Secuestro de niños y corrupción golpean Ucrania mientras Rusia sigue presionando en el Donbás

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, caminan hacia el automóvil durante su reunión en Pekín, China, el 3 de septiembre de 2025 - Sputnik/Alexander Kazakov/Pool vía REUTERS

María Senovilla, periodista y colaboradora de Atalayar, analiza en “De cara al mundo” los últimos desarrollos del conflicto y la situación interna del país

María Senovilla, periodista y colaboradora de Atalayar, contó en los micrófonos de “De cara al mundo” los últimos acontecimientos en Ucrania: desde el secuestro y traslado de menores a campamentos en Corea del Norte para ser adoctrinados y militarizados por Rusia, hasta un nuevo caso de corrupción que salpica a la Rada –parlamento ucraniano– y la desmentida de Kiev sobre la toma completa de Pokrovsk.

Mientras tanto, las tropas rusas continúan presionando en el frente del Donbás y las negociaciones internacionales buscan soluciones de paz en medio de una creciente tensión política y humanitaria.

Hemos denunciado en este programa, tú lo has hecho, el secuestro de niños ucranianos por parte de Rusia, pero es que ahora resulta que se los llevan a Corea del Norte. 

Ucrania ha reunido pruebas de la existencia de hasta 165 campamentos infantiles ubicados no solo en Corea del Norte, también en los territorios ocupados de Ucrania, en Rusia y en Bielorrusia, pero en Corea del Norte habría varios, donde el Kremlin estaría enviando a estos niños y menores ucranianos y donde se les estaría dando instrucción militar. 

Ha sido el defensor del pueblo de Ucrania, Dmitry Lubyments, el que acusaba ayer mismo a Rusia de enviar a los niños sustraídos a estos campamentos y donde les estarían rusificando y militarizando. Varias ONG han dado la voz de alarma cuando han conocido la existencia de varios niños ucranianos en campamentos, precisamente, de Son Doon, en Corea del Norte. 

Son campamentos infantiles internacionales, donde se promueve esa formación militar con un ideario comunista y antioccidental y se ha descubierto que había niños ucranianos allí. Las ONG consiguieron contactar con dos de estos menores ucranianos, con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años y los niños relataban que habían aprendido, en estos campamentos de Corea del Norte, a destruir a los militares japoneses y que habían conocido a veteranos de guerra que luchaban contra los Estados Unidos. Es decir, que habían recibido formación militar y se les había adoctrinado contra Occidente. 

Son más de 19.000 los niños que fueron sustraídos de los territorios ocupados de Ucrania durante los primeros meses de la invasión y trasladados a otros puntos por Rusia sin el consentimiento de sus padres o familiares. Algunos conseguían volver a casa a base del coraje de algunas madres que conseguían entrar en Rusia rodeando, obviamente porque no se podía cruzar la frontera, por Europa, volviendo a entrar por los países bálticos y yendo ya solas a Rusia y encontrando a esos menores. Conseguían traer de esta manera algo más de mil niños, pero el resto, la mayoría, sigue bajo el control del Kremlin. 

Algunos de estos menores, al cumplir los 18 años, se tuvo también conocimiento de que los habían reclutado forzosamente y los habían enviado al frente de Ucrania a matar a los propios ucranianos. Y otros, se sabe ahora, que están yendo a este tipo de campamentos también a ser militarizados para en un futuro, vete tú a saber qué. Ha habido varios intentos internacionales para que estos menores sean devueltos a Ucrania. 

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, asisten a una recepción de estado en Pyongyang, Corea del Norte, el 19 de junio de 2024 - SPUTNIK/VLADIMIR SMIRNOV via  REUTERS

Desde aquella carta de Melania Trump, que el presidente de Estados Unidos le entregaba en mano a Putin durante aquella reunión que mantuvieron en Alaska. Y también ha habido una resolución que dictaba la ONU esta misma semana, en la que exige a Rusia que se devuelva a todos los menores deportados y a los que se está tratando como trofeos de guerra. 

Ya contamos también en estos micrófonos que parte de estos niños habían sido incluidos en páginas web rusas en las que había familias rusas que podían adoptarles y además escogiendo características como el color de pelo o de ojos. Adopciones a la carta de estos niños a los que en muchos casos se están esperando sus padres en Ucrania y unos padres que deben sentir un dolor y una desesperación difíciles de describir. 

María, pendientes de las negociaciones políticas en Florida, pero al presidente Zelensky le surge un nuevo caso de corrupción. 

Así es, las oficinas anticorrupción de Ucrania, por sus siglas NABU y SAPO, acaban de destapar un nuevo caso de corrupción que estaría encabezado por una diputada de la Rada, que es como el Congreso en España. El comunicado ha sido muy corto, todavía no están todos los detalles. NABU y SAPO junto con el Servicio de Seguridad de Ucrania han desmantelado un grupo criminal encabezado por una diputada popular de Ucrania. Continúan las acciones de investigación. 

Ese escueto comunicado. Ya se está especulando que podría tratarse de la diputada Skorhod, que es del partido político de Zelensky, pero bueno, es un verso suelto. Se dice de ella que ha trabajado durante mucho tiempo para los servicios especiales rusos y que ha protagonizado varias polémicas por declaraciones que iban contra los intereses de Ucrania, a pesar de estar ejerciendo el cargo de diputada en la Rada ucraniana. 

Fíjate que podría parecer que esto es un mal momento para que a Zelensky le caiga un nuevo caso de corrupción encima, en medio de estas complicadas negociaciones de paz, pero te diré que la gente joven, sobre todo la gente joven, mucha gente, pero la más joven, ha aplaudido que se haya destapado un nuevo caso de corrupción después del que salía hace unas semanas, en el que estaba implicado la mano derecha del presidente, Andrey Yermak, que habría desviado fondos de los contratos de energía atómica y se habría quedado con el dinero, pero la gente joven está muy cansada de esta corrupción que atraviesa Ucrania de manera transversal. 

El jefe de la Oficina Presidencial, Andriy Yermak - REUTERS/ GLEB GARANICH

Ya hartos también de la guerra y viendo que estos casos y que estas élites políticas corruptas no están ayudando al pueblo en estos momentos tan delicados para conseguir la paz y sobre todo para no beneficiarse con estas corruptelas en un momento tan delicado. 

Cuando intentaron cerrar estas dos entidades anticorrupción, el pueblo se echó a la calle, ocupó el Maidán durante días, incluso en medio de la guerra, incluso en medio de ataques y de sirenas antiaéreas, siguieron llenando esa plaza para pedir que no se cerraran estas oficinas anticorrupción. En aquel momento se intentó sacar adelante una ley para cerrarlas, en base a que no habían obtenido resultados. 

Como hemos visto, estaba pasando es que estas investigaciones se llevaban a cabo a muy largo plazo y parece que ahora están empezando a dar sus frutos. La gente joven aquí en Kiev y aplaudían que se vayan destapando uno a uno estos casos porque están muy cansados de esa corrupción, de esa lacra que dicen es herencia del régimen soviético y que ya es hora de dejarla atrás para poder mirar hacia Europa. 

María, en el Frente, Ucrania desmiente que Rusia haya tomado totalmente el punto estratégico de Pokrovsk. 

De Pokrovsk, sí. Publicaban esta semana a las agencias internacionales una foto, un vídeo, de varios soldados plantando una gran bandera rusa en el centro de Pokrovsk y las tropas del Kremlin decían que ya controlaban de facto la ciudad por completo. 

Yo pude contactar con varias posiciones de combate en las que estuve trabajando hace poco en ese Frente, de Pokrovsk, son posiciones que se dedican a la inteligencia y al reconocimiento aéreo por dron y me aseguraban que todavía quedan militares ucranianos, varios cientos de militares ucranianos dentro de Pokrovsk en posiciones estratégicas impidiendo que se complete así la toma de la ciudad. 

Edificio de apartamentos alcanzado por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Donetsk, en la ciudad de Kramatorsk, Ucrania - REUTERS/ YEVHEN TITOV

Esto a mí me recuerda cuando se tomaron las plazas de Soledad o de Bajmut, que efectivamente, aunque las tropas rusas controlaban mayoritariamente la ciudad, quedaban a la salida varias posiciones, varias calles que estaban aún controladas por las fuerzas ucranianas y que de esta manera impedían un avance exponencial de los rusos. En este caso sería en dirección hacia Pabloraz, hacia la ciudad de Dobropilliev, para completar esa toma del norte de Donetsk, en la que Rusia está intentando ya desesperadamente desde hace semanas pisar el acelerador. 

Desde estas posiciones de combate en el Frente de Pokrovsk, que aún estaban lejos esos militares que estaban resistiendo de abandonar la ciudad y entre otras cosas lo que estaban consiguiendo, no permitiendo que Rusia tomara por completo este bastión, es evitar que se rodee la ciudad de Mirnogrado, que está junto a la de Pokrovsk, donde también hay fuerzas combatiendo, y de esta manera mantener el frente para ralentizar lo máximo posible el avance ruso en esta parte del Donbás