Rusia manifiesta disposición para respaldar el Plan de Autonomía de Marruecos

El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, se reúne con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en la capital de Marruecos, Rabat, el 25 de enero de 2019 - PHOTO/ MAP
Moscú apoyará el Plan de Autonomía marroquí para el Sáhara Occidental siempre que sea aprobado por todas las partes y supervisado por la ONU
  1. Posición de Rusia sobre el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental
  2. Cambio en la postura rusa respecto al Sáhara Occidental
  3. Marruecos como socio estratégico de Moscú
  4. Evolución de las relaciones ruso-marroquíes
  5. Victoria diplomática de Marruecos

Posición de Rusia sobre el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental

Unos días antes de la sesión del Consejo de Seguridad presidida por el representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, que tendrá lugar a finales de octubre en la sede de la ONU en Nueva York, la Federación Rusa se ha declarado dispuesta a apoyar el Plan de Autonomía para el Sáhara Occidental bajo la soberanía marroquí. 

En el marco de una profunda recomposición de alianzas y de prioridades estratégicas que está experimentando la escena internacional, Rusia, que es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, está dispuesta a apoyar el plan marroquí, siempre y cuando éste sea aprobado por todas las partes y supervisado por la ONU. 

La posición expresada por el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, representa un giro geopolítico sin precedentes por parte de Moscú, que ha cambiado su enfoque prudente para “acoger la iniciativa de autonomía propuesta por el reino alauí como una de las formas legítimas de autodeterminación reconocidas por Naciones Unidas”, y ello a través del diálogo y no de acciones unilaterales, según declaraciones del ministro ruso de Asuntos Exteriores.

El rey Mohamed VI saluda a la multitud antes de inaugurar el parlamento marroquí en Rabat, en esta imagen sin fecha, obtenida el 10 de octubre de 2025 - Palacio Real de Marruecos vía REUTERS

Cambio en la postura rusa respecto al Sáhara Occidental

Tras mantener una continuada postura de neutralidad, Rusia se ha reposicionado respecto al Sáhara Occidental, clasificando el plan marroquí entre las soluciones legítimas del conflicto. 

Este cambio de la postura rusa constituye un reconocimiento de la propuesta que defiende Marruecos desde 2007, como una alternativa realista, creíble y compatible con el marco jurídico internacional. Una legitimación inédita hasta ahora en la historia de las relaciones ruso-marroquíes. 

“El dossier del conflicto del Sáhara está sobre la mesa desde hace cinco décadas y la solución prevista en ese momento para resolverlo era el referéndum. Pero la realidad ha evolucionado y el plan de autonomía propuesto por Marruecos podría constituir una solución exitosa si cuenta con el acuerdo de las partes interesadas y es supervisado por la ONU”, subrayó el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. 

“Las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas constituyen actualmente el marco disponible para discutir una solución a este conflicto, y si una nueva resolución llegara a apoyarse en otros marcos de solución, estaremos dispuestos a examinar su contenido, con el consentimiento de todas las partes interesadas”, agregó. 

Paso de Guerguerat, Marruecos - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ

Marruecos como socio estratégico de Moscú

Marruecos ha consolidado su posición como socío estratégico clave para numerosos actores internacionales como Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y España, además de China y Rusia. 

Estos dos últimos, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, a pesar de las relaciones fructíferas que los unen con el país norteafricano, aún no han expresado su apoyo explícito al Plan de Autonomía en el Sáhara Occidental como única base para resolver esta disputa regional. 

Igual que el compromiso de Rabat a favor del principio de “una sola China” en la cuestión de Taiwán, el no alineamiento de Marruecos en la guerra en Ucrania hizo que Moscú se declara lista a apoyar la propuesta marroquí para el Sáhara. 

Esta propuesta ha cosechado el apoyo de actores clave como Estados Unidos, España, Francia, Alemania y Países Bajos, entre otros. Por su parte, Rusia aún no comparte la posición explicita con estos países, aunque reconoce la legitimidad creciente de la iniciativa marroquí en el escenario internacional. 

El reposicionamiento ruso ante la cuestión del Sáhara refuerza la posición de Marruecos como actor de estabilidad en el norte de África y en el Sahel, dos regiones cada vez más sensibles para la seguridad internacional. 

Vladimir Putin, presidente de Rusia estrecha la mano del rey de Marruecos, Mohammed VI, durante una reunión en el Kremlin en Moscú, Rusia, el 15 de marzo de 2016 - REUTERS/ MAXIM SHIPENKOV

Evolución de las relaciones ruso-marroquíes

Hay que recordar que los acuerdos firmados entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el rey Mohamed VI han consolidado sus lazos, a través de los cambios geopolíticos globales y las crisis financieras en los últimos años. 

Frente a las tensiones globales, la asociación entre Rusia y Marruecos se distingue por el respeto mutuo, los intereses compartidos y el compromiso de mantener una relación equilibrada y constructiva que permite proteger las inversiones con Marruecos. 

Victoria diplomática de Marruecos

A lo largo de la historia de las relaciones ruso-marroquíes, Moscú ha evitado desde siempre tener alineamientos susceptibles de afectar sus relaciones con Argelia o con otras potencias regionales, manteniendo el pragmatismo como base de su relación con Marruecos.  

De esta manera, Moscú nunca ha adoptado posiciones radicalmente hostiles ni abiertamente favorables en el expediente del Sáhara Occidental, sino que ha optado siempre por una estrategia de neutralidad que se ha convertido hoy en una voluntad explicita de apoyar la propuesta de la autonomía de los territorios del Sur bajo la bandera de Marruecos. 

Rabat ha desplegado grandes esfuerzos, desde el año de 2007, para defender su propuesta de autonomía como la única vía política seria, creíble y realista para resolver el conflicto del Sáhara. Gracias al esfuerzo diplomático de Marruecos, el Plan de Autonomía empieza a cambiar actitudes que han sido conocidos por su neutralidad.  

En este contexto, aunque Rusia no ha reconocido oficialmente la propuesta como única vía, la evolución de la postura rusa ha supuesto una victoria diplomática significativa al incorporarla a su discurso oficial en la ONU, lo que posiciona la causa del Sáhara en el centro de la agenda internacional