las poblaciones en los campos de Tinduf por parte de Argelia. 
  • Animar y apoyar el joven Movimiento Saharaui por la Paz para que desempeñe su papel en la resolución del conflicto. 
  • Esperar la apertura hipotética de las fronteras con Argelia. 
  • La influencia de Marruecos como anfitrión de la Copa Africana de Naciones 2025 y el Mundial 2030 en los habitantes de los campos de Tinduf para optar por regresar a su patria. 
  • Planificar el equilibrio de los diez miembros no permanentes del Consejo de Seguridad para la votación de otoño de 2026. 
Una señal que indica un campo minado en una zona militar se muestra mientras un helicóptero Mil Mi-8 de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) sobrevuela el lado marroquí del paso fronterizo entre Marruecos y Mauritania en Guerguerat, en el Sáhara Occidental, el 25 de noviembre de 2020 - PHOTO/ ARCHIVO 

Unanimidad nacional y horizonte magrebí 

La aprobación del Plan de Autonomía bajo la soberanía de Marruecos ha marcado un antes y un después en el tratamiento de la cuestión del Sáhara, generando una unanimidad en el panorama político marroquí

Los partidos islámicos de oposición afirmaron que “la fuerza de Marruecos radica en su unidad y la cohesión de su tejido social y territorial, y el rechazo de todo factor que conduce a la división y fragmentación, de la que solo se beneficia los enemigos de la nación”. 

Por su parte, los partidos de izquierda lanzaron “un llamamiento a los marroquíes que fueron engañados por la narrativa separatista para que se unan a su país y contribuyan a construirlo sobre la base de la libertad, la democracia y la dignidad”. 

En esta misma línea, los socialistas han alabado la nueva resolución internacional, calificándola de “decisión histórica” y han instado a adoptar un enfoque participativo en la gestión del expediente de integridad territorial y crear un clima político idóneo que permita la realización de una verdadera transición democrática”. 

La votación del Consejo de Seguridad sobre la resolución 2797 relativa a la cuestión del Sáhara marroquí no sólo constituye un reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre sus provincias meridionales, sino también la confianza de la comunidad internacional en el modelo político e institucional marroquí y la apertura de un nuevo horizonte para la unidad del Magreb. 

Mohamed Ould Errachid, presidente de la Cámara de Consejeros, consideró que “la resolución de las Naciones Unidas sobre el Sáhara “no representa el final del camino, sino más bien el comienzo de una nueva era para toda la región, estableciendo una fase de cooperación e integración y una visión magrebí”. 

“Esta oportunidad histórica viene para restaurar el espíritu de la Unión del Magreb, como un proyecto colectivo de paz y prosperidad, restituyendo a la región su posición natural en su entorno regional e internacional", enfatizó Ould Errachid. 

Bandera marroquí en la ciudad de Dajla - PHOTO/ARCHIVO

Hito histórico al servicio de los derechos humanos  

La Organización Marroquí de Derechos Humanos (OMDH) sitúa los derechos humanos en el centro de la autonomía, reafirmando que la estabilidad regional, la justicia y el respeto de los derechos fundamentales constituyen los pilares de una paz duradera y de un desarrollo armonioso para las poblaciones afectadas. 

La resolución 2797 sobre el Sáhara ha sido un resultado basado en una iniciativa marroquí de autonomía conforme a los valores universales de los derechos humanos, que se fundamentan sobre la paz, el respeto mutuo y la solidaridad entre los pueblos. 

En este contexto, Rachid Talbi Alami, presidente de la Cámara de Representantes, sostuvo que “la decisión de la ONU es una apreciación de la posición de Marruecos a nivel internacional, conocida por su apertura y adhesión a los valores de paz, tolerancia, convivencia y respeto al prójimo, en el marco de las tradiciones institucionales y constantes nacionales del Reino”. 

Talbi Alami recordó el mensaje real sobre la importancia de la “honestidad, lealtad, cooperación, trabajo por la paz y dar a las amistades y asociaciones una dimensión humanitaria y de desarrollo” en los avances conseguidos por el país norteafricano. 

“En esta etapa histórica crucial, nosotros, como actores políticos, debemos seguir contribuyendo a consolidar nuestra estructura institucional y ganar las apuestas del ascenso económico y de desarrollo que estamos a punto de lograr”, añadió el presidente de la Cámara de Representantes. 

En un paso que busca garantizar sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, el rey Mohamed VI ha aportado la esperanza para los marroquíes de Tinduf llamándoles a unirse a su madre patria y reafirmando también su derecho a la dignidad y a la igualdad ante la ley.