Trump añade a Kazajistán a los Acuerdos de Abraham
Los Acuerdos de Abraham siguen vigentes.
En septiembre de 2020, Estados Unidos, bajo el primer Gobierno de Donald Trump, auspició los Acuerdos de Abraham, por los que diversos países árabes relevantes, como Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, establecieron vínculos diplomáticos con Israel de cara a pacificar Oriente Medio y promover su desarrollo, haciendo frente a actores internacionales desestabilizadores y beligerantes, como la República Islámica de Irán, gran enemigo político del gigante estadounidense y del Estado israelí.
Posteriormente, se fueron adhiriendo otras naciones árabes como Marruecos, que aprovechó la sintonía con Estados Unidos para lograr el apoyo del Ejecutivo de Donald Trump a su plan de autonomía para el Sáhara Occidental, o Sudán.
Unos Acuerdos de Abraham sin duda muy importantes para promover la paz en la convulsa región de Oriente Medio y otras esferas árabes como el norte de África, fomentando además pactos de todo tipo, incluidos económicos y militares, para promover la cooperación y la promoción económica a gran escala entre los países firmantes.
Kazajistán y los Acuerdos de Abraham
Dentro de la lista de adscritos, aparece ahora el nombre de Kazajistán. Según anunció el presidente Donald Trump, el país kazajo se unirá a los famosos Acuerdos de Abraham, adjuntando así un nuevo socio, en este caso asiático.
El anuncio se llevó a cabo tras una conversación telefónica de Donald Trump con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y con el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev.
“Pronto anunciaremos una ceremonia de firma para hacerlo oficial, y hay muchos más países que intentan unirse a este club de Fuerza”, indicó Donald Trump en la red social Truth Social.
El Gobierno kazajo confirmó oficialmente que el proceso de adhesión avanza bien: “Nuestra esperada adhesión a los Acuerdos de Abraham representa una continuación natural y lógica del rumbo de la política exterior de Kazajistán, basada en el diálogo, el respeto mutuo y la estabilidad regional”.
De lo anunciado por el máximo mandatario estadounidense, se desprende que la adhesión de Kazajistán a los Acuerdos de Abraham está en su fase final. De hecho, el país asiático ya mantiene relaciones diplomáticas y económicas con Israel y solamente faltaría rubricar formalmente la unión de la nación kazaja a la lista de países que cooperan a todos los niveles con el país israelí.
Además, Donald Trump anunció en una reunión con el presidente kazajo y otros mandatarios, como el presidente uzbeko, Shavkat Mirziyoyev, acuerdos importantes como un acuerdo comercial y económico entre Estados Unidos y Uzbekistán. En los próximos tres años, Uzbekistán comprará e invertirá casi 35.000 millones de dólares y, en los próximos diez años, más de 100.000 millones de dólares en sectores clave de Estados Unidos, como minerales críticos, aviación, autopartes, infraestructura, agricultura, energía y productos químicos, tecnología de la información, entre otros, según señaló el presidente estadounidense.
Alianzas para Donald Trump
Donald Trump sigue buscando generar muchas más alianzas ante la situación geopolítica actual cambiante, en la que se está abandonando el mundo unipolar dirigido por Estados Unidos como principal referencia mundial tras la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y el fin de la Guerra Fría entre el mundo capitalista occidental y el comunista oriental para ir a un mundo multipolar con varios focos de poder, desde Estados Unidos hasta otras potencias como China, Rusia o países emergentes como la India, que reclaman tener un importantísimo protagonismo en las esferas internacionales donde se toman decisiones importantes a nivel mundial.
Precisamente, Kazajistán es un país que formaba parte de la URSS, se trata de una de las repúblicas que se disgregaron del conglomerado soviético y tiene una gran importancia en la zona de Asia, por sus grandes recursos energéticos. No obstante, Kazajistán posee relevantes reservas de combustibles fósiles como petróleo, gas natural y carbón. Además, el país kazajo tiene un gran potencial en el sector de la energía nuclear, siendo el mayor productor de uranio del mundo y, respecto a las fuentes renovables, cuenta con recursos significativos de energía solar y eólica, con planes para aumentar su uso y alcanzar el 50 % de la producción energética para 2050. Por lo tanto, es un país muy a tener en cuenta de cara a pactos internacionales relevantes como los Acuerdos de Abraham.
Por otro lado, hay que destacar la importantísima presencia de la religión musulmana en Kazajistán, una de las mayoritarias junto al cristianismo ortodoxo. Por lo que se trataría de un nuevo aliado musulmán para la alianza establecida por Estados Unidos e Israel.